Mujica: "Lacalle es un hombre neto de derecha, con capacidad de disimularlo"
Entrevistado en el programa «Primera Voz» de 1410 AM LIBRE, que conduce Sonia Breccia, Mujica agregó sobre el postulante nacionalista: «Y como disimula, comete algunos errores, porque se le sale por la costura, no puede evitarlo, pero está buscando un perfil mucho más aggiornado».
Consultado sobre cuáles son la mayor debilidad y la mayor fortaleza del Frente Amplio para esta campaña, Mujica dijo que la principal carencia es «la falta de medios económicos para una campaña que es dura y en la que nos van a tirar con mucho; hay una propensión de los grandes medios de comunicación que tácitamente están en contra (del FA), con un sentido conservador; es natural».
«Lo que tenemos a favor es que los pobres de hoy han salido de la resignación y se asoman a la vidriera de una civilización, que ofrece mucho y demanda. Por ahora, como vehículo de sus demandas, nos tienen a nosotros. ¿Dónde está nuestro punto más álgido? Hacerle entender a lo que hay de la clase media para arriba, que a toda la sociedad le conviene resolver la inclusión, no por solidaridad, sino por conveniencia».
«Nos va a salir mucho más barato, apostar a hacer una sociedad como la sueca, con la gente incluida, que ser una sociedad reprimida, que tiene a media humanidad bajo la pata», argumentó.
Mujica dijo que no sabe si alcanza con un quinquenio para resolver estos problemas, pero «lo que sí sé es que hay que hablar claro y creo que el Uruguay todavía tiene tiempo de resolverlo; hay países de América Latina que no sé si todavía tienen tiempo, porque cuando estos problemas se hacen crónicos, como pasó en México, empiezan a crear culturas distintas, son otra cosa».
«Esto no tiene arreglo»
Mujica se refirió a los comentarios sobre que resultó «fría» la conferencia de prensa en la cual se anunció la fórmula presidencial del FA. «Es notable la capacidad de especulación que existe; se ve que en el Uruguay hay mucha gente que trabaja poco, porque tiene tiempo de hacer muchas disquisiciones, afina demasiado, porque ve pliegues donde no los hay».
Consultado por el planteamiento del candidato Luis Alberto Lacalle sobre la postergación de las inversiones hasta diciembre, Mujica dijo que hace poco lo visitaron autoridades del Citibank y también el vicepresidente del Banco Santander, «quienes hicieron declaraciones públicas de que veían en el Uruguay una tradición, que no había cambios, en cuanto a esa cultura de dar garantías en materia de derechos, por el contrario, y recuerdo que el vicepresidente del Santander fue terriblemente explícito y ofreció todos los servicios para las cosas más incalculables que necesitara, eventualmente, un nuevo gobierno como elemento de apoyo».
«Y dijo una cosa curiosa, que venía de hablar con los más paniaguados representantes del capital internacional, y no tienen ninguna clase de problemas; y sale un ex presidente, en una actitud francamente inexplicable, francamente, de las cosas más duras que se han dicho, en este tiempo. Y además, tocan un terreno de cosas que (si bien) tienen todo el derecho a luchar por sus intereses políticos, obviamente, eso yo lo acepto, y le acepto que diga casi cualquier cosa, y me la banco, pero salir con esto, por un interés electoral de corto plazo, de carácter inmediato, realmente, o están desencajados por la ambición de llegar al gobierno -otra explicación no puede tener- o históricamente se han pasado diciendo cosas que en realidad no eran ciertas: que colocaban el país por encima de todo, siempre se embanderan con eso, y ahora salen con una cosa de estas», cuestionó Mujica.
«Y que la arreglen como quieran, pero esto no tiene arreglo. Yo al principio lo que dije fue esto está equivocado, cuando leí (las declaraciones de Lacalle a Búsqueda). Como a mí muchas veces me han trabucado, mi primera visión fue esto puede estar equivocado y esto puede tener otra explicación. Esperé cinco días y, al contrario, después hubo recontraafirmación.
Bueno, estamos en un terreno que no podemos hablar de política nacional ni nada por el estilo, todo eso es verso. Si se piensa así, todo eso es verso», sostuvo.
«Porque está en el abc de la cuestión, no se precisa saber nada de economía, que se necesita inversión para generar puestos de trabajo. Y cuando se habla de inversión general, se habla además contra la realidad, (porque) es el momento más ideal para invertir. Le puedo señalar que a una fábrica que están instalando ahora, que en 10 u 11 millones de dólares se ahorraron 4 millones, porque el valor de los bienes industriales que hay que importar, también bajaron».
«Porque la crisis mundial, como hace bajar muchas cosas, también las empresas proveedoras de insumos industriales internacionales están bajando. Es el momento, el que pueda, como decía mi abuelo, cuando hay crisis es cuando hay que comprar y vender cuando va para arriba. Sencillamente, es exactamente al revés. La tierra acaba de bajar hace pocos días un 30%, estamos muy lejos de aquella cifra de 300 dólares la hectárea cuando asumió este gobierno. Baja el 30% de algo que valía 3 o 4 mil dólares, igual sigue valiendo un disparate, pero de todas maneras es el momento de invertir. Es exactamente al revés lo que pasa. Así que esto me resulta no negociable», afirmó.
«El Estado no lo va a afanar»
Mujica dijo que su visita del miércoles a la Bolsa de Valores de Montevideo estaba pautada desde hacía un mes. Por lo tanto, aclaró, nada tiene que ver con los dichos de Lacalle sobre las inversiones.
Insistió en la posibilidad de que algunas empresas públicas participen en la cotización de la Bolsa.
«Hay todo un horizonte. Cuando tenemos crisis de energía, por ejemplo, y de repente hay que hacer centrales, pequeñas, muchas, de biomasa, ¿por qué la UTE no puede sacar figuras públicas de derecho privado y vende algunas acciones? En realidad, multiplica el patrimonio de UTE por esa vía y encuentra una fuente de capital. Son dos cosas: evitamos que plata se vaya para afuera y, eventualmente, logramos plata que venga, que está colocada afuera».
«!Porque pasan cada incongruencias! El Uruguay va y vende bonos de deuda externa por ahí, empiezan a circular en el mundo y los terminan comprando ahorristas uruguayos.
Ya está, vienen de vuelta. Vienen para acá, los compran acá.
Pero claro, la tasa que les dan es baja, porque tuvieron que pagar todos los peajes de las intermediaciones».
«Pero vamos a hacer la cosa sencilla. Ancap tiene como veinte empresas privadas, no tiene solo Alur o Ducsa, tiene como veinte y ahí tiene la puerta abierta, eso no es enajenación. Pero además, hay otro mecanismo, una cosa son acciones y otra son obligaciones. Así como UTE, Ancap o Antel contratan un préstamo con un banco para hacer cualquier ampliación, también pueden colocar obligaciones, que no son acciones. Y eso no tiene nada que ver con privatización, ni nada por el estilo. Al contrario, eso es multiplicación del capital público», explicó.
«¿Cuál es la alternativa? Una alternativa es que esas empresas de energía no se abran o que las haga totalmente el capital privado si le conviene; que el Estado no pueda participar para nada. Yo creo que por este mecanismo puede participar. ¿Por qué Alur no puede comprar dos mil hectáreas de tierra para plantar caña en el norte, si quiere? ¿Por qué no va a poder comprar? Si tiene de garantía la tierra y la respaldan los campos. Lo puede hacer, se pueden imaginar muchas cosas».
«Lacalle estaba en la moda de Menem, quiso privatizar todo. Esto es una cosa muy distinta, no tiene nada que ver. Pero seguramente otros lo habrán pensado, yo no me considero el descubridor del agujero del mate o de la rueda. El problema es que lo tenemos que hacer.
No se necesitan mecanismos especiales, lo que se necesita es mucha voluntad política», subrayó.
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