Batlle evalúa rever designaciones de los jefes de Policía del interior
Como se recordará, el ministro del Interior, Guillermo Stirling, se entrevistó el pasado martes con Batlle, ocasión en la que le entregó la nómina de los 19 jefes de Policía que aspira a designar para el próximo período. Posteriormente trascendió que la máxima jerarquía del comando canario, uno de los más complicados del país, sería ocupada por el actual director de Cárceles, Luis Pereyra Roldán, quien es un inspector retirado.
Los calificados informantes colorados consultados por este matutino señalaron que «a nivel policial fue muy bien visto que Batlle dijera que pondría a policías de carrera y no particulares al frente de las jefaturas del interior». Sin embargo, destacaron que «por costumbre, se elige a policías retirados, aunque ello nunca estuvo marcado por la Constitución».
«¿Por qué poner a un retirado y no a uno en actividad?, se preguntaron las fuentes políticas, puntualizando que en la segunda hipótesis «nos ahorramos el sueldo que habrá que pagarle al retirado». De acuerdo con las informaciones que obran en poder de LA REPUBLICA, el cálculo que se realiza es el siguiente: «El sueldo nominal de un jefe de Policía es de $13.326,56. Si a ello se le suma la permanencia ($5.996,95), el costo mutual ($590) y la cuota parte del aguinaldo ($1.610), alcanza un total mensual de $21.510.
En 12 meses, esta cifra asciende a $258.120, mientras que el costo del período (cinco años) entero es de $1.290.600. Al cabo de esos cinco años, los 18 jefes insumen $23.230.800, lo que traducido en dólares (estimando el valor del dólar a $11.60), significa un total de 2.002.655 dólares». «Esto es lo que se valora en el entorno del nuevo Poder Ejecutivo», remarcaron.
Basándose en estas estimaciones numéricas, las fuentes vinculadas al próximo gobierno indicaron que «en su afán de recortar gastos, el doctor Batlle analiza seriamente la posibilidad de dar una vuelta de tuerca en los nombramientos de las jefaturas de Policía del interior y designar para las mismas a funcionarios policiales que se encuentren en actividad».
Destacaron que «con esos dos millones que el Estado se ahorra, el Ministerio del Interior podría realizar otras inversiones importantes en obras». En cuanto a las «diferencias» en el rendimiento y la capacidad profesional entre un retirado y un policía en actividad, apuntaron que estos últimos contarían con alguna ventaja «por su continuidad laboral».
Cinco cargos para retirados
Enfatizaron que una resolución de este tipo sería recibida con «gran simpatía» en medios policiales, «pues se daría cumplimiento a una vieja aspiración del plantel policial uruguayo». «Además, esto implicaría continuar en el camino tendiente a lograr la profesionalización de la policía», expresaron.
Si bien admitieron que la posibilidad referente a que Batlle revea los nombramientos «puede no gustarle a los retirados», resaltaron que «el Poder Ejecutivo cuenta con cinco puestos de confianza que serían reservados para ellos». Las fuentes se referían a los cargos de «director nacional de Policía, jefe de Policía de Montevideo, director nacional de Información e Inteligencia, director nacional de Cárceles, Penitenciarías y Centros de Recuperación y director nacional de Sanidad Policial».
Para la Jefatura de Policía de Montevideo está prácticamente confirmado el nombre del actual director de Seguridad montevideano, Nelsi Bobadilla, como adelantó LA REPUBLICA esta semana. De todos modos, vale destacar que en el caso de que Batlle llegue a concretar la revisión de los cargos en el interior del país, podrían originarse algunos cambios en el complicado tablero que el futuro presidente intenta armar.
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