Millonaria inversión paralizada en Fray Bentos
Este incumplimiento desobedece la orden emanada por sentencia del mencionado juzgado.
La jueza en nuestra ciudad debió ordenar y liberar la orden de pago ya dispuesta por el Tribunal superior, en aplicación de la normativa vigente, y los intentos de este medio de prensa para procurar información ante esa sede judicial no han dado sus frutos pese a que el expediente es público. Se ha producido con esta actitud una dilatoria del procedimiento, al darle vida artificial a un trámite que ya culminó con una decisión del superior procesal que es cosa juzgada.
Todo surge en un embargo que el Dr. Conrado Silva realiza contra los ex propietarios del Frigorífico Incur (luego funcionó Noblemark y actualmente el grupo Marfrig). Se afirma por fuentes relacionadas con este caso que «la confianza en el cumplimiento de las normas sanitarias internacionales que rigen el mercado cárnico es condición que no admite excepción de ninguna clase». Al identificarse con el número de habilitación por el MGAP, el empresario es identificado como el acreedor de los beneficios del sistema, pero también asume como responsable de las obligaciones y eventualmente de los errores cometidos. Por lo tanto el número de habilitación, que fue el 30, se afirma es personal e intransferible, siendo esa norma la que manejó el Dr. Conrado Silva en representación del Poder Ejecutivo en Londres en oportunidad de la crisis por la veda británica a las carnes del Río de la Plata. INAC adjudicó el 12/3/92 a la firma Incur SA la habilitación Nº 30 otorgada por el MGAP, para la concesión del Cupo Hilton Beef. Por eso la habilitación se otorga a la planta o establecimiento que funciona en nuestra ciudad, a la cual se autoriza para «producir y exportar productos cárnicos de todo tipo de procesamiento, para mercados de varios destinos». Esta habilitación no podría ser utilizada por otras empresas y actualmente desde nuestra ciudad se continúan procesando y exportando productos identificados con el Nº 30 DGSG- DIA del MGAP, perteneciente a la firma Incur SA, estando impreso en envases y etiquetas, todo lo cual se encuentra alcanzado por el embargo. El incumplimiento tal cual anunciara LA REPUBLICA semanas atrás impide que el frigorífico funcione bajo la responsabilidad del Dr. Conrado Silva. En tanto, el grupo inversor afirma no necesitar exoneraciones del Estado, informando sus integrantes que estarían dándole trabajo a casi 250 personas. Dentro de las fuentes laborales que anuncian incluirían a los 120 trabajadores del frigorífico Marfrig, que se encuentran actualmente en seguro de paro. El grupo inversor de Silva informó también un proyecto referido a un laboratorio industrial, en el barrio Anglo. siempre que se resuelva el caso judicial.
Compartí tu opinión con toda la comunidad