Dependencias del Ministerio de Defensa severamente observadas
También se señala la falta de control sobre las sumas que deben pagar los importantes usuarios del aeropuerto (free shops, empresas aéreas y demás concesionarios) a la Dirección de Infraestructura Aeronáutica.
El informe anual de la Auditoría Interna, que depende del Ministerio de Economía y Finanzas, y al que accedió LA REPUBLICA, detectó irregularidades y desprolijidades en la Dirección General de Aviación Civil referidas a la «desafectación de importes sobrantes no utizados en las licitaciones, falta de datos en las invitaciones y constancia de recepción de las mismas, la no exigencia de presentación del certificado vigente de inscripción en el Registro de Proveedores del Estado y la omisión en la notificación de la Resolución a las empresas adjudicatarias».
El trabajo agrega que en todas las licitaciones realizadas en el correr del año 1998 en esa dependencia «han existido prórrogas en los contratos, así como también la contratación directa una vez concluido el plazo de prórroga. Tal es el caso de la Licitación N 5 de Servicios de mantenimiento de los jardines del Instituto de
Es así que la oficina recomienda al Ministerio realizar de modo imprescindible «una adecuada planificación a efectos de evitar la utilización del mecanismo de prórroga como práctica habitual».
Entre otras irregularidades constatadas se menciona en el informe la licitación para el mantenimiento del Simulador de Tránsito Aéreo y Comunicaciones del Instituto de Adiestramiento Aeronáutico, donde se incluyen como proveedores factibles «empresas cuya existencia no ha podido ser comprobada y la fecha de la resolución de adjudicación del contrato es posterior a la fecha de vigencia del mismo».
Sobre este punto la auditoría recomienda «dar cumplimiento estricto a las disposiciones legales y reglamentarias que aseguran la equidad y legitimidad del proceso licitatorio».
Por otra parte, se constató atraso en la presentación de las rendiciones de cuentas de los valores, ya que la última elevada a la Contaduría General del Ministerio, según el informe, corresponde el trimestre abril-junio de 1998.
También recomienda una «pronta depuración» en la existencia de numerosos valores depositados en custodia como garantías por mantenimiento de oferta o cumplimiento de contratos que se encuentran vencidos.
Aeronáutica
La Auditoría Interna de la Nación también auditó a la Dirección General de Infraestructura Aeronáutica (DGIA), que tiene bajo su control al Aeropuerto Internacional de Carrasco. Según las conclusiones extraídas por los auditores, la DGIA «no realiza actuaciones sobre la veracidad de los montos vertidos por las Instituciones obligadas a aportar legal o contractualmente (Compañías aéreas, usuarios del Aeropuerto, Free Shop)». «Es necesario que exista una oficina que sea responsable de realizar todos los controles, documentándolos en actas e informando a la superioridad a los efectos correspondientes», añade el texto. La Auditoría interna también sostiene que esta oficina «mantiene en Caja sumas de dinero en efectivo por $ 883.777, que los suscritos consideran elevadas».
Al respecto de esto último los auditores recomiendan al organismo que «los pagos se realicen con cheques a la orden y crear en la Tesorería, por razones de seguridad y buena administración, un fondo fijo en moneda nacional para gastos de pequeño monto y en dólares para gastos imprescindibles del aeropuerto»
Dirección de Secretaría
Otro de los organismos auditados dependiente del Ministerio de Defensa fue la Dirección General de Secretaría. Esta oficina tiene por cometidos: la dirección, coordinación y supervisión del funcionamiento de las reparticiones militares y civiles; además, es el órgano de estudio y planificación que posee el mando de las Fuerzas Armadas, administra la Justicia Militar de acuerdo al Código Penal Militar y Juzgados Militares de Instrucción.
La actuación de la auditoría comenzó en marzo de 1999.
El informe señala que en dicha repartición «se comprometen gastos sin que existan créditos suficientes» y sugiere la realización anual de una planificación de compras a fin de evitar el «fraccionamiento del gasto». Entre otras observaciones, señala que «permanecen en caja desde junio de 1998 dineros correspondientes a sueldos, que deben ser depositavos dentro de los plazos establecidos por ley», plantea que la Rendición de Cuentas mensual debe estar integrada «únicamente con los comprobantes referidos al período a rendir».
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