Compromiso. "Si me toca ser presidente voy a salir más pelado que hoy"

Mujica sobre política económica de los 90: "Fue como una guerra que provocó muertos de hambre"

Mujica se refirió así a las consecuencias de las políticas económicas aplicadas durante las últimas décadas por los partidos tradicionales y calificó como «un gesto de humanidad innegociable para el Frente Amplio» la instrumentación del Plan de Emergencia, el Plan de Equidad y el programa Rutas de Salida ,»aun a riesgo de que algunos se gastaran la plata, pero valió la pena porque llevamos fideos y polenta a gurises que comían salteado».

Dijo que «el que come todos los días no sabe de qué hablo, pero el que come cuando tiene, ese entiende lo que le digo», señaló y criticó a la oposición sin nombrarla cuando demonizan estas políticas. «¿Acaso no gastaron mas de mil millones de dólares para salvar las crisis bancarias que aplicaban en esa ruleta rusa financiera que terminó por matarnos a todos?», preguntó. «Salvar bancos y tapar agujeros con la plata que le sacan a ustedes, eso sí esta bien», señaló.

Durante largo rato el inicio de su discurso estuvo signado por los recuerdos de su niñez en Carmelo, de las charlas y consejos de su abuelo materno y del esfuerzo que hicieron los inmigrantes que conformaron la riqueza cultural de esta parte del departamento de Colonia. Poder apreciar el silencio absoluto de un gimnasio inmenso en el que no volaba una mosca mientras Mujica tejía los recuerdos de su infancia en la zona rural de Carmelo fue inédito en un acto político.

Mujica se reivindicó como un militante con filosofía política «federal, latinoamericanista, blanco en la Guerra Grande», y señaló que los dos hombres más grandes de este país, por las transformaciones progresistas que llevaron adelante, «fueron José Artigas y José Batlle y Ordóñez». El candidato presidencial del Frente Amplio llamó a tener respeto por «blancos y colorados que hicieron este país» y por eso llamó a «no generar odios» contra los ciudadanos de estos partidos.

Es que a la tarde aparecieron varias pintadas anónimas en el frente del comité recientemente inaugurado por la izquierda en Carmelo, que señalaban a varios dirigentes locales como «terroristas», incluso una que decía «Mujica terrorista».

«¿Dónde más que en la única ciudad fundada por Artigas podíamos comprometernos a cumplir a rajatabla el legado artiguista y quién más que el Frente Amplio podía hacerlo?», se preguntó Danilo Astori.

Mujica dijo que la del FA es «una fórmula que se complementa porque acá no hay cracks que se las saben todas y tienen todas las respuestas». Fue ovacionado por la gente de Carmelo y tras hablar del Reglamento de tierras de José Artigas defendió el gobierno de Tabaré Vázquez, «que cambió la forma de entender la política en Uruguay». Astori habló de las cifras positivas que muestra el país y señaló que las inversiones «siguen llegando a Uruguay mal que le pesa a algunos», dijo, para terminar señalando que el Frente Amplio debe volver a ser gobierno «porque el corazón no quiere entonar más retiradas».

 

En Ombúes de Lavalle

Mujica se comprometió ante la gente de Ombúes de Lavalle a que si le toca ser presidente de la República «voy a salir más pelado de lo que soy» porque, dijo, «los de arriba tienen que ser más derechos que nadie para tener autoridad moral».

Ante un pueblo mayoritariamente vinculado al sector agropecuario, en el corazón rural de un departamento blanco y donde se encuentran los sectores más conservadores de la población coloniense, José Mujica dijo que «la crisis bancaria de 2002 determinó que el Estado tapara un agujero de 1.200 millones de dólares, que pagaste vos».

«La gobernabilidad que le dio este gobierno al país no se la dio ningún partido desde hace 50 años», dijo Mujica en Ombúes de Lavalle, y tras resaltar la unidad del Frente Amplio destacó la penetración que la fuerza política ha tenido en el interior del país.

«Percibimos que en Ombúes hay fuertes coordenadas frenteamplistas, sobre todo en los últimos años, y eso denota el avance político de nuestra fuerza y debemos agradecerles a los lejanos militantes que fueron sembrando a lo largo de tantos años y tanta lucha», dijo. Cuando se habla de inversiones, de trabajo, «hay que apostar a procesos que no deben de tener barquinazos, que sean lo menos confrontativos, porque ello permite confrontar positivamente el grueso de la fuerza que compone una sociedad», sostuvo en un claro mensaje a las fuertes presiones de los diferentes actores sociales que puede tener un gobierno no frenteamplista.

En su alocución, Mujica se dirigió a la memoria de la crisis que vivieron los productores en el campo uruguayo. «Hay que recordar que este gobierno de Tabaré recibió más de un millón de pobres, recordar lo que pasó en 2002. Recordar una década de atraso cambiario que tiene su arranque en la política monetaria de 1990 y que fue tal vez uno de los flagelos más hondos para el aparato productivo del país», dijo, e hizo referencia «a la pérdida de 90 mil puestos de trabajo industriales».

 

«Un año entero de trabajo de campo perdido»

«Reinaba aquella idea de que el vaso se iba a llenar y se iba a derramar. Eso culminó en 2002, todas esas cosas se escalonaron y provocaron una serie de pérdidas a la sociedad uruguaya que van a terminar en la crisis bancaria, que significó sólo en transferencias de 1.200 millones de dólares de las arcas del Estado para tapar los ahorros que se perdían de los bancos fundidos y que seguramente por la repercusión de esas pérdidas a toda la economía le significó mas de 2 mil y pico de millones de dólares de pérdidas que las pagaste vos», dijo.

«La cifra que doy, le dijo a la gente de campo que escuchaba atentamente sus palabras, «equivale a todo el producto bruto agropecuario de un año de bonanza, sin grandes sequías. Es como si la campaña uruguaya hubiera trabajado inútilmente un año entero. Y la gente se olvida de estas cosas que tienen como consecuencia que multiplican el endeudamiento externo y así acotan la libertad de gobernar del que viene».

 

Compromiso: Voy a salir de la presidencia mucho más pelado de lo que soy

«Les quiero decir bien a título de compromiso público: si a mí me toca ser presidente, cuando salga de la Presidencia voy a ser mucho más pobre de lo que soy hoy, mucho más pelado», dijo. «Que lo sepan todos ­agregó­, lo que tengo hoy es una chacra con mi compañera, que la voy a transformar en una escuela de oficios rurales porque lo tengo juramentado. Y lo voy a hacer contra viento y marea y se lo voy a dejar a una fundación que ya existe para que el Estado le dé clases a los futuros agricultores ahí, pero que los vecinos la administren».

«Eso es todo lo que voy a tener y no se lo voy a dejar a mis sobrinos ni a mi descendencia, que vayan a laburar. Yo sé que estas cosas están devaluadas en este mundo, pero hay que pelear por ser derechos y los que están arriba deben ser más derechos que nadie, porque si no no tienen autoridad moral para ponerle la pata en el pecho a los que se descarrilan», concluyó Mujica.

 

Stora Enso en Conchillas: No puedo decirle un bolazo

Impresiona Conchillas para quien conoció el «efecto ENCE» que se produjo en este pueblo los últimos dos años. Era el mediodía de Conchillas y los que ya habían almorzado dormían la siesta. Pero más de cien simpatizantes, también adherentes blancos y colorados, se acercaron a escuchar a Mujica y a Astori a la plaza principal del pueblo, en donde todavía resuenan las palabras de los obreros del Sunca pidiéndole a ENCE explicaciones que la empresa nunca les dio.

Allí, Mujica habló de los logros del gobierno de Tabaré Vázquez y al finalizar, una muchacha le preguntó por la fábrica de Stora-Enso, si va a construirse en Conchillas. «Estuve hablando con el principal accionista de los socios de Stora-Enso y me aseguró que en 2012 la fábrica estará funcionando en Uruguay. Es una inversión de 1.200 millones de dólares. Es el segundo grupo económico chileno, con 16 mil millones de dólares al año en la
bolsa de valores. No es ningún invento raro», dijo Mujica. «Si van a instalar la fábrica es porque tienen acá costos menores», sostuvo, y agregó que «no tienen localización. No les puedo dejar mensajes que son mentiras porque no puedo asumir la responsabilidad de decir un bolazo», y aseguró que el principal accionista de Stora-Enso «me lo dijo comiendo en la casa del embajador uruguayo en Santiago de Chile. Estuvimos hablando durante dos horas y me dio la mejor impresión».

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