Mujica: "Lo menos que puedo hacer es escuchar y dialogar"
Los titulares de la Cámara de Industria y de Comercio, Diego Balestra y Alfonso Varela, plantearon sus discrepancias con el proyecto de Ley de Negociación Colectiva, aunque admitieron su necesidad. Varela calificó el diálogo con Mujica como de «muy bueno, muy correcto» y «enriquecedor». Agregó que intercambiaron ideas, opiniones e informaciones al respecto.
El «Quincho de Varela», ubicado a casi una cuadra de la chacra de Mujica, fue el escenario donde esta mañana desembarcaron dos de los tres dirigentes empresariales esperados cerca del mediodía cuando más de una veintena de periodistas ya aguardaban allí. La parrilla estaba humeante, con buena carne y achuras; un mostrador lucía un letrero que decía «Pepe Presidente», en tanto en las ventanas se veían fotos de Allende con Neruda, el Ché Guevara y carteles de la lista 609. Una botella de Johnny Walker que quedó sin tocar estaba sobre una de las tres mesas; dos botellas de vino con etiqueta de Tannat, pero que en realidad era Cabernet Sauvignon, especialmente hecho para los 74 años de vida de Mujica, y un par de refrescos esperaban por los comensales. Mujica llegó puntualmente a las 12.30 horas en su Volkswagen, con su perra Manuela, quien junto a su secretaria, María, Varela y su señora, los dueños de casa, fueron los únicos testigos directos de la conversación.
Mujica se atajó cuando vio la cantidad de periodistas presentes y le dijo a los empresarios que él no había dado la información. Alfonso Varela, con una sonrisa, reconoció que el que tenía más convocatoria que ellos era el precandidato del Frente Amplio. Entre las sonrisas de todos, Mujica les ofreció a los empresarios si querían llevarse algunas acelgas plantadas frente al quincho. Inmediatamente admitió que ya no paga el trabajo de cortarlas, como tampoco las remolachas que se veían al lado. Enseguida se sentaron a la mesa mientras la prensa debió esperar afuera.
«Es una reunión de trabajo», dijo María, la secretaria de Mujica, y pidió a fotógrafos y cameramen que no actuaran como los paparazzi.
Alfonso Varela, sentado al lado de Mujica, se lanzó a degustar todo lo que le servían, mientras Diego Balestra, quizás a dieta, sentado frente al precandidato hizo el gasto en la conversación. El buen vino fue probado por los tres y también los refrescos. La comida duró una media hora pero el diálogo siguió hasta alrededor de las 14 horas. En la espera los periodistas pudieron probar las bondades de la carne asada y refrescos, rodeados por los perros, que también querían participar.
Cuando salieron los tres, Mujica amagó con retirarse sin hacer declaraciones, dejándole la palabra a los empresarios. Pero ante la embestida de la prensa no tuvo más remedio que hacer algunos comentarios. «Me expresaron su consabida discrepancia con el proyecto de Ley de Negociación Colectiva y sus razones. Ellos aceptan que se necesita una regulación al respecto, pero también sobre otros aspectos y ven que en este momento, en plena campaña electoral, no existe un clima propicio para solventar un tema tan difícil. Me aclararon que si se demoró no es por ellos, sino que el Parlamento tenía esto hace como dos años y no lo solventó», contó el precandidato. Agregó que va a estudiar el tema y «lo voy a hablar con otros actores». Aclaró que él no puede garantizar que el proyecto no se apruebe durante esta legislatura porque su primer contacto con el tema era este. «Cualquier cosa que yo diga es prematuro», aclaró. Es probable que en los enunciados generales todo el mundo esté de acuerdo, el problema es cuando usted lo baja a tierra. Ahí está la cosa. Por lo visto, acá en el Uruguay, las cámaras empresariales no están muy de acuerdo por ahora», afirmó Mujica. Consideró que son atendibles los puntos de vista de los empresarios, como siempre son atendibles los reclamos que hacen los ciudadanos, mucho más aquellos que representan el capital y los que representan el trabajo. «Lo menos que se puede hacer es escuchar, recepcionar, informarse y hablar. En eso estamos, señaló. Preguntado si el Frente Amplio va a variar su postura, Mujica respondió que «el Frente es el Frente y yo estoy escuchando a los interlocutores con el respeto que se merecen». Dejó en claro que «los Estados no se pueden lavar las manos (en la participación de la negociación) pero tienen que tener en cuenta muchísimos aspectos. Uno de ellos comienza conversando».
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