El poeta asesinado

Sábado 22 de agosto de 2009 | 6:55
  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

Cuentan quienes lo conocieron de niño, que Ibero conservó, durante su corta vida, un rasgo característico heredado desde la infancia: una cierta introversión, expresión de su timidez y de una intensa y rica vida interior. De niño data también su afición por la pintura y el dibujo, a la vez que dedicaba largas horas a la lectura. Vivió en un hogar de clase media, su padre empleado de un banco y profesor de literatura, su madre se dedicaba a las tareas de la casa.

Estudió Preparatorios de Derecho en el Liceo Larrañaga, donde en 1966 integró el cuerpo de redacción de la publicación del Centro de estudiantes. Luego fue estudiante de Derecho y de la Facultad de Humanidades y Ciencias. Era integrante de la “Agrupación de Avanzada Universitaria” (ADAU).

Ganó un concurso organizado por Radio Habana que le permitió viajar a Cuba, para los Festejos del X Aniversario de la Revolución, en diciembre de 1968. Sus padres se lo permitieron a condición de que conociera Europa, en aquel tiempo pasaje obligado en el itinerario a Cuba. De ese pasaje por Europa, al regreso de Cuba, quedó un conjunto de poemas donde se aprecia su fina sensibilidad de artista.

  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

Comentarios


Martes 7 de Febrero, 2012
Montevideo, UY
Despejado, 23 °C