El coronel (r) Arquímedes Cabrera, asesor de Lacalle, agravia a Wilson
En la ciudad de Ginebra, durante la reunión de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, el entonces embajador de la dictadura uruguaya ante ese organismo internacional, se refirió al líder nacionalista Wilson Ferreira Aldunate como «el requerido 1177, cobarde prófugo de la Justicia del Uruguay».
Jorge Azar Gómez es el mismo que también injurió en Nueva York al «Toba» Gutiérrez Ruiz y a Zelmar Michelini y quien solicitó al secretario general de la ONU, Kurt Waldheim, la expulsión de Wilson Ferreira, Diego Achard, Julián Murguía, Fernando González, Juan Pedro Eyherachar y Juan Raúl Ferreira, como observadores de la Asamblea General en la década del ochenta.
El coronel retirado Arquímedes Cabrera, asesor de Luis A. Lacalle, difunde actualmente a través de Internet, comentarios del ex embajador de la dictadura, Jorge Azar Gómez, sobre el caso Feldman al cual califica como «los sucesos que hace pocos días conmovieron a la opinión pública y sobre los cuales las autoridades mantienen un silencio impenetrable y posiblemente cómplice».
Azar Gómez, embajador de la dictadura cívico militar en las Naciones Unidas, afirma que «no buscamos obtener réditos electorales del episodio. Pretendemos que todos nuestros compatriotas, cualquiera sea su ideología o filiación política, tomen conciencia de la importancia del voto que van a emitir el domingo 29 de noviembre. Porque la violencia, una vez desatada, nos afectará como hace pocos años a todos.
Azar Gómez insiste destacando las interrogantes planteadas por el Dr. Jorge Batlle en Búsqueda y sostiene que «en Uruguay se sabe dónde hay armas, dónde hay más arsenales, así como se sabe dónde hay drogas». Agrega que «la sospecha es que no sólo ese armamento existe en esa zona. Puede haber más arsenales ocultos. Las autoridades deben, por tanto, intensificar la búsqueda de estos para evitar un mar de sangre».
Finalmente, Azar Gómez, difundido por el coronel retirado Arquímedes Cabrera, concluye que «aunque no se ha dado a conocer públicamente quiénes estuvieron tras la matanza de Feldman, hay versiones soterradas en la opinión pública sobre la participación de prominentes personajes que ordenaron la matanza. Cumplieron su objetivo y quedaron en total impunidad. ¿Quién puede asegurarnos que no hay un complot para nuevamente desestabilizar las instituciones?»
«Admiradores de la falange lacallista»
El senador Eleuterio Fernández Huidobro dijo a LA REPUBLICA el pasado jueves 12 de noviembre que «si usted me preguntara, esto tiene un tufillo a derecha, a ultraderecha para hacerlo muy definido. Grupos fascistas, grupos nazis. Hace poco el Partido Nacional expulsó a uno de su seno a instancias de la protesta de la comunidad judía de nuestro país. El herrerismo tenía un grupo en su seno y ahora tiene dos: el que dirige Arquímedes Cabrera, tiene su blog, que no tiene desperdicio y otro que conduce el coronel retirado Silva. Son admiradores de Primo de Rivera y uno de ellos se llama «Falange Lacallista». Hay otros que no se dedican a la política, más reservados, se visten como nazis en sus ceremonias litúrgicas, coleccionan armas, puñales».
El 13 de noviembre pasado el coronel retirado Arquímedes Cabrera dijo al diario Ultimas Noticias que con Fernández Huidobro se conocían muy bien. El militar que ingresó al ejército en 1972 como alférez, con 21 años, fue encargado durante unos meses de «cuidar» los celdarios en una unidad militar donde se encontraban Huidobro, José Mujica y Mauricio Rosencof. Dijo que recordaba haberle llevado cigarrillos negros al tupamaro y haber tenido con él y los otros reclusos «charlas muy amenas», pero Huidobro dijo no tener recuerdos de aquellos episodios. «No me acuerdo pero puede ser cierto. Yo estuve mucho tiempo en los cuarteles ¡si habrán pasado oficiales!», comentó.
Cabrera dijo que tenía «un buen concepto» de Fernández Huidobro. «Tenía cierto respeto por él porque pensaba que estaba llevando con dignidad algunas cosas del pasado, pero me ha defraudado con estas afirmaciones políticas. Yo creí que se habían superado cosas del pasado», sostuvo.
Eleuterio Fernández Huidobro dijo que Cabrera lidera una agrupación «nazi» en referencia a la Unión de Ciudadanos Nacionalistas (UCN), sector que adhiere a la candidatura de Luis Alberto Lacalle. Tal calificación despertó la inmediata reacción del militar retirado que evalúa llevar el caso ante la Justicia al sentirse injuriado.
El senador Fernández Huidobro justificó sus comentarios realizados en el programa «Código País» de Canal 12 en la necesidad de marcar que también hay agrupaciones de extrema derecha dentro del Partido Nacional y la encabezada por Cabrera es una de ellas.
«Los partidos tradicionales andan tuertos y cuando hablan de posibles organizaciones subversivas y extremistas sólo miran para la izquierda, miren que hay de derecha también», afirmó Fernández Huidobro.
Sin embargo, Fernández Huidobro reiteró términos elogiosos hacia Cabrera en su ejercicio militar. «Tuvo un brillante desempeño en delicadas misiones de paz, atravesó situaciones muy peligrosas y salió de esos compromisos con éxito. Hay que reconocerlo y ya está», dijo.
El 17 de mayo de este año, el coronel retirado Arquímedes Cabrera, titular de una agrupación política que respalda a Luis Alberto Lacalle, difundió una carta abierta dirigida a la comunidad militar en la que reconoce que su aparición en la política partidaria es para «enfrentar» a quienes han sido sus «enemigos del pasado en el terreno militar» y que hoy «persiguen los mismos objetivos de entonces utilizando la democracia».
Cabrera anunció que les dará «lucha sin cuartel» y «hasta el último aliento». «Esta será la batalla final, dentro del estado de derecho, por la existencia de nuestra nación».
El militar retirado sostuvo que desde el gobierno, «dominado por una anacrónica filosofía marxista», se ha impulsado «la destrucción» de la familia, la fe y las Fuerzas Armadas.
«Su materialismo ateo, utiliza como lo ha hecho a lo largo de toda la historia, las miserias humanas y la ignorancia para demoler la civilización occidental y cristiana que nos dio origen.
Desde una monumental operación de propaganda, utilizando los derechos humanos en beneficio de sus objetivos estratégicos, hasta arteros golpes, como el decreto entre gallos y medianoche para la inclusión de la homosexualidad en las Escuelas de formación de oficiales, todas sus prédicas han marchado en una dirección concreta: la disolución de la nación y sus instituciones», dijo en su misiva.
El militar retirado aseguró que como los integrantes del gobierno «lo manifiestan cínicamente, precisan otro período de gobierno para continuar «avanzando» en su proyecto socialista, o lo que es lo mismo: la disolución de las instituciones y el colapso de nuestra sociedad como las conocemos», por lo cual sostuvo que llegó «la hora de decir basta».
Cabrera, que preside la agrupación política Unión de Ciudadanos Nacionalistas (UCN), exhortó a los integrantes de la familia militar a participar en el acto de conmemoración de los soldados caídos en 1972, mientras vigilaban la residencia del entonces jefe del Ejército, en la esquina de Avenida Italia y Abacú.
El 6 de mayo de este año, el candidato presidencial Luis A. Lacalle realizó un seminario bajo el título «Seguridad Ciudadana y Defensa de la Sociedad» organizado por la Unión de Ciudadanos Nacionalistas (Lista 1412) que conduce el coronel (r) Arquímedes Cabrera.
Entre los asistentes se encontraban el ex comandante del Ejército, teniente coronel (r), Daniel García, el mayor (r) Enrique Mangini quien meses atrás presentó una demanda contra el diario LA REPUBLICA, por la investigación sobre el asesinato de Santiago Rodríguez Muela, el 11 de agosto de 1972, durante un «asalto» de miembros de la JUP al Liceo Nº 8, y el ex ministro de Trabajo, Ricardo Reilly.
En ese seminario sobre seguridad, que org
anizó la agrupación del coronel Arquímedes Cabrera, el precandidato blanco Luis Alberto Lacalle (Unidad Nacional) pidió al Poder Judicial y fiscales que «reaccionen», porque tienen que tener «actitudes de defensa de la ley más firmes que las que están teniendo».
Tanto el anfitrión, Arquímedes Cabrera, como el primero de los disertantes, Jorge Roqueta, criticaron la idea del entonces precandidato blanco Jorge Larrañaga, de crear una «guardia nacional». «Esa idea que escuchamos de algún candidato, de crear una guardia nacional, es un disparate, inapropiado, inaplicable, sería crear un híbrido que obviamente no funcionaría, porque la función militar no tiene nada que ver con la policial», dijo Roqueta. Cabrera, por su parte no nombró a Larrañaga, pero pidió «terminar con la improvisación, con querer crear guardias nacionales cuando tenemos cuerpos ya creados para eso».
El 19 de enero de este año el coronel (r) Arquímedes Cabrera, coordinador del grupo Centinela Alerta de Solymar sur, declaró a radio El Espectador que esta agrupación no busca «sustituir la actividad de la Policía», ni «tiene fines de lucro ni ningún tipo de objetivo político», sino que busca «actuar de forma más alerta, más proactiva, más solidaria» en el tema de la seguridad. Explicó que a los integrantes se les «recomiendan medidas de seguridad pasivas y medidas de seguridad activas» pero en ningún caso han «actuado en procedimientos policiales».
«Hemos tratado de organizarnos de acuerdo a las propias directivas del Ministerio del Interior», afirmó.
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