Una cálida jornada de votación
La jornada electoral comenzó temprano a la mañana. A las 7.00 tenían que estar presentes todos los titulares y suplentes para armar las mesas electorales. Unos minutos más tarde comenzaban a verse los primeros vehículos embanderados ya previendo lo que se iba a vivir durante el resto de la jornada: un clima de algarabía, podría decirse más que en otras oportunidades.
No obstante, los sanduceros optaron por concurrir masivamente al mediodía a sufragar, por lo que hasta las 15.00 horas se observaban en todos los circuitos largas colas, de hasta una hora y media. El reencuentro entre vecinos que alguna vez compartieron el mismo barrio y el asado familiar que reúne a aquellos integrantes que por razones de trabajo o estudio están lejos del pago, pautaron la jornada de ayer y le dieron ese «otro» color a las elecciones, más allá de efectos partidarios.
En Paysandú hubo 256 circuitos habilitados de los cuales 173 fueron urbanos y 83 rurales para que 89.670 ciudadanos concurran a votar. La terminal de ómnibus departamental fue desbordada y al cierre de esta edición no se conseguían boletos de retorno a la capital hasta hoy lunes.
Por su parte el Puente Internacional «General Artigas» también tuvo un masivo pasaje de uruguayos residentes en el exterior ya sea en vehículos particulares algunos de ellos identificados con banderas del Frente Amplio, y otros en autobuses. A estos compatriotas no se les cobró peaje, según disposición de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU). Los restaurantes trabajaron muy bien ayer y las calles que unían un barrio con otro, por ejemplo el trayecto desde el centro a Nuevo Paysandú, fueron colmadas de vehículos. Dos empresas encuestadoras, Equipos Mori y Factum se apostaron temprano en Paysandú y solicitaron permiso a la Corte Electoral para realizar su trabajo.
Esta ciudad tuvo la particularidad de recibir a un presidenciable y a un vice, ambos oriundos de Paysandú. Uno fue el candidato por Asamblea Popular (AP) el director de teatro Raúl Rodríguez (66) que si bien nació en Durazno (a modo de anécdota, lo trajo al mundo la misma partera que a Vidalín), se radicó desde chico en Paysandú.
Votó temprano en el Club Social Sanducero y entró al cuarto secreto de la mano de una de sus pequeñas hijas. El otro candidato fue el vice nacionalista y más mediático que el primero, Jorge Washington Larrañaga Fraga (53), dos veces intendente de Paysandú.
El intendente Julio Pintos, por su parte, también votó a la mañana y conversó con los vecinos que se acercaban a la cola mientras esperaba su turno para sufragar.
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