"Tenemos que hablar de contenidos"
Danilo Astori publicó su última columna semanal en el sitio www.astoripresidente.org.uy que dedica a los desafíos de la izquierda luego de las elecciones internas.
«La elección no será una frivolidad, ni una opción por simpatías o por cosas superficiales», expresa el candidato del Frente Amplio.
«Si es tan importante -agrega- no puede reducirse a un debate de nombres, hay que asumir que la clave para triunfar es la confianza que generemos en la gente, en los votantes y en nosotros mismos. Eso necesita ideas, claridad, propuestas que, partiendo de las definiciones programáticas comunes ofrezcan seguridades al país».
«Es sobre esas cosas que tendremos que discutir obligatoriamente -dice Astori-. Tenemos que hablar de contenidos, de compromisos, de seguridades y también, con gran honestidad, debemos asumir las grandes incertidumbres de un mundo en profunda crisis financiera y económica, pero sobre todo un mundo en crisis de civilización, de valores, de sueños que valgan la pena y que no se reduzcan a una feria de vanidades».
«¿Nos seguiremos amando tanto?», se pregunta Astori, quien afirma que tiene confianza en la unidad del Frente. Pero, «para construir confianzas entre nosotros que también las necesitamos porque hemos tenido debates duros debemos hablar de contenidos y no de cargos, de políticas económicas y sociales, y de batallas a librar en el terreno de las ideas y la cultura. La izquierda necesita horizontes, visión estratégica, y es sobre esos temas que hay que discutir mucho».
Astori menciona, a modo de ejemplo, la disposición de José Mujica de pedir préstamos al Fondo Monetario Internacional. Considera que eso «no es un detalle, no es una pequeña diferencia. Tiene que ver con uno de los logros más importantes de este gobierno, como es el de haber terminado con cincuenta años de dependencia del Fondo Monetario Internacional. Pero además, hemos preparado al país para que no necesite recurrir al Fondo en absoluto. Por otra parte, si llegara a volver, nos reclamaría, entre otras cosas, una drástica reducción de los gastos sociales y, nuevamente, una descarga de los costos de la crisis internacional sobre las espaldas de los más débiles. En pocas palabras, regresar a los fracasos de antes. Eso sí es entrarle a la economía por la derecha y si no discutimos eso, hablar sobre futuros cargos es una frivolidad».
La columna termina recordando a Artigas: «Como también señalara el gran jefe, nada podemos esperar sino de nosotros mismos. No de nuestras apetencias, sino de nuestras generosidades».
Compartí tu opinión con toda la comunidad