Economía dará U$S 1.800.000 a la Caja Policial para infraestructura
El secretario de Estado recibió a LA REPUBLICA en su despacho para realizar el anuncio y conversar sobre los principales asuntos concernientes a su cartera. Bruni dio su parecer sobre seguridad, política carcelería y los procesos de investigación interna llevados adelante.
Sobre la situación de la Caja Policial indicó que la reforma debió realizarse hace 20 años.
¿Cuándo fue aprobada la reforma de la Caja Policial?
En noviembre de 2008. La reforma establecía que había que disponer, para su implementación, de los medios necesarios. La Caja Policial tiene grandes atrasos tecnológicos. Felizmente gracias a un convenio con el Banco de Previsión Social, que pone sus conocimientos informáticos, y la empresa Bull, una parte está cubierta. Obviamente se necesita el refuerzo en cuanto al financiamiento. Los contactos que hemos tenido con el Ministerio de Economía y Finanzas indican que estaría solucionado el tema. Se ha legitimado un panorama muy positivo.
¿Cuál es el monto que se maneja?
Aproximadamente 1.800.000 dólares.
¿Con ese dinero se sanearía la situación de la Caja?
No se trata de que esté saneada o no, ese es el dinero que se tiene que invertir en 18 meses a efectos de implementar la reforma. Es darle sustento tecnológico e informático. Es implementar efectivamente la reforma de la Caja Policial. En los dieciocho meses estaría finalizada la modernización de la infraestructura.
La Caja Policial estaba en una situación muy comprometida.
Este es un segundo paso, el primero fue la aprobación de la reforma del sistema policial y el segundo es la implementación efectiva.
Transición
¿Ha tenido contactos con el ministro del Interior designado por el nuevo gobierno, Eduardo Bonomi?
Sí, hemos tendido contacto. He mantenido conversaciones tanto con el futuro ministro como con su subsecretario.
A su criterio ¿cuáles son las prioridades en el próximo período?
En primer lugar hay que continuar con el proceso de dignificación y de enriquecimiento del Ministerio del Interior, en el sentido de que continúen las políticas de formación policial en el personal superior y subalterno. Está la Escuela Nacional de Policía que es una obra realmente espectacular. Pero también hay que mejorar los salarios. Debemos ser conscientes que además de tener personal formado tenemos que tener personal salarialmente bien tratado. Hay que continuar con ese proceso de recuperación que significó, desde 2005 a enero de 2009, una recuperación de 45% en el salario del personal subalterno, los agentes de segunda.
Hay que continuar con el proyecto de Alta Tecnología en Seguridad, que proviene de un convenio que se firmó con la empresa china ZTE, y está a punto de ser instalado. Consta de controles para el sistema carcelario a través de cámaras y controles para la seguridad pública. Con esto va a ser más fácil el combate a la inseguridad.
El problema carcelario se viene arrastrando desde hace mucho tiempo.
Ese es uno de los aspectos que hay que analizar porque a pesar de las medidas tomadas seguimos teniendo hacinamiento en las cárceles. Más allá de las 2.000 plazas que se crearon en esta administración y de las 2.000 que van a haber después de que finalicen las obras iniciadas en 2009. Más allá de la Ley de Humanización, que significó la liberación de mucha gente. Más allá de la reducción de la pena por trabajo y estudio. En el tema cárceles también está la discusión de si va a quedar o no dentro del Ministerio del Interior.
Uno de los objetivos de la Comisión de Reforma, que se instaló cuando se declaró la emergencia humanitaria en 2005, era la unificación. Esto solamente se ha podido hacer en San José y Colonia.
¿En qué consiste la unificación?
En una mayor coordinación con la Dirección Nacional de Cárceles y no que cada cárcel tenga su dependencia.
¿Usted está de acuerdo con que las cárceles dejen de pertenecer al Ministerio del Interior?
Sí, pero no creo que se pueda hacer de un día para otro.
Otra cosa que hay que aclarar es que más allá del hacinamiento que existe, cuando este gobierno tomó la administración, por cada 100 plazas existentes había 185 reclusos; al terminar este período, bajó a 135. En este gobierno se invirtieron 900 millones de pesos, que es más de lo que se invirtió en los últimos 20 años en política carcelaria. Pero el hacinamiento no se soluciona sólo con la construcción de cárceles.
Hemos dicho hasta el cansancio que la seguridad la construimos entre todos. Quedó demostrado con el éxito de las elecciones, cuando participaron todos los partidos políticos. En esa oportunidad los problemas se solucionaron porque intervenía el Ministerio del Interior o porque se ponían en contacto los responsables de seguridad de cada partido político.
Hoy hay más de 45 mesas de convivencia en las que intervienen varios organismos: la Intendencia, el INAU, el Mides y el Ministerio del Interior. Estos organismos se reunen con la comunidad para tener enfoques preventivos. La Policía comunitaria busca el acercamiento a la gente. El Sindicato Policial está formando una mesa de convivencia en Artigas.
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