Seguridad. Efectivos de la Armada custodian a sus pares de la DIVIN

Un español y cuatro serbios son buscados por el mayor contrabando de cocaína

El individuo de origen español figura como propietario del velero Bow Ti­Blight de bandera de Vanuatu, embarcación que aparece vinculada al yate Maui donde el miércoles pasado se incautó el mayor alijo de cocaína de la historia del país. En el procedimiento, denominado por la Armada «Operación Santa Lucía», además del velero, también fue retenida una camioneta de matrícula brasileña.

Los cuatro ciudadanos serbios formarían parte del núcleo duro de la banda internacional con sede en Serbia. No obstante, fuentes cercanas a la investigación señalaron que «es de presumir que estos individuos ya no se encuentren en Uruguay». La indagatoria judicial en el Uruguay está a cargo de la jueza especializada en Crimen Organizado de 1er Turno Graciela Gatti, quien el viernes dispuso el procesamiento con prisión de otro ciudadano serbio-croata por delitos de importación, exportación y transporte de estupefacientes, en base a la ley de estupefacientes Nº 14.294.

Otro ciudadano uruguayo, responsable de la compra del yate, fue puesto en libertad aunque quedó a disposición de la Justicia. «Tenemos una punta del hecho nada más, hay que investigar y unir con todo lo que pasó en los otros países», declaró Gatti el viernes, al culminar su actuación. Además de nuestro país, el caso determinó procedimientos en Argentina y Serbia. En Argentina, la investigación está a cargo de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal que, con ayuda de la DEA, y por orden del juez en lo Penal Económico Marcelo Aguinsky, vigilaba a otro grupo de serbios vinculado al mismo caso.

La investigación argentina ­denominada «Operación Guerreros de los Balcanes»­ incluyó escuchas telefónicas a los jefes de la banda en Serbia, y que eran trianguladas con la DEA de Roma, para su traducción. Esto provocaba un constante retraso de 48 horas en la llegada de información, según publicó el diario argentino Clarín. En determinado momento, la Policía Federal argentina perdió el rastro del yate Maui y fracasó en varios intentos por localizarlo con el auxilio de buques de la Prefectura argentina. Finalmente, fue localizado en nuestro país.

El miércoles pasado, un procedimiento de la División de Investigación y Narcotráfico (Divin) de la Prefectura Nacional Naval ­dependiente de la Armada Nacional­ en coordinación con otras reparticiones, entre ellas la Dirección General de Represión del Tráfico Ilícito de Drogas (Dgrtid), capturó el embarque de dos toneladas de cocaína. Los efectivos de la Divin que participaron en el operativo son actualmente custodiados por personal de la Armada por precaución, según se informó a LA REPUBLICA.

Los 2.174 kilogramos de droga, empaquetados en globos de piñatas de cumpleaños, valuada en unos 108 millones de dólares, fue encontrada a bordo del yate Maui, de bandera inglesa, fondeado en el Yacht Club de Santiago Vázquez, sobre el río Santa Lucía. El yate habría sido cargado en un puerto argentino, en la zona de Ensenada, y tenía como último destino Europa, donde la droga adquiere un altísimo valor, presumiblemente con escala en Johannesburgo, Sudáfrica. El plan consistía en traspasar la cocaína del yate a un buque en plena navegación en medio del Río de la Plata. Pero fue la tormenta de la semana la que echó por tierra la maniobra y permitió su localización, cuando debió solicitar ayuda a la Prefectura uruguaya.

La tormenta obligó al yate a entrar en el puerto de Piriápolis y, de allí, navegó hasta el puerto de Santa Lucía, donde arribó el miércoles a la noche.

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