"Candidato que viene de abajo"
El precandidato José Mujica se definió ayer como un eventual candidato a la Presidencia de la República «que viene de abajo» del sistema de prebendas y privilegios de toda economía capitalista, y que «va a morir en el mismo lugar donde vive» sin jamás haberse enriquecido.
«Soy de estos barrios», indicó Mujica ayer durante un acto en la nueva terminal de ómnibus en el barrio El Cerro. El precandidato reafirmó su compromiso político y social con «los pobres». «No hay odio; hay compromiso con los laburantes, los que conocieron la soledad de los calabozos, los que se quedaron sin empleo, los que pelean la comida», se confesó. Ironizó respecto a los pretendientes a representantes del pueblo uruguayo que están en campaña electoral pero «nunca laburaron» y desconocen «el dolor y la angustia que viven los pobres». «Hay que tener corazón para escuchar a la gente», recriminó el precandidato. Mujica arengó: «No dejen de pelear por un gobierno progresista y de izquierda; no se dejen hundir por las preocupaciones por los problemas cotidianos».
Como motivo para alentar a la militancia, Mujica llamó la atención sobre los ranchos y los jóvenes adictos sin futuro. «A pesar del mundo», acotó Mujica, los uruguayos tenemos recursos naturales que deben ser procesados para agregarle valor, mediante el empleo de una mano de obra que reciba una calificación terciaria adecuada para que Uruguay pueda exportar mercadería de calidad. «Exportamos» materias primas «en bruto», reprochó Mujica, para quien el país necesita abrir más fuentes de trabajo como camino para abatir el número creciente de «jóvenes sin futuro», que no estudian ni trabajan, que por falta de expectativas «se refugian en la falopa». «Hay que promover hacia arriba» a los más necesitamos, «antes de exigirles» aumentos de productividad, explicó Mujica en una crítica directa a intereses corporativos de los grupos de empresarios que «quieren tirar abajo todos los beneficios y los convenios salariales».
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