FA mantuvo un "no" al debate y abre el diálogo con la oposición en 4 áreas
El Comando de Campaña del Frente Amplio reunido ayer con la presencia de la fórmula presidencial integrada por José Mujica y Danilo Astori definió los lineamientos esenciales del último tramo de la campaña electoral.
Se trabajará en la combinación de movilización callejera y diálogo de la militancia y los dirigentes con la ciudadanía (ver página 4); la presencia de Mujica y Astori en el Interior y en los barrios de Montevideo escuchando a los actores sociales, la difusión de la plataforma electoral y la presentación de propuestas concretas en cuatro áreas, consideradas por la coalición de izquierda como estratégicas: educación, medio ambiente, política energética y seguridad pública.
El Comando definió la integración de cuatro grupos de trabajo, en cada una de las áreas, que terminarán de redondear las propuestas y dialogarán con todos los partidos políticos, buscando promover, antes de la definición del balotaje, acuerdos para promover políticas de Estado.
En el marco de esa discusión, el Comando de Campaña del Frente Amplio analizó la propuesta realizada telefónicamente por el candidato vicepresidencial del Partido Nacional, Jorge Larrañaga, a José Mujica el pasado jueves.
El senador Eduardo Bonomi fue el encargado de llamar por teléfono a Larrañaga y transmitirle la respuesta.
Bonomi le dijo a Larrañaga que el FA había valorado positivamente su mensaje de buscar que el último tramo de la campaña fuera centrado en la discusión de propuestas, y de reencauzar el clima. También le señaló que aún permanecían señales de campañas de acusaciones infundadas contra el FA (ver recuadro sobre «La Democracia») y que la coalición de izquierda consideraba que en este clima no había condiciones para que un debate entre las fórmulas sirviera para algo positivo.
Bonomi expresó la voluntad del FA de reunirse con el Partido Nacional, «y con todos los partidos», para analizar propuestas y buscar acuerdos sobre cuatro de los principales temas del país. Larrañaga lamentó que no se realizará el debate y en cuanto a la posibilidad de analizar acuerdos políticos sobre estas cuatro áreas reiteró que le había dicho a Mujica: «Después del 29 hablamos». No obstante, Bonomi aclaró que la idea es hablar antes. Pero, por otro lado remarcó que en las actuales circunstancias el FA entiende que no hay clima propicio para aceptar el debate. Señaló que el manejo político y publicitario del arsenal hace inviable el debate, tanto si se incorpora en la confrontación, como si se excluye de ella. Señaló que si este tema no se introduce en el debate, se va a argumentar que no se quería tratar porque la oposición tenía razón sobre las denuncias. En caso contrario, si se introduce, el FA va a tener que responder de forma tan fuerte que comprometería el clima para futuros acuerdos.
«Por eso no aceptamos el debate», dijo Bonomi.
«No al debate»
La negativa del Frente Amplio a debatir con el Partido Nacional luego de la propuesta telefónica de Jorge Larrañaga a Jorge Mujica constituye un nuevo capítulo de una novela que ya promete nuevas escenas.
Los blancos lamentaron la negativa y dijeron que difícilmente pueda haber acuerdos antes del 29 de noviembre.
Dejado de lado el caso Feldman y el polémico spot televisivo, en filas del Frente Amplio se observó con recelo la columna de Larrañaga del quincenario nacionalista «La Democracia» (ver recuadro).
El propio Larrañaga había revelado el jueves que en caso de que la fórmula Mujica- Astori siga negándose a debatir, los nacionalistas realizarán lo que denominó «una comparecencia abierta». Al respecto, se instrumentará un llamando a los medios de comunicación para que designen a periodistas y eventualmente a dirigentes sindicales y sociales los que podrán realizar las preguntas que consideren oportunas sobre las propuestas de gobierno que ofrece la fórmula Lacalle-Larrañaga al país.
«Teme debatir»
Por su parte, desde el Partido Colorado en la publicación «Correo de los Viernes» se definió a Mujica como «una pobre víctima que teme debatir».
«Una de las características del candidato frenteamplista es colocarse siempre en el papel de víctima agredida, luego de que el primer garrotazo al adversario casi siempre lo pega él. Y cuando no es él quien entabla la polémica, entonces le contesta a algún otro político, siempre en el tono de querer preguntar ¿por qué me atacan a mí si yo no agredo a nadie?», señalan.
Para «Correo de los Viernes», Mujica, «se presenta así, como discriminado por motivos de clase social, por falta de título universitario, por no usar corbata o por cualquiera otra cosa porque, ‘el patriciado está contra mí’ y, evidentemente, le ha dado mucho resultado».
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