El Frente Amplio desbordó anoche el Palacio Peñarol en el cierre de campaña Entusiasmo. Una multitud ovacionó a Brovetto, Carámbula, Mujica y el mensaje de Astori

Llamando a votar masivamente el próximo domingo 28, el Frente Amplio cerró anoche en un colmado Palacio Peñarol su campaña electoral hacia las internas. «Unidad» fue la consigna «en medio de la diversidad». Dos horas y media duró el acto y nadie se retiró antes que terminara.

Digámoslo antes que nadie se lo pregunte a otro: ¿se llenó anoche el Palacio Peñarol en el acto de cierre del Frente Amplio? No.

Pero solo faltaron unas 100,150 personas para que no cupiera más nadie en ese reducto. Lo que sí no faltó fue emoción, pero aquella que hace brotar lágrimas que querían ser furtivas pero no lograron serlo. Tampoco las risas ni los saludos efusivos estuvieron ausentes. Los cánticos e irónicos estribillos -fundamentalmente dirigidos al precandidato Luis Alberto La-calle- tampoco faltaron («y ya lo ve es para el cuqui que lo mira por tevé»). Y después sedieron todos los ingredientes que contiene un acto de cierre de proceso electoral. Empecemos por contar qué ocurría media hora antes de fijado el comienzo del acto. A las 19 horas el Palacio Peñarol no contenía más que 200 personas. (Afuera, vehículos de toda naturaleza giraban y giraban la manzana portando iluminadas gigantografias con la imagen de algunos de los tres precandidatos de la izquierda, en una forma tan reiterativa que hasta los jingles de cada uno de ellos se mezclaban entre sí y resultaba difícil distinguir uno del otro. Es más, había alguien por ahí que cantaba la letra del jingle de Mujica con la música de la de Astori y hasta sonaba bien. Adentro, desde una de las gradas, una gigantesca bandera de colores amarillo y negro, acorde al lugar donde se desarrolló el acto, decía: «soy manya y no me entrego. Vivo en el corazón del pueblo», frase que enmarcaba el rostro de Raúl Sendic, el tupamaro. ¿Era carbonero? Ayer quedó demostrado fehacientemente que la orgánica de Marcos Carámbula funciona como un reloj suizo. Por lejos la cartelería de apoyo al ex intendente canario superaba numéricamente a la de los otros dos precandidatos. Uno a cero en el Palacio Peñarol. Por allá llegaban los diferentes dirigentes, en forma desordenada y por distintas puertas. El diputado socialista Gustavo Bernini y la directora de la Intendencia de Montevideo Hyara Rodríguez alentaban desde las gradas a cantar a una cantidad importante de jóvenes socialistas. El diputado de Asamblea Uruguay Alfredo Asti, medio despistado por no conocer cabalmente ese lugar debido a su otra preferencia deportiva, no sabía dónde ubicarse y probó como en cinco asientos distintos hasta que alguien lo sentó casi de prepo. El ministro de Economía Alvaro García llegó sobre la hora de inicio. Fue con un maletín que jamás se separó de su mano. Más tarde llegaron otras figuras del gobierno: subsecretarios, directores de entes y el intendente Ricardo Ehrlich. Y empezó el acto propiamente dicho. Tras el ingreso de los «cabezas de lista» y de los dos precandidatos y el presidente del FA Jorge Brovetto al estrado, una pantalla gigante empezó a proyectar un video con imágenes que parecían haberse editado para un poema que, precisamente, leyó Mario Benedetti. El video hablaba de los logros de este gobierno y extractaba pasajes de discursos de los tres precandidatos; Astori, Carámbula y Mujica. Cuando en las imágenes apareció Mujica, él, que ya estaba ubicado en el estrado, no se animó a mirarse. Mantuvo la cabeza gacha. Terminó la proyección, las luces del Palacio se encendieron y pasó lo mismo que ocurría en las tardes de matine de aquellos viejos cines de barrio al finalizar una película con melancólico final: ojos humedecidos y algunos disimulando esa emoción para que entonces ella, que estaba a nuestro lado, no se diera cuenta que teníamos sentimientos a flor de piel.

 

«Pasamos la prueba de la unidad»

El presidente del Frente Amplio fue quien abrió la parte oratoria y con el compromiso de ser breve. Lo fue. Obligado quizá por su condición de titular de la coalición de izquierda, Brovetto destacó «la unidad en la diversidad que sabemos tener en el Frente Amplio y que la derecha no puede entender -dijo- porque una vez más se equivocaron quienes presagiaban un quiebre en la izquierda». Repasó algunos puntos fuertes en la administración actual y resaltó que «hoy podemos decir que hemos cumplido por ser el mejor gobierno que tuvo el Uruguay en más de medio siglo». Brovetto destacó que el debátemele ideas de los tres precandidatos de la izquierda no sé desarrolló «con insultos» y exhortó a concurrir a votar «el domingo 28, en octubre y en mayo, para pintar de rojo, azul y blanco todo el país». Cerró su alocución sentenciando «la capacidad e inteligencia de Pepe (Mujica), Marcos (Carámbula) y de Danilo (Astori). «Esta votación es obligatoria para nosotros, para todos los frenteamplistas», remarcó Brovetto.

 

Astori: «Nos necesitamos todos»

Uno de los momentos más emotivos del acto final del Frente Amplio se produjo cuando se proyectó el video que el precandidato Danilo Astori envió especialmente para la ocasión, dado que no se pudo hacer presente por el proceso de recuperación de la neumonía aguda que lo afectó desde el 19 de mayo.

En el video, que no duró más de 12 minutos, Astori realizó un discurso orientado hacia la unidad de la izquierda y en tal sentido destacó la importancia de todos los sectores que conforman el Frente Amplio para poder ganar las elecciones nacionales de octubre.

«Un saludo a Jorge (Brovetto), a Pepe (Mujica) y a Marcos (Carámbula) que hoy (por ayer) me visitaron en casa y compartieron conmigo algo que nos hace bien a los frenteamplistas, como son los gestos de cariño y de afecto», comenzó diciendo Astori en su mensaje final de campaña.

No obstante, en su intervención el líder de Asamblea Uruguay hizo referencia a las diferencias que a lo largo de la campaña electoral mantuvo, sobre todo, con el precandidato José Mujica. Afirmó que «las críticas no obedecieron a ninguna estrategia electoral para buscar réditos fáciles en las internas, sino a que con toda honestidad las diferencias en algunos casos son importantes», subrayó. «Haber escondido esas diferencias, lejos de habernos fortalecido nos hubiese debilitado», agregó.

«Desde lo más profundo de mi alma frenteamplista quiero decirles que el país necesita lo mejor de nosotros mismos para triunfar sobre la derecha» y eso «implica el hecho de buscar entendimientos en la interna del FA sobre los grandes temas del país», explicó Astori-

En este contexto, el líder de Asamblea Uruguay abordó un tema que desde hace varios meses mantiene en vilo a los frenteamplistas: el de la conformación de la fórmula presidencial. Sobre este punto, Astori dijo que «más importante que especular sobre acuerdos electorales es discutir sobre las propuestas». «Yo creo que de ese debate podremos salir airosos y llegaremos a la mejor fórmula posible para ganar en octubre y hacer un gran segundo gobierno del Frente Amplio», sentenció Astori.

«Déjenme decirles que los quiero mucho a todos. Yo me hice frenteamplista con ustedes, aprendí a soñar con ustedes, aprendí a imaginar un país distinto con esta comunidad de sangre que es el Frente Amplio, que hace que nos necesitemos todos, que nos hace imprescindibles a todos para ganar en octubre. Cuenten conmigo siempre porque hasta el último día de mi vida seguiré trabajando por el Frente Amplio. Un saludo para Jorge, para Pepe, para Marcos y, en especial, para ustedes», dijo Astori.»

El mensaje, que fue aplaudido de pie por la totalidad del Palacio Peñarol, terminó con un emocionado «Viva el Frente Amplio».

 

Carámbula: «No podemos volver al pasado»

Inmediatamente de finalizado el mensaje de Astori, hizo uso de la palabra el precandidato Marcos Carámbula.

El intendente de Canelones instó a los frenteamplistas a «seguir ensanchando esa colcha de retazos», porque a su entender en el FA se tiene vocación de «tejedores incansables». Planteó a los miles de personas presentes
ayer en el Palacio Peñarol decirle al general Líber Seregni: «Aquí está tu pueblo, unidos vamos a vencer… Somos o no somos, vamos o no vamos.»

El intendente de Canelones advirtió que luego del domingo 28, todos los frenteamplistas estarán juntos detrás del candidato, «que no quepa ninguna duda de que va a ser el presidente de los orientales.»

Enfatizó que este gobierno de izquierda demostró que la gestión pública «vale la pena cuando está al servicio de la gente y muestra que no todo es lo mismo.» Dijo que se acabó aquello del libremercado y que hoy existe un Estado que regula la vida de la gente en coordinación con el desarrollo productivo. «Queremos un Uruguay más descentralizado y más cercano a la gente.»

No obstante, aclaró que en octubre hay mucho en juego y exhortó a redoblar esfuerzos hasta el domingo para repartir listas para que se vote al FA, no importando que «se vote a Danilo, a Pepe o a Marcos.»

Carámbula señaló que un segundo gobierno de izquierda irá por profundizar el Uruguay de los derechos humanos, para estar más comprometidos en los derechos en vivienda, educación y salud. «El 27 no vamos a hacer algo para violar la veda electoral, pero recordaremos un nunca más a la dictadura, no más violación de los derechos humanos. El 27 de junio nos estaremos comprometiendo a votar en octubre por verdad, justicia y transparencia.»

El precandidato pedrense hizo referencia a determinadas propuestas surgidas desde la oposición, principalmente del candidato herrerista Luis Alberto Lacalle. En tal sentido, Carámbula precisó: «Miren las contradicciones, sihemos cambiado. Hoy hasta los sectores más conservadores visten un lenguaje moderno. Nos hablan de salud, educación, de Consejos de Salarios, de mejorar las condiciones de vida de jubilados y pensionistas. Nos hablan de acuerdos… pero con el FA y los Consejos de Salarios (ej salario) aumentó más de un 20%, con conquistas laborales, y duplicación de rubros para la enseñanza.»

Señaló que «al FA le va la vida al combate de la pobreza» y planteó avanzar en un Uruguay «con conciencia ambiental y soberanía energética, en un país del conocimiento y el aprendizaje, con más inclusión.»

Reconoció que en el gobierno de Vázquez se empezó a trabajar «contra la discriminación a los afrodescendientes, y son 300 mil uruguayos».

Carámbula hizo referencia a las declaraciones anteriores del presidente del FA, Jorge Brovetto, sobre la importancia del Plan Ceibal. «Esto lo vemos tanto en Artigas como en San Ramón. El Plan Ceibal es integrador en la educación y en la familia. Pero más que nada es recuperar en esos niños y niñas la sonrisa y la mirada de asombro. En cada sonrisa de un niño vemos la mezcla de ingenuidad y alegría por un gobierno que pensó en ellos.»

Dijo que el FA nació y seguirá siendo un constructor de futuro. Reclamó mayor participación a los jóvenes e instó a «seguir cambiando la rueda de la historia para no volver al pasado.»

 

Mujica: «Estaremos juntos»

El precandidato oficial del Frente Amplio, José Mujica, cerró la oratoria con un enérgico llamado a preservar la unidad de la izquierda y a cuidar la organización política como una herramienta para materializar los cambios.

«Los partidos organizados que se preocupan por formar a los compañeros son necesarios, aún en la época de la comunicación digital y las agencias de publicidad», señaló Mujica. «Los hombres, sin organización de partido, somos como hojas arrastradas por las corrientes del viento».

«Cuidemos la unidad del Frente Amplio que no cayó del cielo; fueron muchos años de frustración y derrota: aprendimos a juntarnos por el camino del fracaso y el estancamiento», narró Mujica, para quien «las nuevas generaciones» deben saber que «los problemas de la unidad» han sido la causa de las derrotas de la izquierda en toda la historia del mundo.

El precandidato remarcó que la unidad de la izquierda fue «construida durante muchos años por miles de militantes anónimos que conformaron una cultura que nosotros heredamos». «Las causas», indicó, «nunca son derrotadas mientras haya compañeros que levanten las banderas». «El poder real está en las masas anónimas organizadas que crean a sus dirigentes», agregó.

Para Mujica, «los dirigentes no hacen la historia», sino que «la historia es construida por las masas que proyectan a sus dirigentes como herramientas para materializar los cambios». «Los partidos son el porvenir y la esperanza; los dirigentes pasan, pero los partidos quedan y se renuevan», subrayó.

«Debemos aprender tras más de un siglo de militancia por la unidad de la izquierda que sólo son derrotados los que dejan de luchar por un cambio que llevará décadas», arengó, al explicar que «todavía queda mucha injusticia» pero «es posible construir una sociedad mejor».

No obstante, acotó que «el cambio de un país es un cambio de valores» y citó que «si no cambias vos no cambia nada».

Admitió que los izquierdistas «somos diversos porque de todas partes venimos» y el Frente Amplio al que sus detractores llamaron «colcha de retazos» en 1971 «tiene olor de madre» y de «cosa querida» para «todos aquellos que tuvimos abrigo».

«Nos precisamos todos porque somos complementarios», dijo en una alusión a todos los dirigentes y sectores frentistas. «Somos diversos y lo seguiremos siendo, así como lo es nuestro pueblo», dijo. «El Frente Amplio», describió Mujica, «es reflejo de la peripecia de la Nación. Desde los más pobres hasta los de media tripa y los que están más arriba. Acá estamos todos y a todos los representamos», dijo respecto al policlasismo de la fuerza política. Remarcó, sin embargo, que los frentistas tienen, tanto en la militancia como en la acción de gobierno, una actuación basada en «la buena fe» de aquellos que están «comprometidos en la lucha». «No hacemos política para caer en la repartija que destrozó a los partidos tradicionales». «Con algunos compañeros» en cargos de gobierno «he tenido discrepancias», admitió Mujica, pero luego acotó que «todos son compañeros que tienen una ética incuestionable».

Ironizó respecto a los dirigentes blancos y colorados que criticaron la inversión que implicó la instrumentación de las políticas sociales del gobierno progresista para atender la emergencia social, y recordó que hasta José Batlle y Ordóñez fue denostado cuando aprobó las pensiones a la vejez.

Ante las mismas críticas que ahora recibe la izquierda, José Batlle respondió «con sencillez republicana» que los ancianos debían recibir un dinero que los ayudara a vivir sus últimos años. Pero Mujica fue más duro al contratacar a los blancos y colorados que cuestionan las políticas de equidad como el Plan Ceibal. «¿No te das cuenta, gil, que forma parte de un proceso que empieza con el trabajar con los gurises?», recriminó Mujica, sin referirse a ningún opositor en particular. «Acá se expresa lo que es la filosofía de la izquierda y lo que es la de la derecha», concluyó. «Cuando no hay alterativa», resumió Mujica, «hay que hacer asistencialismo» para luego propiciar políticas generadoras de empleo a partir de la educación en todos los niveles. «Podemos discutir toda la campaña electoral y no nos vamos a entender», indicó Mujica, para quien «hay diferencias filosóficas que no tienen vuelta, y son las que diferencian al rostro de la izquierda de la derecha». El precandidato señaló que el Frente Amplio cumple una política con una visión a 20 o 30 años, el tiempo que implica el desarrollo de una generación. «Hay que ganarse el corazón de la gente atendiendo sus necesidades, pero mirando lejos», dijo y comentó que «la vida adquiere contenido cuando se pone una parte de la existencia al servicio de los demás». «Que se multipliquen los hombres de izquierda» que tienen un apego por «una entrega superior», y «una capacidad de soñar, y de tener utopía junto a un gran cariño por la humanidad», exclamó.

Mujica explicó que la educación de las generaciones
venideras «tiene que ser una causa nacional, un compromiso nacional, y un esfuerzo colosal», por la que tendremos que «discutir con la Nación entera» para establecer «cuál es la prioridad», porque «es mentira que el mercado se autorregula».

«La educación de nuestro pueblo tiene que ser una voluntad deliberada», argumentó.

El precandidato concluyó que «nuestra labor histórica será integrar al Uruguay, incorporando a la sociedad trabajadora a los pobres y a los indigentes», y recordó que «una multitud de pobres, que antes votaba al Partido Colorado, hoy son votantes conscientes de nuestro Frente Amplio, allí en las zonas rurales y en los barrios más aislados donde muerde la pobreza». Finalmente, Mujica llamó a votar el domingo: «El 29 estaremos juntos, en octubre estaremos juntos y en la vida estaremos juntos», afirmó.

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