Debate histórico en el Senado sobre inicio del proceso de emancipación
La Cámara alta también sancionó el Convenio Uruguay-México para evitar doble imposición y prevenir evasión fiscal, lo referente a servicios bibliotecarios, la autorización de obtener un préstamo al Ministerio de Defensa para atender el pago de los militares en misiones de paz, y el otorgamiento pensiones graciables, postergando para el miércoles 23 lo atinente a la regulación de las transferencias al exterior de deportistas profesionales
Sobre el proyecto que establece el año 2011 como «Año del Bicentenario del Proceso de Emancipación y Autodeterminación» ofició como miembro informante el senador Ernesto Agazzi (MPP-FA).
«El año 1811 fue un año determinante en el que comenzó el proceso emancipador en nuestro territorio, ya sea el Grito de Asencio, ya sea la Batalla de Las Piedras que fue una victoria militar contra el poderío colonial español», dijo Agazzi, destacando que «en este período ya se marca con mucha fuerza la participación central de Artigas en esta gesta.
Desde el Partido Nacional, Gustavo Penadés estimó que el proceso «se inicia en la Revolución de Mayo de 1810 y tiene como epicentro central el 25 de mayo con la convocatoria del Cabildo de Buenos Aires».
«No hacemos bien y creo que en algún sentido estamos escamoteando a la historia no reconocer a mayo del 10 como el inicio del Bicentenario y el inicio del proceso de emancipación de nuestras tierras», agregó Penadés.
Por su parte, el colorado Julio María Sanguinetti evaluó que «podía ser el 1810″ y hasta el proceso de «las invasiones inglesas», pero precisó que «tiene en 1811 la exteriorización clara de nuestra participación como nacionalidad».
Sanguinetti valoró la creación de la Comisión Nacional con una amplia participación y con representación de todos los partidos políticos que componen la Asamblea General «porque es importante para solemnizar ante el país el carácter nacional de la celebración».
El nacionalista Sergio Abreu estimó que 1810 «es una fecha muy importante porque define esa lucha entre los juntistas y los regentistas», y ya se contaba con una decisión importante de Artigas.
La iniciativa pasó a la Cámara de Representantes.
Convenio Uruguay-México
El legislador Alberto Couriel (Espacio 609) fue el miembro informante del Convenio entre Uruguay y México «para evitar la doble imposición y prevenir la evasión fiscal en materia de impuestos sobre la renta y sobre el patrimonio».
También aludió a la decisión de la OCDE que había incluido a Uruguay en una lista negra como «paraíso fiscal» de países no cooperantes en el intercambio de información, y luego fue pasado a la lista gris al comprometerse a establecer medidas para modificar esta realidad al efectuar al menos una docena de estos Convenios.
El colorado Isaac Alfie lo consideró como «violatorio de la soberanía nacional», y «tiene enormes inconvenientes potenciales».
Lo calificó como un «neocolonialismo» y luego se preguntó de qué forma en un futuro «¿cómo nos negamos a Argentina?», y evaluó que «cualquier no cumplimiento» puede determinar presiones «de países más grandes».
Para Abreu «es un tema para manejar con cuidado y prudencia porque se abre la puerta para que inversiones importantes que no necesariamente sean producto de una actividad delictiva o del crimen organizado terminen siendo desalentadas a una simple habilitación de un Estado muy vecino que lo va a pedir inmediatamente un igual tratamiento al que estaremos dando a México».
Misiones de Paz
A instancias del senador Jorge Saravia (FA) se aprobó el proyecto que habilita un préstamo de U$S 15 millones del BROU al Ministerio de Defensa para solucionar transitoriamente el pago a las fuerzas que integran las Misiones de Paz de la ONU.
Abreu dijo que este mecanismo de la ONU «termina siendo perjudicial para las arcas de los Estados».
Nin Novoa recordó que el Presidente de la República, Tabaré Vázquez transmitió directamente esta inquietud en su reciente visita a Naciones Unidas.
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