UTE y Ancap forman una sociedad anónima
En el marco del largo proceso para instalar un buque regasificador y posteriormente una planta regasificadora, UTE y Ancap están tramitando la conformación de una sociedad anónima, por lo que la regasificación se realizará en el marco del derecho privado.
Por otro lado Enarsa, la estatal argentina que será socia del emprendimiento, también está tramitando una sociedad anónima en Uruguay para poder consorciarse con UTE y Ancap.
Los Entes cuentan con la autorización del Poder Ejecutivo y han aprobado el Estatuto de la sociedad.
Se informó también que el futuro consorcio contará con local propio, hoy propiedad de UTE, donde antiguamente estaba instalada la Imprenta Nacional.
Una vez que se pueda trabajar en él, donde se realizan trabajos actualmente, el grupo mixto de trabajo uruguayo-argentino que viene funcionando desde hace varios meses se trasladará a este local, que será su sede.
También hay avances en otras áreas, más allá de que la obra se encuentra atrasada. En estos días UTE lanzó un llamado público para contratar un par de técnicos y ya se encuentra lanzado un llamado para contratar dos consultoras, una que se encargue de aspectos técnicos que será contratada por Ancap y otra de asuntos legales que será monitoreada por UTE.
Los problemas que ha sufrido Argentina con la extracción de gas, que ha pasado de exportador a importador, generaron la necesidad en nuestro país de buscar una alternativa que nos permitiera independizarnos de la región.
Fue así que surgió la idea de instalar una planta regasificadora. El impulso y entusiasmo inicial se vio frenado por la falta de conocimiento en el Río de la Plata de esta nueva tecnología. A ello se agregó la necesidad imperiosa de contar con Argentina ya que sin ella el proyecto era inviable económicamente.
Una vez que Argentina acordó participar como socio y cliente de la planta, se dieron los primeros pasos y fue a partir de ese momento que se tomó conciencia del tiempo que tomaba contar con ella. Se buscó entonces, sin descartar la construcción de la planta, apostar en lo inmediato a una solución que toma menos tiempo: un buque cisterna regasificador que cumpla la misma función de la planta pero desde un buque en la bahía.
Se acordó que ambos proyectos serían en Uruguay y con participación de privados (Petrobras ha estado continuamente reiterando su interés en formar parte del proyecto). Lo interesante del proyecto es que los proveedores del gas licuefaccionado no son de la región, con lo que las autoridades energéticas del país logran su objetivo de contar con abastecedores extrarregionales.
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