Dutra: "Tabaré, Mujica y el FA son referentes para la izquierda"
Olivio Dutra, dirigente político de primer nivel del PT de Brasil, recibió ayer a LA REPUBLICA en un hotel del centro donde se aloja. Dutra tiene una larga relación con el FA y con Uruguay. Se considera «amigo y compañero» de Tabaré Vázquez y tiene un regalo suyo en su despacho de trabajo: «un bellísimo cuadro de Figari».
Dutra habló de Uruguay, de Brasil, de la integración regional y de la identidad de la izquierda en el gobierno.
¿Cuál es el motivo de su presencia en Uruguay?
Estoy en Uruguay por una invitación del Frente Amplio y del compañero Pepe Mujica. También por atender un compromiso de nuestra conciencia y nuestro corazón porque tenemos una relación muy larga con la izquierda uruguaya, con el Frente Amplio, con los gobiernos de izquierda, desde Tabaré en Montevideo, después Tabaré en la Presidencia. Estoy aquí, entonces, con mucho gusto y honrado con la invitación para conversar con la dirección de la izquierda y con Pepe Mujica, que nosotros «torcemos» para que sea el próximo presidente, aunque eso es, por supuesto, una decisión soberana del pueblo uruguayo.
Los gobiernos de Lula y Vázquez han mantenido una relación muy estrecha. El PT y el FA tienen también una relación política muy larga. ¿Cómo se percibe desde Brasil a Uruguay y al gobierno del FA?
Nosotros aprendimos mucho con la experiencia del FA. Tenemos mucho que aprender de la gestión de gobierno nacional y local, de la relación de la sociedad con el gobierno. El PT tiene muy en cuenta la experiencia uruguaya. La experiencia de construcción del FA, la unidad, en ese sentido es muy importante. El papel que ha jugado y juega el compañero Tabaré es muy especial y también ahora lo es Mujica. Tabaré es una figura y un cuadro con las mejores cualidades, la visión humanista del proceso, la perseverancia, la enorme capacidad de gestión. Mujica tiene una relación profunda con el pueblo, compromiso, capacidad de comunicarse con las personas más humildes y con las personas más sofisticadas y buscar una síntesis. Son dos referentes de la izquierda latinoamericana y también, por supuesto, lo es el Frente Amplio.
El PT, el Frente Popular de Río Grande do Sul y el FA tienen muchas cosas en común, experiencias, alegrías y tristezas compartidas, gestiones exitosas de gobiernos locales y ahora nacionales.
Nuestros partidos tienen que generar espacios de trabajo conjunto más frecuentes y sistemáticos. Tenemos que intercambiar experiencias, aprender y también, elaborar juntos propuestas de mediano y largo plazo. Por ejemplo la experiencia del Presupuesto Participativo, que iniciamos en Porto Alegre y que ha tenido experiencias muy importantes en Uruguay, es una semilla germinando.
Brasil va ahora a elecciones y por primera vez desde la fundación del PT sin la candidatura de Lula. ¿Cómo es la situación?
El año que viene tenemos elecciones y Lula no será más candidato, no precisa ser él, no queremos y él no quiere. El PT está impulsando la candidatura de la compañera Dilma Roussef, actual ministra y jefe de la Casa Civil, fue ministra de nuestro gobierno en Río Grande Do Sul. Es una persona seria, conocedora de la realidad y el pueblo de Brasil. Evidentemente que el referente en el que se ha transformado Lula, su aceptación en la opinión pública, no se transmiten mecánicamente a nadie. El PT busca la elección de Dilma para profundizar y continuar la obra de los dos gobiernos de Lula. Es una candidatura en construcción para ser victoriosa. En Río Grande Do Sul, estamos también en condiciones de recuperar el estado para el campo popular democrático. El PT está impulsando la candidatura de Tarso Genro, ministro de Lula, ex prefecto de Porto Alegre. Estamos trabajando con el Partido Democrático Trabalhista (PDT); con el Partido Socialista Brasilero y el Partido Comunista Brasilero.
Un aspecto central de la propuesta de izquierda es la integración regional, se han registrado avances pero también hay problemas. ¿Qué significa para Brasil y el PT la integración regional? ¿Cuál es el papel de los gobiernos de izquierda en ella?
Hay que profundizar el proceso de integración, lo necesitan nuestros pueblos. El Mercosur no puede ser solamente integración comercial y de mercaderías, tiene que ser mucho más que eso. Es muy importante que sigan gobiernos progresistas y de izquierda. Gobiernos capaces de dialogar internamente con todos los sectores de la sociedad, gobiernos que integren primero a sus pueblos y luego contribuyan a integrar a los países de la región. Todos los países tienen que ser sujetos del proceso de integración y no objetos de ella. La integración tiene que fortalecer a los países porque estos son los sujetos colectivos que la realizan y la hacen posible.
En ese marco ¿cómo valora el papel de Uruguay y del gobierno del FA?
El papel que ya juega y el que pueda jugar Uruguay, su pueblo y el Frente Amplio en el gobierno en ese terreno es muy importante. Uruguay tiene una posición estratégica en América Latina, es un país muy respetado, y este gobierno de Tabaré y del Frente Amplio, ha hecho que se lo respete mucho más.
Desde la derecha y desde algunos medios de comunicación se especula con una disputa por el liderazgo regional entre Lula y el presidente venezolano, Hugo Chávez, incluso se habla de dos bloques en América del Sur. ¿Cuál es su opinión?
Para Lula, para el PT, son muy importantes las relaciones con todos los países y especialmente con Venezuela y con Chávez. Ahora estamos discutiendo en el Congreso el ingreso de Venezuela al Mercosur, para el gobierno de Lula es fundamental que Venezuela ingrese al Mercosur. De parte de Brasil, y muy especialmente de parte de Lula, no hay ninguna veleidad de liderazgos o hegemonía. Mucho menos hay una disputa de liderazgo con Chávez. Hay una muy buena relación con Venezuela y con el gobierno de Chávez. En todo caso la hegemonía no se impone, se construye con paciencia y con respeto. Es una lectura errónea eso de la disputa de liderazgos, nuestros pueblos tienen procesos diferentes, ritmos diferentes. Brasil tiene un importante papel que jugar, Lula lo está jugando y lo hará un futuro gobierno del PT; pero sin Uruguay, sin Argentina, sin Paraguay, sin Venezuela, sin Chile, sin Bolivia, sin Ecuador; pero sin la propia Colombia y sin Perú, no se puede proyectar la región. Somos un continente que tiene muchas necesidades en común. El papel de Brasil, de Lula y del PT es promover la unidad y la solidaridad entre los países de América del Sur. De esa manera se puede aportar, desde nuestro continente, a una correlación de fuerzas mundiales más equilibradas, menos injustas.
Compartí tu opinión con toda la comunidad