Sarthou y Camaño. Operadores del Derecho destacan avances de la legislación aprobada

Positiva reacción a nueva ley de prensa

El abogado Hoenir Sarthou consideró que la sanción de la nueva Ley de Prensa «significa un avance», pero «no resuelve todos los problemas, sino algunos aspectos que eran problemáticos. Deja más claro los límites en que tienen que moverse los medios de comunicación y los periodistas», aunque podría profundizarse su alcance.

La idea de la nueva norma radica en que «el límite de la libertad de expresión es el criterio de la real malicia», por el cual «todo hecho de interés público tiene que ser tratable por la prensa. El límite (entonces) es cuando el periodista o el medio de prensa utiliza la información para dañar o atacar la imagen de una persona más allá de lo necesario para tratar un tema, cuando se difunden hechos de la vida de la persona que no son relevantes para la información». El criterio de real malicia será «ser medido por el juez», explicó Sarthou en diálogo con LA REPUBLICA.

El abogado consideró «importante» la mantención del «derecho de respuesta» de los ciudadanos sobre la información divulgada por los medios de prensa.

«El poder de algunos medios es muy importante (…), incluso más allá de que los Estados con cadenas internacionales o megaempresas periodísticas de alcance trasnacional, las cuales controlan canales de televisión, radios y medios de prensa». «El poder de los medios es algo ante lo cual los ciudadanos tienen su derecho a defenderse (…) y dar su versión con el mismo destaque que como fue difundido», estimó Sarthou.

Sin embargo, el proyecto de ley por el cual se originó la norma tuvo un alcance «limitado», por cuanto continúa pendiente la promoción de legislación sobre medios de prensa, en cuanto «mecanismos de adjudicación de ondas de radio y televisión» y «la relación entre los periodistas y los medios de prensa».

«Todavía estamos manejando la libertad de expresión como un tema de los medios (…), pero acá juegan las empresas, los trabajadores de prensa y los ciudadanos». «En mi opinión, falta delimitar claramente los poderes del medio y los límites y los derechos que el periodista debe tener para ejercer su trabajo», porque «la libertad del medio no significa que el periodista no tenga presiones», ya que también existe la presión de la «línea editorial», señaló Sarthou. «Es un tema pendiente».

 

«Derecho de todos».

Por su parte, el integrante de Ielsur, Diego Camaño, se mostró «satisfecho» con la sanción de la norma porque sustenta «un avance significativo en cuanto a la libertad de expresión». La intención del proyecto de ley fue una norma que «tienda a defender la libertad de expresión de todas las personas, sean periodistas o no», porque «significa un derecho de todos», expresó.

La nueva redacción permite «un mayor espacio para la crítica» en todos los asuntos de interés público, «aunque la misma sea incómoda».

«Las autoridades electas por voto popular, los funcionarios públicos de confianza y cualquier persona pública deben estar sujetos a la crítica pública». «En los asuntos de interés público es necesario que exista el mayor espacio para la crítica», dijo Camaño.

El abogado destacó además la derogación del delito de «atentado al honor de un jefe de Estado extranjero». «Criticar a un presidente extranjero o quemar una bandera o un muñeco no puede ser considerado un delito, porque es un acto de protesta».

En este sentido, Camaño destacó el fallo de la Suprema Corte de Justicia por el cual se absolvió al redactor responsable y al director del diario LA REPUBLICA en la causa iniciada por el presidente paraguayo Juan Carlos Wasmosy, el cual dictó importante jurisprudencia a nivel nacional.

«Por primera vez en un conflicto entre honor y libertad de expresión prevaleció lo segundo, lo que no quiere decir que el honor no valga nada. Pero para un sistema democrático es más importante la libertad de expresión», dijo Camaño.

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