Tribunal ratificó fallo contra Juan Peirano
El Tribunal de Apelaciones en lo Penal (TAP) de 3º Turno confirmó ayer, por unanimidad, el procesamiento del ex banquero Juan Peirano Basso por el delito de «insolvencia societaria fraudulenta».
La sentencia, redactada por el ministro José Bonavota, confirma «en todos sus términos» el procesamiento del ex banquero, considerado el «arquitecto» de la maniobra por la cual el Grupo Peirano desvió entre 500 y 700 millones de dólares mediante la quiebra fraudulenta del Banco Montevideo (BM), según indicaron fuentes judiciales a LA REPUBLICA.
El procesamiento de Peirano fue dispuesto por la hoy jueza Especializada en Crimen Organizado de 1º Turno, Graciela Gatti, luego de que el ex banquero fuera extraditado desde EEUU tras permanecer seis años prófugo de la Justicia uruguaya.
«Disculpe señora juez, pero hace seis años que estoy fuera del país y me gustaría poder ver el expediente», le dijo un recién llegado Juan Peirano Basso a la jueza Gatti apenas ingresó al despacho. La jueza le concedió la solicitud y un día más tarde dispuso su procesamiento con prisión. La magistrada consideró que más allá de la «buena intención» de pagarle a los ahorristas manifestada por los hermanos Peirano, «lo cierto es que el Grupo decidió ‘sacrificar’ la solvencia del BM, transfiriendo fondos de este para otras empresas en las que tales ahorristas no tenían derecho alguno ni podrían luego cobrar sus créditos».
El Trade and Commerce Bank (TCB) «era un banco ‘off-shore’ radicado en las Islas Caimán, utilizado para captar una importante masa dineraria, con el incentivo de un interés más alto al común de los bancos de plaza y a plazos más cortos. El dinero así obtenido era invertido en diversas empresas del Grupo», explicó la jueza.
El TCB «no era solvente» desde febrero de 2002, pese a lo cual «el Banco Montevideo seguía ofreciendo» su operativa ‘off shore’, «creando la apariencia de que la operativa era rentable y confiable». En algunos casos incluso se «dispuso la renovación automática y sin autorización de los titulares de los depósitos efectuados», expresó Gatti.
La millonaria maniobra fraudulenta se realizó mediante la derivación de fondos «desde el Banco Montevideo y otras empresas vinculadas» al Grupo, hacia una cuenta oculta («Nº 5000″) en el TCB. La maniobra se configuró entre 1988 y 2002, según revelaba el auto de procesamiento.
Juan Peirano era «el arquitecto de toda la operativa» del BM, «más allá de que formalmente careciera de la calidad de accionista o de un cargo concreto». «La política del Grupo Peirano era ubicar a un miembro de la familia al frente y en control de cada una de las empresas del grupo», pero «documentación y declaraciones de testigos muestran» que Juan Peirano «tenía el dominio de todas las decisiones adoptadas».
Peirano fue fichado y remitido al Complejo Penitenciario de Santiago Vázquez (Comcar), siendo alojado en el Módulo VI del establecimiento. El expediente por el cual se indaga a Juan Peirano retornará ahora al Juzgado penal de 7º Turno, donde la jueza Mariana Mota asumirá la prosecución de la causa.
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