"Dejamos atrás la época sólo del reclamo"
El evento se realiza en el Centro de Convenciones de Punta Cala, junto al Aeropuerto de Carrasco y es trasmitido en directo por El Espectador.
Mujica sostuvo «tengo la sensación de que entramos en una época un poco distinta, el país ha madurado, dejamos atrás la época sólo del reclamo, para dar paso a un país con más responsabilidad para todos. Se va la época de echarle la culpa al mundo, que no se inmuta con lo que nos pasa a nosotros, y tenemos que comenzar a depender de nosotros mismos». Más adelante advirtió que «se habla mucho en estos días, hay que trabajar más y hablar menos, pero las cosas son así. Ni estamos ni pretendemos tocar el paraíso con la mano, pero no estamos en la puerta del Apocalipsis. Mandrake no ganó las elecciones. Todo depende del esfuerzo de cada uno».
El presidente electo se refirió a «la relevancia de la logística, que demuestra que es gravitante en la economía de un país, que se juega en parte su porvenir en el turismo, un país que está reformulando su agricultura rápidamente, debemos darnos cuenta que con todos los defectos que son enormes, y no los disimulo». Seguidamente se refirió a sentar las bases de su postura frente a la región al expresar «estamos ubicados en un lugar estratégico en la región, por lo que hay un gran porvenir. El cuidado de esa relación en la región es difícil pero estratégica. Los que peinamos canas nos acordamos de los conflictos en los tiempos de Perón. Es hora de hacer un balance. La región es para nosotros algo serio, no concibo al Uruguay como el tapón, sino el Uruguay puente, y éste es un tema que debería ser de unidad nacional, para construir el porvenir». Recordó también que «hay gente de todo el mundo que está viniendo a vivir a Uruguay, hay fenómenos como el que está ocurriendo en Colonia, y hay que remar a favor de esos fenómenos».
Terminó haciendo una referencia a la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa. «Si dos cosas tiene América Latina que la unifican es que pensamos en castellano y su tradición cristiana. De viejo uno se acerca a la duda de Dios. Me gusta el cristianismo como filosofía. Todavía no puedo ser creyente pero soy definido por los valores cristianos».
Una economía sólida
Por su parte, el vicepresidente electo, Danilo Astori, fue invitado a abrir la parte oratoria luego que hiciera uso de la palabra el presidente de ACDE, ingeniero Martín Carriquiry. Astori fue el estratega de la política económica durante el actual gobierno, que tan buen resultado tuvo para el país.
En una muy corta alocución, señaló que hoy el país cuenta con «una economía más sólida que la que recibimos hace 5 años, tanto en el plano fiscal, como en el financiero, social, y laboral».
Hizo especial énfasis en que «se supo construír un clima propicio de inversiones que condujo a un crecimiento muy grande, que permitió instrumentar políticas sociales para atenuar las grandes diferencias económicas y sociales en el país». Astori consideró que el balance de la gestión «es positivo» y recordó que » vivimos en un gran país con grandes posibilidades». Afirmó también que se continuará en esa línea de trabajo, apuntando a «un gran proyecto nacional que apunte a esa gran potencialidad que busca la calidad y la excelencia, que implican mejorar la educación de manera de crear un terreno propicio para la innovación, la investigación y mayor conocimiento porque ese es el destino del país». Sostuvo la necesidad de contar con un «país abierto al mundo apuntando a la calidad y la excelencia, y apuntando a ser conocido y respetado en el mundo».
Finalizó afirmando que «el proyecto nacional nos permitirá alcanzar niveles más altos de desarrollo y justicia y calidad de vida, en especial a los sumergidos».
Llegado el momento de exponer del actual equipo económico, los conferencistas realizaron un balance en el marco del título del evento :»¿Qué economía recibe el próximo gobierno?». Abrió el evento el sub secretario de Economía y Finanzas, Andrés Masoller, y le siguieron el director de la Asesoría Macroeconómica y Financiera, Michael Borchardt, Director de Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Martín Dibarbure, presidente del Banco Central del Uruguay, Mario Bergara y el ministro de Economía y Finanzas, Alvaro García.
Masoller aseveró que los hechos refutaron aquello de que «el país estaba parado, que se venía un tsunami, que la política económica estaba atada con alambre». Recordó que se mantuvo el gasto social, se aceleraron las inversiones en infraestructura y se enfrentó con éxito a la inflación puntualizando lo acertado de la política de fortalecer el mercado interno. Uruguay fue uno de los países menos afectados y anunció que la semana próxima se ajustará la proyección actual de crecimiento, que es del 1,2%.
El subsecretario comenzó recordando el diagnóstico realizado por el equipo económico en el mismo Foro, en 2008, sobre los impactos que tendría la crisis económica internacional en Uruguay. Indicó que en la ocasión se sostuvo que habría una recesión mundial profunda, con un impacto en el país centrado en los sectores productivos exportadores.
Asimismo, se habían proyectado impactos leves en lo financiero, en los indicadores sociales y en las cuentas públicas. «Fue un diagnóstico realista». Subrayó que el transcurso del tiempo refutó aquello de que «el país estaba parado, que se venía un tsunami, que la política económica estaba atada con alambre». En realidad, luego que pasara el período más crítico, «Uruguay tuvo un impacto acotado y transitorio». Las decisiones adoptadas por el gobierno procuraron «mantener el gasto social comprometido en la Rendición de Cuentas, acelerar las inversiones en infraestructura, enfrentar el rebrote inflacionario, mantener los aumentos salariales y, por sobre todas las cosas, basar la fortaleza del país en el equilibrio macroeconómico alcanzado, en las reformas estructurales realizadas, y procesándose, y en un aumento del consumo interno». Recordó que en su momento se evaluó que los sectores más sensibles serían la industria y el sector agropecuario (en este caso debido a la sequía) y el más fuerte , «el motor del crecimiento pasaría a ser el consumo interno. Aquellos que cuestionaron los niveles del gasto, recientemente plantearon una reducción significativa de impuestos de 600 millones de dólares», sentenció. Por consiguiente, «se confirmó que las finanzas estaban en una situación relativamente sólida», afirmó.
También aludió a la proyección de crecimiento para el 2009 en el entorno del 3% y que ya «en abril lo ajustamos al 2%. Esto no fue compartido por muchos, hubo posturas equivocadas, visiones erróneas de la realidad, con diágnosticos inadecuados que no sopesaron las consecuencias negativas que podrían tener para el país». Informó que ante la crisis se apostó a un conjunto de fortalezas que permitirían enfrentarla con éxito como mantener el gasto social, acelerar las inversiones en infraestructura, «lo cual fue muy cuestionado», mantener los aumentos salariales acordados en los Consejos de Salarios y mantener una inflación acotada. «Se nos recomendaba realizar un ajuste fiscal, medida que no compartimos, inclinándonos por un conjunto de medidas que lograran balancear la economía», dijo.
A contracorriente
Masoller confrontó las medidas tomadas por el mundo desarrollado con las que encaró Uruguay, recordando que el déficit fiscal se situó, en términos promedio, en un 7,5%, mientras que en Uruguay para 2009 se ubicaría en un 2,4% teniendo un peso decisivo la larga sequía, que generó importantes erogaciones por parte del Estado, «nuestras medidas fueron diferentes también a las utilizadas en la crisis de 2002 (gobierno de Batlle) momento en el que instrumentó un fuerte ajuste fiscal y una política monetaria muy contractiva».
El jerarca manifestó que «la crisis pegó en las exportaciones y en las expectativas que afectan el consumo y la inversión» y co
mo contrapartida hubo una batería de medidas, algunas coyunturales, y otras que se fueron desarrollando desde inicios de la administración. «Los resultados están a la vista, Uruguay fue el país que menos ajuste se vio obligado a realizar en sus proyecciones de crecimiento, pero también fue de los menos afectados por la crisis, ya que hubo caída del PBI solamente durante un trimestre».
En cuanto al crecimiento del PIB, recordó que la economía crecerá al menos en un 1,2%, lo que significa que Uruguay fue uno de los países menos afectados por la crisis. Además recordó que el Instituto Getulio Vargas de Brasil considera a Uruugay, Brasil y Perú las «economías de boom, que finalizarán el año con crecimiento» y aprovechó para adelantar que la proyección del gobierno para 2010 es de 3,5% de crecimiento «sin desequilibrio ni en la cuenta corriente ni en el mercado laboral».
Refiriéndose a la pobreza, precisó que mientras en América Latina aumentaría en términos promedio del 33% al 34% según CEPAL, en Uruguay, a pesar de la crisis global, se reduciría durante el 2009 del 20,3% al 19,2%, acumulando una caída en el período de más de 10%. Al respecto recordó que las crisis históricamente generaban más pobreza en el país, en cambio la política económica nuestra cortó o redujo los impactos sobre los sectores más vulnerables de la población».
Su conclusión fue que «pasamos por la crisis mundial más importante con ganancias sociales y salimos de ella con fundamentos aún más sólidos, por tanto los inversores nos van a identificar con buenos ojos a la hora de invertir ya que no han existido desequilibrios importantes y lo nuestro contrasta fuertemente con la situación mundial».
«Los sólidos fundamentos de la economía implicaron una salida de la crisis sin mayores costos», concluyó el subsecretario Masoller.
Por su parte, el director de la Asesoría Macroeconómica y Financiera, Michael Borchardt, disertó sobre la salud de la economía uruguaya de cara al 2010, para lo que recurrió a un enfoque sistémico.
Respecto a la dimensión productiva, Borchardt precisó que la economía logró en el período 20052009 un crecimiento promedio del 6%. Asimismo, la inversión se ubicó en el 18% del PIB, a diferencia del 2002 que se ubicaba en el 12%.
En relación a la política fiscal, resaltó que se actuó con responsabilidad y se priorizaron sectores. En términos reales, en el período 20052009, se incrementó la protección social en un 123%, la Salud en un 99%, los gastos en educación (ANEP, Udelar, Ceibal) en un 80%, la Infraestructura en 83% y la Seguridad en un 71%.
En lo que concierne a la situación financiera, ponderó el reperfilamiento de la deuda y su disminución. Afirmó que la deuda bruta se redujo del 100% en el año 2004, al 59% en junio de 2009, mientras que la deuda neta ubicó en relación al producto en un 27%.
Finalmente, el director de la Asesoría Macroeconómica se refirió a las políticas sociales. Resaltó particularmente las políticas sociales dirigidas hacia la infancia y adolescencia. Destacó las inversiones realizadas en asignaciones, la incorporación de los niños al Sistema Integrado de Salud (SNIS) y la mejoras presupuéstales asignadas para la educación.
El ministro de Economía y Finanzas, Alvaro García se explayó sobre «Un Uruguay posible, bases para un crecimiento económico».
García: un Uruguay posible
El título de la exposición del ministro de Economía y Finanzas, Alvaro García, fue «Un Uruguay posible: bases para un crecimiento sostenido», en el marco del evento titulado «¿Qué economía recibe el próximo gobierno?».
El expositor se refirió al anterior foro económico, realizado el 3 de diciembre del 2008. «En aquel entonces había una confianza en la economía uruguaya pero incertidumbre por la crisis, que se desató el 15 de setiembre con la quiebra de Lehman Brothers. Hoy los indicadores marcan que los países más afectados por la crisis retoman el crecimiento económico, hay incertidumbre sobre el mundo poscrisis».
Aseveró que «en esta administración se ha llegado a un desarrollo aceptable, pero quedan más escalones, porque Uruguay puede ser un país desarrollado. Antes estábamos convencidos de que el subdesarrollo depende de otros países. Creo que hoy estamos con un panorama de que se puede cambiar, nada depende sino de nosotros mismos, como decía el prócer».
El titular de Economía dijo que «el principal desafío es consolidar este escalón al que llegamos, con equidad, promoviendo algo clave, que es la mejora en la productividad y la competitividad en nuestra economía. Y para esto es fundamental la innovación, como lo que hace la Agencia Nacional de Innovación que creamos, innovación de productos y procesos, lo que mejora la productividad y la competitividad. Pero para ello se requiere estabilidad política e institucional, estabilidades macroeconómicas, reglas microeconómicas y estabilidad social, con más y mejor educación y empleo. Este es el principal desafío».
Señaló que «en estos cinco años crecimos a un promedio del 6% anual. ¿Cómo evitar las fluctuaciones que hemos vivido en el pasado, cuando Uruguay crecía con buen viento y luego retrocedía? Es importante que en esta crisis global Uruguay no haya caído en recesión, y es importante el hecho de que se visualiza crecimiento».
Enfatizó que «en este período se sentaron las bases para un mayor desarrollo económico. De acuerdo al índice de competitividad del World Economic Forum, Uruguay fue el país que más avanzó en el 2009 en América Latina respecto al año 2008. En los últimos cinco años, Uruguay creció lo mismo que en los 25 años precedentes, y creció con equidad social. Se sentaron las bases. Si continuamos, podemos hacer del Uruguay un país desarrollado».
Gabinetes temáticos
El director de la OPP, contador Martín Dibarboure, se refirió a lo realizado y las metas a seguir en materia de planificación estatal, monitoreo y evaluación de gestión, señalando que los objetivos han sido la transformación democrática del Estado y avanzar en eficacia, regulación, cercanía social y en desarrollo de una concepción de Estado emprendedor y orientador.
Dibarboure, luego de definir los planes estratégicos buscando la transformación democrática del Estado y avanzar en una mejora sustancial del funcionamiento y de las contraprestaciones que debe ofrecer a la ciudadanía, señaló que existió una especial preocupación en generar «instituciones fuertes con una estrategia definida y la creación de sistemas de información confiables». Destacó el «importante aporte» que significó el crear gabinetes ministeriales temáticos así como la Red de Empresas Públicas, «el segundo ámbito de coordinación», el fortalecimiento de los gobiernos departamentales y la creación y puesta en marcha de una institucionalidad inexistente como por ejemplo el INIA, la Unasep, etc. Dibarboure advirtió que para dar el salto en calidad por parte del Estado es indispensable «procurar una gestión humana con capacitación, motivada y comprometida con la estrategia de un Estado cercano al hombre de la calle».
Se refirió también a los avances en la descentralización política y territorial y a la Ley de Descentralización y Participacion ciudadana ya vigente.
También se refirió a dos herramientas que se han creado en la OPP: el Observatorio Uruguay, creado para mejorar debates sobre políticas públicas y monitorear y evaluar sus resultados, lo que «hace que el Estado sea predecible y eleva el nivel de la discusión política, ya que ahora se cuenta con elementos objetivos de la realidad nacional». El segundo elemento se trata de los Tableros de Control Ministerial con lo que «se sientan las bases para una gestión de calidad y al mismo tiempo aporta elementos al control ciudadano de la gestión». Adelantó que en enero de 2010 se publicará en la página web los datos referentes al Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Terri
torial y Medio Ambiente y está planteado que a lo largo del primer semestre se pueda incorporar la información del resto de los ministerios.
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