El FA conmovió Canelones: 9 kilómetros de caravana
La caravana comenzó a las 10.30 horas, en el cruce de las avenidas José Belloni e Instrucciones, para dirigirse luego hacia el norte del departamento de Canelones, en dirección al límite con Florida y luego descender por las localidades y ciudades del Santoral para llegar al acto en la Ciudad de la Costa.
La movilización incluyó recorridos internos por los emplazamientos por Toledo, Sauce, Santa Rosa, San Bautista, San Jacinto, Villa Empalme Olmos, Pando, Barros Blancos, Villa El Tato y terminó en la explanada del Centro Cívico de la Ciudad de la Costa, en San José de Carrasco, en el cruce de las avenidas Luis Giannattasio y Alvear, en el kilómetro 20,500.
En la partida, José Mujica sonriente fue saludado por un grupo de militantes con una enorme bandera del FA. Al indicársele que se dirigiera a encabezar la caravana, afirmó con una sonrisa: «En Canelones el que va a adelante es Marcos». Así se hizo y el intendente de Canelones, Marcos Carámbula, a bordo de un auto rojo abrió la marcha. En la partida también se hizo presente el senador de la Vertiente Artiguista, Enrique Rubio.
El recorrido por la Ruta 6 y por la Ruta 6 vieja llevó a la caravana por zonas rurales. En una tranquera un hombre solitario en medio del campo saludó con una bandera del FA. Al costado de la carretera esperaban nutridos grupos de militantes con banderas. Autos, motos y hasta ómnibus esperaban al costado de la ruta y se iban incorporando a la caravana.
Al llegar a Sauce, la fila de autos ya tenía cuatro kilómetros de extensión.
Sauce se había tornado el punto de mayor convocatoria: en octubre, el Frente Amplio obtuvo mayoría por primera vez en la historia de la ciudad.
Una multitud de sauceños invadió las estrechas calles y veredas acompañando el paso de la caravana con la fórmula presidencial.
Al recorrer la avenida central de Sauce, a una cuadra de la plaza, se dio uno de los saludos más llamativos de toda la caravana. En un club del Partido Nacional que tenía una cartel que decía «Lacalle-Charamelo, lista 71″, tres personas portando afiches con Mujica y Astori saludaron eufóricos el paso de la caravana del FA.
La caravana fue para Sauce un festejo retroactivo del triunfo electoral en las elecciones nacionales y un estímulo para el batotaje. Fue una de las mayores concentraciones de gente que hubo.
En Santa Rosa, la rotonda de ingreso quedó desbordada por vecinos que tomaron la calzada para esperar la caravana que ya se extendía por más de siete kilómetros. Además, y para alegría de todos los militantes, el cielo se había despejado por completo y el sol brilló. Decenas de vehículos aguardaban al costado para sumarse.
Banderas rojas, azules y blancas desbordaban también el casco urbano de San Bautista, pasado el mediodía. Mujeres con delantales de cuerpo entero, vestimenta casi en desuso en Montevideo, salían de sus casas y saludaban el paso de la movilización, antes de regresar a la preparación de sus almuerzos.
La marcha se enlenteció para rodear la plaza. En la circunvalación de entrada a la localidad más al norte de la caravana pasacalles pintados a manos con colores frentistas colgaban de las columnas del tendido público en una enumeración de los logros alcanzados por el gobierno en materia de políticas sociales.
Para entonces, la caravana había recorrido 73 kilómetros. Incluso en bicicleta: un ciclista que fue captado por las cámaras que sobrevolaron la movilización en una avioneta a 300 metros de altura para tomar imágenes para videos que se exhibirán en la página web del Frente Amplio y en propaganda mediática.
Las imágenes tomadas por la Unidad de Comunicación se difunden por el canal de televisión que el Frente Amplio tiene en Youtube.
La llegada a San Jacinto, una zona rica en ganadería intensiva, fue otro punto alto de la movilización, con mucha gente que aguardaba en la plaza sobre la una y media de la tarde, pero también por los vehículos que se incorporaron. La extensión de la caravana creció entonces más de un kilómetro y medio.
La cantidad de vehículos se incrementó por la tarde de manera creciente luego de que la caravana dejara atrás San Jacinto con dirección hacia la zona de las poblaciones multitudinarias que residen en la región aledaña a la localidad lindera al Empalme Olmos y la ciudad de Pando.
Caminos vecinales de tierra, polvo y piedras quedaron atrás a llegar al Empalme Olmos con Ruta 8 y la caravana se comenzó a desplazar más rápido hasta que se adentró en el Parque Municipal, antes de atravesar la ciudad de Pando.
Sobre las 14.20 horas, los camarógrafos del Frente Amplio que viajaban en la avioneta realizaban su segundo vuelo sobre la Ciudad de la Costa. Era una nueva prueba de imagen sobre la locación donde cobijaban toda la expectativa de captar la caravana en su máximo posible de despliegue.
En Empalme Olmos, en tanto, una fiesta con papel picado daba la bienvenida a la caravana de la fórmula frentista que para las dos y media de la tarde ya superaba los nueve kilómetros de extensión, cuando aún no había retomado una ruta nacional.
Fueron centenares y más centenares de personas que se acoplaron a la movilización en vehículos que provenían desde la Costa de Oro. Algunos se incorporaron en San Jacinto, en el cruce de las rutas 7 y 11, pero la mayoría optó por la intersección de la ruta 87 con la 8, para llegar desde Salinas.
Ya sobre las tres de la tarde, medio millar de personas aguardaban en el llamado «hormigón» y Ruta Interbalnearia, donde se concentró una multitud de frentistas en la populosa barriada al norte de Avenida Giannattasio, de El Pinar.
Era tanta la gente que participaba de la gigantesca movilización que dejó de importar que el cielo se hubiera nublado, aunque sin amenaza de tormenta. La cabeza de la caravana, por entonces en Ruta 8 rumbo a Barros Blancos, se llevaría otra sorpresa.
El trecho de la Ruta 8, desde Pando hacia Montevideo, tiene un ancho mayor que el resto de las rutas nacionales. Permite hasta tres filas de vehículos por senda. Más vehículos se sumaban desde el Este y el Noreste del departamento por las rutas 7, 8 y 9.
En Barros Blancos las calles resultaron insuficientes. Los vecinos tomaron las calles mientras la caravana hacía su recorrido interior. El «Vamos Pepe», «Soy del Frente, del Frente soy yo» sonaron fuerte. A pie y en bicicleta las calles de la ciudad se llenaron de gente.
Apenas eran las 15.16 horas y ya estaba todo pronto en el Centro Cívico de Ciudad de la Costa. El escenario y los equipos de audio ya estaban instalados al sur de Avenida Giannattasio, en el cruce con Alvear. Ni siquiera faltaban los puestos de torta fritas. El gentío comenzaba a agolparse.
Una hora después, el grito en el puente peatonal del kilómetro 20.500 de Gianastassio sirvió de aviso: «Ahí vienen».
Efectivamente, a lo lejos se percibía un nutrido grupo de vehículos, un vecino de la zona alejó toda duda: «Es la caravana del FA, ¿no ven que hace rato que no pasan ni ómnibus?».
Cuando las motos que abrían la marcha, seguidas por el auto de Carámbula y la camioneta de Mujica, llegaron al kilómetro 20, en San José de Carrasco, la cola de la caravana no había terminado de doblar en El Pinar, a más de 8 kilómetros de distancia. En total 9 kilómetros de vehículos y multitud cerraban una movilización de más de 6 horas y 200 kilómetros de recorrido.
Una mujer veterana, envuelta en una bandera del FA gritaba a todo pulmón, saludando a los vehículos: «Vamos, vamos, arriba el FA».
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