Cómo se construyó la fórmula
La conformación de la fórmula presidencial del Frente Amplio fue un proceso complejo de conversaciones y propuestas que involucraron a distintos actores y en varios niveles. En el momento en que se conocieron los resultados de las elecciones internas, y aún antes de ello, José Mujica estaba decidido a lograr que Danilo Astori fuera el candidato a vicepresidente.
La primera discusión que se planteó, según varias fuentes frenteamplistas consultadas, fue el ámbito en el que se entablarían las conversaciones; había partidarios de que se debatiera en la Mesa Política o al menos en un ámbito múltiple. Mujica y Astori prefirieron entablar primero una negociación entre ellos dos y después llevarla a los organismos del FA.
Para ello designaron a Eduardo Bonomi y Fernando Lorenzo para allanar el camino.
A pesar de que había varios sectores del FA, básicamente los que apoyaron la precandidatura de Mujica, que aspiraban a una rápida resolución y a que se fijara el Plenario Nacional para el 4 de julio; finalmente y a pedido de Astori, la Mesa Política habilitó a su presidente, Jorge Brovetto, a fijar la fecha; que quedó para el 11 de julio y se dio una semana más de tiempo para las negociaciones.
Bonomi y Lorenzo se reunieron tres veces, la última, el viernes 3 de julio. A pesar de todos los trascendidos de prensa, Lorenzo en las reuniones con Bonomi no planteó ningún cargo ni propuso ningún nombre: lo que sí planteó fue criterios para la campaña electoral, los ejes del discurso, la forma de conducirla y particularmente criterios para la integración de un futuro gabinete.
En cuanto a los ejes de la campaña electoral, lo que se llamaba las diferencias programáticas, el acuerdo básico se alcanzó rápidamente: ceñirse al programa del FA; colocar al gobierno de Tabaré Vázquez como eje permanente y dar un fuerte mensaje de continuidad de la actual gestión, sobre todo en el terreno económico.
En cuanto a los conceptos de integración del gabinete, las cosas no fueron tan sencillas.
El documento
Según las fuentes frenteamplistas, Astori presentó un documento por escrito, que contenía los aspectos de campaña, los ejes programáticos y políticos y también los criterios para discutir después de octubre la conformación de un futuro gabinete.
En ese punto, según las fuentes, Astori planteaba tres aspectos sustanciales: el área económica bajo su responsabilidad; cuatro ministerios, entre ellos Ganadería, Desarrollo Social (Mides), Turismo y la OPP para que los designara Mujica y los restantes 10 ministerios, considerados clave, debían ser designados «de común acuerdo». En ningún caso se plantearon nombres.
Mujica consideró que este planteo no era de recibo. En la negociación llevada adelante por Eduardo Bonomi en representación de José Mujica y Fernando Lorenzo por Danilo Astori no había condiciones previas, «sino la búsqueda de acuerdos», señaló anoche a LA REPUBLICA el mismo ministro de Trabajo. Los intercambios en procura de acuerdos entre ambos dirigentes se desarrollaron sobre la base de una redacción de dos carillas de extensión en las cuales «tres cuartas partes de lo escrito había acuerdo», señaló Bonomi. No fue el área financiera o económica en donde no se llegó a rubricar un entendimiento, sino en el punto referido a las potestades del futuro presidente.
Allí aparecían capítulos que coartaban o menoscababan el área de decisiones del mandatario. El capítulo «económico» era ampliamente aceptable e incluso se dijo- se aceptó la gran mayoría de lo sugerido. «Había tres párrafos en los que mayormente hablamos: uno con problemas de redacción, el otro negociable y un tercero en el que no nos pusimos de acuerdo», dijo aludiendo en este último a aquel referido a limitar las potestades presidenciales. Esa situación tuvo su punto culminante entre la tarde del sábado 4, el domingo 5 y el lunes 6 de julio en la mañana.
Ese fin de semana se movieron varias fichas, el Comité Central del Partido Socialista invitó a Mujica a su reunión, le dio un apoyo político expreso y se pronunció públicamente a favor de la integración de la fórmula con Astori, «sin condiciones».
En un sentido similar se manifestó la Directiva Nacional de la Vertiente.
También lo había hecho en varias oportunidades el presidente del Frente Amplio, Jorge Brovetto.
En esas horas también fue importante la posición del Presidente de la República, Tabaré Vázquez, quien si bien se mantuvo al margen de las negociaciones y conversaciones, como lo reveló en la conversación con LA REPUBLICA publicada ayer, hizo saber que el FA debía tener una fórmula y que la mejor era Mujica-Astori.
Entre el domingo y el lunes de mañana, Astori comunicó a los grupos que respaldaron su candidatura que estaba decidido a aceptar la vicepresidencia, aún sin que se llegara al acuerdo sobre el documento planteado.
Finalmente en la reunión de 20 minutos que sostuvo con Mujica, en la tarde del lunes 6 de julio en la sede del FA, el único planteo que realizó fue el compromiso del candidato presidencial a apoyar su intención de encabezar la lista al Senado de Asamblea Uruguay. En todo caso, las fuentes frenteamplistas consultadas por LA REPUBLICA coincidieron en señalar que a nivel de la dirección y particularmente de los integrantes de la fórmula, el clima de trabajo comenzó a superar la tensión del principio.
Así lo testimonian la conformación del ámbito político de coordinación de la campaña, donde se habilitó la participación de todos los sectores del FA con representación parlamentaria, más sectores como la 5005, que cuenta entre sus principales referentes a los ministros Víctor Rossi y María Julia Muñoz, y a la 711, integrada básicamente por dirigentes y militantes del 26 de Marzo que se quedaron en el FA (ver página 3).
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