Preocupación de Lugo por derivaciones
El gobierno del presidente paraguayo Fernando Lugo habría manejado ante el gobierno uruguayo su preocupación por las derivaciones que pudiera tener la orden de captura internacional del médico Angel Pedro Closa Cuevas, muerto en 1997, acusado por el fiscal uruguayo Ricardo Perciballe de integrar el Escuadrón de la Muerte en 1971. Fuentes de la cancillería paraguaya indicaron que Lugo temía que la investigación judicial uruguaya pueda desencadenar en eventuales responsabilidades del ex embajador Atilio Rolando Fernández Insfrán, hoy diputado nacional por el Partido Colorado y miembro de la Asociación Paraguaya de Amigos de la República Popular China. Fernández Insfrán es familiar de Edgar Linneo Insfrán, ex ministro del Interior de Stroessner y esposo de Clara Lofruscio, quien a su vez es hija del ex embajador paraguayo ante Italia, Silvio Lofruscio, el cual, según las investigaciones de Nemesio Barreto Monzón, sería el padre biológico de Angel Pedro Closa Cuevas. Atilio Rolando Fernández Insfrán, designado embajador en Uruguay por el decreto Nº 19.753 de Stroessner el 1º de junio de 1971, habría sido la principal conexión de Closa Cuevas en sus operaciones en Montevideo, donde la sede diplomática, ubicada en el Edificio Panamericano, sería lugar de reunión del propio Escuadrón de la Muerte. Fernández Insfrán, cédula de identidad Nº 123.588 y domiciliado en la calle Raúl Carmona Nº 405 de Asunción, fue diputado desde 1968 y ocupó cargos como director ejecutivo de Privatización, ministro de Integración, ministro de Industria y Comercio y ministro del Interior, además de su misión diplomática en Uruguay.
El temor a una eventual requisitoria del ex diplomático por parte de la justicia uruguaya ante su eventual vinculación con el Escuadrón de la Muerte, habría sido manejada entre ambos gobierno durante la visita que el pasado 15 de mayo realizó a Asunción el presidente uruguayo Tabaré Vázquez.
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