Definición. "La inseguridad es un problema nacional y requiere de todos su solución"

Mujica: "Una sociedad que genera antagonismo gastará más en represión"

El candidato presidencial del Frente Amplio participó ayer del programa «Sonia Entrevista», conducido por Sonia Breccia en Televisión Nacional Uruguay (TNU) «A las clases más poseedoras les conviene invertir en la integración social para igualar hacia arriba porque los escaparates de la sociedad de consumo están llenos de marketing y los pobres de hoy no son los de la Edad Media», indicó. «Es un problema de convivencia porque una sociedad que genera antagonismo gastará más en represión», advirtió.

El candidato explicó que la inseguridad pública «es un problema» consecuencia de «los problemas sociales que acumulamos porque no supimos resolverlos hace quince años», cuando «apareció un fenómeno que es la paste base», que acarreó «una crisis de valores» de hondas «raíces sociales».

Resaltó, a su vez, que el gobierno actual elevó los salarios policiales de $4.500 a $11.000 y duplicó el presupuesto para el Ministerio del Interior. «¿Qué les íbamos a pedir, eficacia? Primero teníamos que pagarles», dijo en tono de crítica hacia las políticas económicas de los anteriores gobiernos blancos y colorados que tuvieron al Instituto Policial sumergido.

Mujica reveló que entregó a todos los canales privados de televisión comercial antiguas grabaciones de críticas entre blancos y colorados con mútuos reproches por el tema de la inseguridad que estalló bajo sus gobiernos neoliberales.

«Si le cambia las fechas son las mismas críticas que le hacen ahora ellos mismos al gobierno del presidente Tabaré Vázquez», se burló Mujica. Remarcó, no obstante considerarlo un debate inútil, que «la seguridad pública en Uruguay es mejor que en el resto de América Latina». «Acá los ministros pueden caminar por la calle», ilustró.

Sin embargo, el candidato frentista explicó que su desinterés por debatir respecto a la seguridad pública o cualquier otro tema con el principal candidato de la oposición deriva de cierta actitud que adoptó el propio Lacalle cuando dijo que su diferencia con Mujica era «como la del agua con el aceite». «Si es así, sería un antagonismo irreductible», criticó.

Lacalle «no puede ver las cosas así», se lamentó. «Crea un estereotipo y enfrenta populismo con republicanismo», y luego «dice no poder tener ningún contacto» posible con él, de modo de «cerrar puertas» a cualquier entendimiento, le reprochó, cuando dijo «la única realidad tangible es que resulta necesario que crezca la economía para que pueda haber distribución social».

«La inseguridad pública es un problema nacional» que requiere «soluciones sustentables en el tiempo», lo que implicará contar con «un gran apoyo social», adelantó.

La inseguridad «es un problema que viene de atrás» y «se agrava a medida que pasa el tiempo», acusó Mujica en alusión a la carencia de políticas sociales de los gobiernos de coaliciones blancas y coloradas que dejaron un millón cien mil pobres y 160 mil indigentes, parte de las causas sociales del delito.

En otro cuestionamiento a las propuestas represivas de Lacalle, sostuvo que los policías deben recibir una alta capacitación profesional y sustantivas mejoras salariales según su especialización. «No es cuestión de acumular carne con ojo», dijo en una expesión cuartelera que refiere al personal sin formación alguna.

Respecto a las políticas económicas que aplicará un segundo gobierno de izquierda, el candidato frentista aseguró que la conducción de la economía estará bajo control del vicepresidenciable Danilo Astori y comentó que se reservará para sí la mayor parte de las negociaciones políticas y «personales» con los integrantes del Poder Legislativo.

«No puede haber democracia sin negociación», resumió, y se manifestó partidario de «jerarquizar el Parlamento» con sentido «republicano» para que sea «la caja de resonancia de la sociedad» y «la voz de los sin voz», para que recupere protagonismo y pueda ser el primer lugar donde «se hagan los anuncios del gobierno».

«Yo tengo buena pasta para negociador», señaló al agregar de manera burlona: «No sé que va a hacer Larrañaga». Se refería al vicepresidenciable blanco que atacó su figura de manera reiterada sólo después de las elecciones internas del 28 de abril, cuando se alió con Lacalle en una mismo fórmula. «Vamos a tener que tomarnos unos vinos para negociar», ironizó.

Mujica recordó haberse sentido muy «dolido» cuando empezó a ser blanco de los sorpresivos ataques de Larrañaga, a quien, meses atrás, había visitado en su chacra cercana a Andresito, en el departamento de Flores, para acordar eventuales acciones políticas que pudieran ser instrumentadas de común entendimiento durante el próximo gobierno.

El candidato volvió a reafirmar, por otra parte, que Tabaré Vázquez «es el líder natural del Frente Amplio» y negó pretender disputar el liderazgo en la izquierda, reiteró que, en caso de perder la elección, se retirará de la política para dedicarse a la producción agraria.

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