LA OTRA CAMARA

Alma, espíritu de la campaña  al despedirse

¿Todos los rostros fueron de profundo, gratificante alivio al iniciar el último plenario de esta legislatura?

Me pareció, al destellar tanta sonrisa entre los diputados, al desorientarme su anadeo por pasillos y escaleras, al constatar el récord de grupos aquí y allá, ordenados en sinfónica deliberación sobre la campaña preelectoral.

La media hora previa, pese a todo, reservó ciertas alteraciones.

Gonzalo Novales (AN), con indignación facial que no llegó a sus cuerdas vocales, denunció al Senado por desconocer una decisión unánime de la Cámara Baja, tomada tras un plebiscito en un pueblo de Soriano que definía su nombre. «La encajonaron», dijo, triste como Pascual Contursi. En fin, la cuestión es que Villa Darwin iba a llamarse Sacachispas, tras reñida votación de sus habitantes. Digo yo, ¿los senadores no tienen más de qué ocuparse cuando se aburren? ¿Por ejemplo, jugar al tute cabrero?

Federico Casaretto (MNR), con impecable registro de tenor e inexpresivo rostro, como cargado de maquillaje, dio una clase sobre la pasta base y dijo que había llegado el momento de penar la tenencia para consumo. Jamás desarmó su cerámico peinado, estilo Bruno Gelber.

Jaime Trobo (H) acusó al gobierno de ignorar infinidad de pedidos de informes sobre cuestiones relevantes. Calificó ese comportamiento de «estrategia de la mentira». Gritó y se le tensaron las carnosas mejillas, audiovisuales.

Gustavo Espinosa (PC) se sumó a la procesión que detrás de Mujica tira nuevos adjetivos al modo de huevos podridos por sus dichos en Buenos Aires; su voz me hizo acordar a un clarinete.

Alfredo Asti (AU) expuso, empujando la redundancia al fundamentalismo, su orgullo por haber integrado una bancada que apoyó a un gobierno transformador.

Y Liliam Kechichian (Alianza Progresista) detalló con minuciosidad armenia, que la hay, los proyectos de turismo en marcha y los que, hasta 2020 por lo menos, apoyarán la idea del Uruguay productivo. Una joya de una joven dama digna, que ayer sonó cual cajita de música de la antigua Jerevan.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje