Entre el reencuentro y la esperanza
El contingente llegó a la terminal portuaria coloniense a las 14.20 horas y mientras Alejandra, la guía dispuesta por la agencia Grupo Mundo, les daba la bienvenida y les indicaba en qué ómnibus se trasladarían a Montevideo, algunos de esos compatriotas accedieron a dialogar con este corresponsal y contaron qué expectativas tenían cifradas en el acto eleccionario de este domingo.
Luis Staino recordó: «la primera vez que me fui del país fue en 1985, en 2001 volví, pero me fui de nuevo en 2005. Deseo lo mejor para el Uruguay y estoy seguro de que el hombre que vengo a votar lo va a conseguir, porque es sincero y creo en lo que dice». Bolso en mano se ubicó en la fila que se había armado para que la guía pudiera realizar el correspondiente control de su planilla de viajeros.
Por su parte, Gustavo contó que está en la otra orilla desde hace diez años. «Mi esposa es argentina, tengo un hijo argentino, pero a la vez trabajo acá en Uruguay. Mi mayor deseo es que vivamos esta elección con tranquilidad y felicidad, que es lo que caracteriza al pueblo uruguayo».
«Soy Adriana, Adriana Alvarez», respondió la primera mujer que atravesó el salón portando su valija y se sumó al grupo que aguardaba para subir al ómnibus. Alvarez reside en la Provincia de Buenos Aires, donde trabaja como comerciante. «Vengo siempre a votar», comentó. «Entiendo que es el deber que tenemos como ciudadanos y hay que cumplirlo». En cuanto al significado que le da al acto electoral de hoy, fue elocuente: «Todas las elecciones son importante, pero me parece que esta es mucho más».
Con su abultada cabellera llena de «rastas», Gabriel, artesano, coincide con la historia de vida de Gustavo en el hecho de que también vive y trabaja un poco en cada orilla del Río de la Plata.
«Estoy en Atlántida y en San Fernando», mencionó. «Vine a votar cuando se hicieron algunos plebiscitos y en la elección anterior (2004) estaba acá», dijo refiriéndose a la localidad canaria en la que alterna sus días y sus labores.
Para Cristina (35 años), escenógrafa, el viaje, al que pudo acceder gracias a la solidaridad de uruguayos de distintas partes del mundo para que otros y otras pudieran venir a ejercer su derecho cívico, significa que es «la primera vez que voto.
Yo tenía 3 años cuando me fui a vivir a Buenos Aires. No tengo ninguna duda de lo que voy a elegir», dice Cristina, y su rostro se ilumina con una ancha sonrisa.
A escasa distancia de ella, Santiago (56 años) se acerca al grabador encendido y, de un tirón, se presenta: «Me siento espectacular, realmente. Yo siempre vengo a votar pero esta vez tengo una expectativa especial, porque no quiero que haya balotaje».
Con el apoyo solidario de la diáspora uruguaya, cerca de un centenar de uruguayos encontraron la posibilidad de venir a votar gratuitamente, luego de una rápida campaña de tan sólo diez días que, a través de LR21, la página digital de LA REPUBLICA, posibilitó conseguir recursos para el traslado de residentes en Argentina, Brasil, Chile y Paraguay.
Plaza Cuba
En tanto, fue incesante ayer el arribo de ómnibus de pasajeros a Plaza Cuba en Montevideo. Uno tras otro, según pudo apreciar LA REPUBLICA, trasladando a cientos de uruguayos. Arribaron a la terminal desde la República Argentina. El popular punto de llegada capitalino se transformó en un carnaval electoral con banderas partidarias.
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