BSE: declara el "Manteca" Martínez por presunto robo de su camioneta
Boris Igelka –abogado del grupo Casal– fue quien patrocinó a Martínez en un litigio contra el BSE por el cobro del seguro de una camioneta 4×4 que habría desaparecido del estacionamiento privado del Aeropuerto de Carrasco en junio de 1998.
Mientras que el ex subgerente de esta institución Luis Alberto Mariño –quien sufrió un intento de homicidio en noviembre de 2000– calificó el siniestro de autorrobo, el gerente general de BSE Jorge Dotta –quien admitió compartir el mismo estudio jurídico con Igelka por más de 22 años– abogó para que se pagara lo reclamado por el abogado de Martínez. Dotta fue ratificado en su cargo por el nuevo directorio del BSE, presidido por el pachequista Alberto Iglesias.
Fue el ex vicepresidente quincista del BSE Román Nilson quien denunció en el Directorio del ente una presunta conjunción del interés público y del interés privado, al confirmarse que Dotta, compartiendo con Igelka «los gastos operativos» de un mismo estudio jurídico, hizo gestiones a favor de este abogado para lograr el cobro del dinero por la camioneta supuestamente robada al reconocido futbolista.
El propio Nilson –quien fue vicepresidente de la institución estatal durante dos años y medio– solicitó la reapertura de este expediente. El actual presidente del BSE, el pachequista Alberto Iglesias, se comprometió a investigar las denuncias del ex jerarca. Según declaró Martínez a través de su abogado Igelka, dejó su camioneta 4×4 en el estacionamiento del Aeropuerto de Carrasco cuando viajó a La Coruña el martes 23 de junio de 1998, después de estar dos meses en Uruguay recuperándose de una lesión. Tres días después de la partida del deportista a Europa, el padre de Martínez denunció en la Seccional 18 de Policía de Canelones, con jurisdicción en el Aeropuerto, que la camioneta había desaparecido.
En la denuncia presentada ante el BSE en tanto, se añadió un elemento que generó confusión y nunca quedó aclarado, respecto a quién se había quedado con las llaves para pasar a retirar el vehículo.
Lo primero que generó dudas en el subgerente de Investigaciones y Rescate Luis Alberto Mariño, fue que la camioneta matrícula argentina BOF 449, había sido asegurada en el BSE un mes antes de su desaparición, el viernes 22 de mayo, a través de un vendedor de seguros que opera mediante una Sociedad de Responsabilidad Limitada, por lo que la denuncia por robo se concretó apenas cinco semanas después de la contratación del seguro. El vehículo era una costosísima camioneta 4×4 a nafta del año 97, de marca Jeep, modelo Grand Cherokee Limited, color negro, con vidrios polarizados y auxiliar en puerta trasera, por la que se reclamaba que el BSE la pagara como nueva. En lo que hizo especial hincapié Mariño es en la seguridad de esta camioneta, la misma fue fabricada en Austria, luego importada de Italia por el concesionario oficial de Chrysler en Argentina, Trotter SA, y contenía un dispositivo interno de seguridad que inmovilizaba el motor en caso de ser abordada por un conductor que no accionara el control remoto para abrir las puertas. Mariño se contactó con los representantes argentinos de Chrysler, quienes le confirmaron lo sofisticado y eficaz del mecanismo antirrobo instalado en la camioneta de Martínez.
El vehículo salió de Argentina el 10 de enero de 1998 a nombre de la esposa del futbolista, Fabiana Peña, y sólo se llegaron a pagar dos cuotas por el seguro contratado, lo que determinó que el banco anulara la póliza de la 4×4 el 7 de octubre de 1998, tras un intento infructuoso de cobrar lo adeudado, el que se reiteró el 4 de noviembre y el 5 de diciembre del mismo año.
Pero ni las sospechas e investigaciones de Mariño, ni las deudas generadas fueron suficientes para que el gerente general del BSE Jorge Dotta (el tercero en la jerarquía del banco estatal que controla más del 75% del mercado de seguros para automóviles) decidiera el 10 de junio de 1999 que el BSE pagara el seguro a Martínez, descontando lo adeudado por cuotas impagas y dejando sin efecto las investigaciones en curso.
Una larga serie de irregularidades
Martínez –asesorado por el abogado Alejandro Balbi– e Igelka concurren hoy ante el juzgado de la calle Misiones para testificar por este tema. Este caso se suma a una larga serie de irregularidades denunciadas en el BSE y que se están investigando en el juzgado de 8º Turno a cargo del magistrado Pablo Eguren, fundamentalmente el intento de homicidio contra Mariño. Uno de los últimos hechos que llamó la atención pública fue la «desaparición» y la «reaparición» del disco duro de la computadora de Mariño en su oficina del BSE. La Policía Técnica había informado que ese disco duro había sido extraído de la computadora del ex subgerente entre la tarde del sábado 3 y la mañana del domingo 4 de marzo, sin embargo semanas después las autoridades del Banco informaron que los técnicos de la institución hallaron el disco en la torre de la máquina.
Mariño –que investigaba presuntas irregularidades en perjuicio del propio BSE cometidas en talleres mecánicos– fue atacado el 22 de noviembre de 2000, recibiendo golpes que le provocaron tres hendiduras de cráneo, debiendo permanecer 21 días en el CTI de una institución mutual. En diciembre de 2000 fueron amenazados de muerte el subgerente general José Mansilla y la subgerente de Autómoviles Silvia Caprio, quienes no hicieron la denuncia por temor a represalías. Un caso similar se vivió a principios de la década del 90, cuando el entonces funcionario de carrera Arturo Chiappone Scarcela fue objeto de un atentado a balazos contra su domicilio. Chiappone había investigado irregularidades de dos peritos tasadores y un tasador, quienes fueron destituidos. Inmediatamente el Directorio de turno del BSE decidió retomarlos, lo que provocó la renuncia de Chiappone
Compartí tu opinión con toda la comunidad