"Puentes y no muros" en España
Más de un millar de personas, entre las que había muchos uruguayos en situación irregular, protestaron ayer en Madrid contra la reforma de la ley de extranjería prevista por el gobierno español.
Bajo el título «Puentes y no muros», en toda Europa se realizaron movilizaciones a favor de los inmigrantes. Los organizadores de la manifestación en Madrid, la Federación Estatal de Asociaciones y Refugiados en España y el Centro Uruguayo de Madrid, integrantes de la REDI, protestaron contra la reforma de la Ley de Extranjería en los términos previstos por el gobierno. Consideran que cercena aun más los derechos mínimos individuales de las personas migrantes y exigen el cierre de los nueve Centros de Internamiento de Inmigrantes, donde la situación de los inmigrantes «es extremadamente grave».
Consultado Javier, un uruguayo de 23 años en situación irregular desde hace más de dos años, dijo que uno de los objetivos de la marcha es «repudiar» el modo en que tanto el Ejecutivo español como la oposición «criminalizan» al colectivo de los inmigrantes, «pretendiendo culpabilizarnos de todos los males que atraviesa España». «Te das cuenta», dice Javier , «nos meten presos por una falta administrativa como es no tener papeles en regla». Y agrega Gabriela, de 20 años, uruguaya y también irregular: «Nos meten en una cárcel sin ningún derecho, peor que a los asesinos, pederastas o maltratadores».
El secretario de Inmigración del Centro Uruguayo de Madrid, Gustavo Alvarez, criticó la citada propuesta de reforma del Ejecutivo porque limita la reagrupación familiar, amplía hasta 60 días el plazo de internamiento de los inmigrantes irregulares, deja a los menores inmigrantes sin derecho y pueden ser retornados después de encarcelados al último país de procedencia aunque no sea el suyo. Además se sanciona a quienes se solidarizan con los inmigrantes irregulares.
Por su parte, el presidente de la Federación de Asociaciones de Inmigrantes y Refugiados, Víctor Sáez, expresó su preocupación por los centenares de miles de inmigrantes que están en el paro, y acusó al gobierno de hacer que estas personas «paguen los platos rotos de esta fiesta que nos invitaron a servir», en relación al final del crecimiento económico y la actual crisis.
«Somos personas con derechos que exigimos se respeten, porque también hemos sido parte de la bonanza económica de este país aportando nuestro trabajo, nuestras culturas y siendo uno de los motores principales de aquella economía», declaró otro manifestante.
Consultado por el momento que vive Europa, donde aumenta la xenofobia y los grupos nazis pueden manifestarse libremente presentándose a las elecciones, Sáez hizo un llamamiento a todos los trabajadores europeos para que construyan «Puentes, no muros».
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