Lacalle no olvida el "lastre gigantesco" del déficit de la gestión Sanguinetti
Lacalle formuló estas críticas a la gestión anterior del Partido Colorado al hacer uso de la palabra durante la Convención del Partido Nacional desarrollada ayer, que analizó el informe de la memoria anual de la actuación del ejecutivo blanco en el último año y eligió la Convención Delegada de 50 miembros, que podrá pronunciarse sobre los diferentes tópicos políticos.
En su discurso, Lacalle sostuvo que el gobierno de Batlle recibió «un lastre gigantesco, un déficit fiscal enorme, porque el gasto público a partir de 1998 no fue debidamente controlado», por lo cual, el 1º de marzo de 2000 el ministro de Economía no empezó en una línea en 0 sino «en unos cuantos centenares de millones de dólares de menos».
Asimismo, indicó que el Partido Nacional «propone, incita, empuja, llama y convoca al gobierno para que haga más cosas y no quede atrás». El senador herrerista Luis Alberto Heber también hizo referencia a la situación financiera que el nuevo gobierno recibió de su antecesor y sostuvo que «el déficit de la administración Sanguinetti fue de U$S 800 millones por no haber hecho bien los deberes». «El Partido Nacional gobernó y administró y quiere que este gobierno nos gobierne, administre y nos entregue un país mejor», agregó Heber. Según el parlamentario nacionalista no son de recibo las críticas del presidente Batlle que expresa que el déficit aumentó por lo aprobado en la Cámara de Diputados: «la situación lamentable la heredó del presidente Sanguinetti, y que (el ministro de Economía) le ponga el sayo para quien le dejó un déficit a su gobierno». Seguidamente, Heber destacó las propuestas blancas que en el Presupuesto permitieron mayores recursos para los gobiernos departamentales, la enseñanza, exoneraciones en el agro, y el levantamiento del veto para regularizar la situación de los auxiliares de las escuelas públicas que perciben «salarios de esclavitud».
Partido inclusivo
La situación interna de la colectividad no estuvo ausente. Tanto Lacalle como Heber, y Pablo Iturralde (Desafío Nacional) convocaron a los dirigentes a canalizar las diferencias en los ámbitos institucionales y no a través de los medios de comunicación. «Somos compañeros todos los que votamos dentro del Partido Nacional. Las discrepancias, los matices (se discuten), acá dentro y no fuera», indicó Lacalle.
Según el ex mandatario la colectividad blanca es un «Partido inclusivo», que quiere abrir las puertas para que entre gente para trabajar por él. Por su parte, el senador Heber afirmó que «si hay algún blanco que cree que es necesario una discusión ideológica, si algún compañero como (Jorge) Gandini o (Juan Andrés) Ramírez lo quieren», es mejor que lo hagamos en los canales internos «y no a través de los medios de comunicación». Ramírez participó en la Convención pero no hizo uso de la palabra. «Vamos a discutir qué rumbo tendrá el Partido hoy, qué rumbo tendrá mañana y qué rumbo tendrá pasado», manifestó Heber. En tanto, Iturralde (Desafío Nacional) manifestó que «hay que canalizar las discrepancias a través de los mecanismos institucionales». Iturralde afirmó que el gobierno de Lacalle «fue el mejor gobierno que ha tenido el país a lo largo de su historia». Asimismo, reclamó una política partidaria para el área metropolitana. Al aludir a la participación blanca en el gabinete, Iturralde sostuvo que «si la coalición cae en algún momento, y el Partido Nacional es obligado a desplazarse, no será por nuestras actitudes». Indicó que se está pidiendo respeto por el Partido Nacional: «No vamos a aceptar que se manosee al Partido Nacional, que se nos avasalle», dijo Iturralde.
Por su parte, el conductor de Línea Nacional de Florida, Arturo Heber, hizo un raconto de las diferencias suscitadas con el Poder Ejecutivo en los últimos 60 días, en torno a las elecciones en el BPS del orden empresarial, y particularmente sobre el excesivo y «recesivo» aumento del precio de los combustibles. En ese sentido, Heber consideró que era necesario replantear la participación de los ministros blancos en el gabinete. El ministro de Deporte y Juventud, Jaime Trobo, dejó en claro que «será el Partido Nacional el que deberá definir cuándo debamos abandonar nuestra participación en el gabinete». En la deliberación de la víspera se dieron cita los principales dirigentes blancos aunque no asistió el conductor de Alianza Nacional, Jorge Larrañaga, quien, como habitualmente lo hace, se encontraba participando en el desfile de la Patria Gaucha.
El diputado Gustavo Borsari (Corriente Renovadora Nacionalista) señaló que «los patrones de la izquierda tradicional uruguaya, al ser patrones y gobernantes (en la IMM) le dan la espalda a los trabajadores», y opinó que esos son los «amarillos». Minutos después se propuso una moción condenando la práctica de las comunas de Montevideo y Canelones hacia la acción sindical.
Alonso firmaría
La situación creada con las diferencias del Partido Nacional con el Poder Ejecutivo en relación a las elecciones del representante de las empresas contribuyentes en el BPS, sobrevoló ayer la Convención blanca, y el ministro Alvaro Alonso, era saludado y consultado por muchos de los presentes.
En ese sentido, fuentes nacionalistas señalaron a LA REPUBLICA que el Partido Nacional ya marcó claramente su postura en este tema, y por tanto, la opinión pública ya conoce el punto de vista defendido por la colectividad de Oribe. A pesar de ello, y como también sucedió con la firma del ministro Sergio Abreu en la suba de los combustibles, es factible que el ministro Alonso termine firmando el decreto por el cual la nominación del representante empresarial se haga en forma directa.
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