A temprana hora ya había votado el 30% de los salteños
La misión era trasladar delegados partidarios y votantes a los circuitos en los cuales funcionaban las comisiones receptoras de votos, las cuales en su totalidad unas 260 en todo el departamento comenzaron a funcionar sin inconvenientes a partir de la hora 8. El evento comicial se desarrolló en forma tranquila y sin inconvenientes a lo largo de toda la jornada.
La Intendencia Municipal de Salto había dispuesto que desde la hora 7 y hasta las 22 el traslado de votantes iba a ser gratuito en los ómnibus de la empresa de transporte urbano propiedad de la comuna.
A su vez, las empresas privadas que realizan servicios a las zonas rurales de Salto reforzaron sus frecuencias para facilitar la concurrencia de la ciudadanía al acto eleccionario. La concurrencia a los circuitos de votación fue fluida desde horas tempranas, habiendo sufragado al mediodía alrededor del 35 por ciento de los habilitados para votar, que en Salto superaban los 90 mil.
El acto electoral fue asimismo un instante de reencuentros entre muchos salteños, quienes a pesar de vivir fuera del departamento, e incluso fuera del país, se volvían a ver luego de varios años, en las colas de votación. Se pudieron ver abrazos afectuosos, bromas acerca de los kilos de más o los pelos de menos, lágrimas de emoción por viejos recuerdos y fundamentalmente la expresión del deseo de volver a morar, quizá algún día, en el terruño que los vio nacer. El intendente de Salto, maestro Ramón Fonticiella, quien sufragó en la sede del Ferro Carril Fútbol Club, asimiló con buen humor las chanzas de los periodistas, sabedores de que no es partidario de dicha institución deportiva. «Me parece muy normal, porque viví hasta 1986 en esta calle, la calle Blanes, y como es un club del barrio ahora me toca votar» dijo el intendente. Cuando iba a ingresar a la sede, su presidente, Juan Carlos Realini, lo recibió con una pulla, poniéndole un felpudo a su paso, y le dijo: «Limpiate los pies antes de entrar a Ferro».
Ambos se abrazaron a la entrada del local de votación. Más allá de las bromas con las cuales fue recibido, Fonticiella se manifestó «muy feliz, anduve por varios lugares, la gente está muy contenta, sin distinción de partidos políticos.
Creo que día de la democracia son todos. Siento que vivir democráticamente es una muestra de salud».
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