El sistema político es proclive a revisar actual régimen electoral
Cada partido político gasta aproximadamente un millón de dólares en la campaña electoral; algo así como 25 millones de pesos, más o menos.
Y ojo que ese monto es sólo para el primer tiempo, el que tiene a las elecciones internas como mojón referencial. Esa cifra hasta puede llegar a duplicarse para los comicios nacionales del mes de octubre, a sabiendas de que allí es demasiado lo que está en juego y para ese caso no hay ni deberían haber- retaceos ni miramientos con fundamentos económicos. La senadora del MPP Lucía Topolansky sostuvo este viernes 15 de mayo que «lamentaba» lo largo de la campaña electoral y que «habría que corregirlo pensando fundamentalmente en la gente», porque cree que la población llega hasta el punto del hartazgo de tantos dimes y diretes que sazonan a diario la puja político partidaria durante la campaña. «No es bueno para la democracia», aseguró Topolansky en una entrevista en la radio «1410 AM LIBRE». Y fue más allá al proponer que las elecciones internas «deberían desaparecer» y que en contrapartida cada colectividad política resolviese internamente su candidato, el que por supuesto debería ser único para los comicios nacionales. También mencionó que veía como pertinente volver a juntar en un solo acto las elecciones nacionales y las municipales. Hoy están distanciadas 7 meses, en el mejor de los casos. «Hay alguna gente que cree que los comicios departamentales perderían visibilidad si los hacemos el mismo día con las nacionales, pero eso se puede corregir instaurando nuevamente el voto cruzado», señaló. Topolansky reconoció sin embargo que la reforma constitucional del año 1996 «transparentó» los comicios pero nunca se imaginó ella ni la mayoría de sus colegas que luego de tres períodos de elecciones nacionales y con el nuevo régimen en vigencia iban a comenzar a ver con otros ojos el escenario y a autoconvencerse de la necesidad de modificarlo. La legisladora del MPP no es la única con esa sensación. Una casi idéntica percepción de lo extenso de la campaña y de su elevadísimo costo lo tienen (y lo sufren, según lo reconocieron) sus colegas Francisco Gallinal, Isaac Alfie y Eber Da Rosa, herrerista, quincista y aliancista respectivamente.
El senador de la Alianza Nacional Eber Da Rosa, ex intendente de Tacuarembó y además uno de los asesores del precandidato Jorge Larrañaga, coincidió con Topolansky: «La campaña electoral es larguísima, costosísima y además cansa a la gente y a los dirigentes políticos». Confesó que en las internas del Partido Nacional y particularmente en la Alianza Nacional «hay preocupación» por lo extenuante y oneroso de las campañas electorales; «fíjese que comenzamos en junio la actividad y la terminamos en mayo del año siguiente», dijo en alusión al inicio de la campaña por las internas y que 11 meses después culminan con los comicios municipales. «Encima particularizó- el que gana las internas tiene doble desgaste físico y económico». Acerca de la elección interna por el candidato único de cada partido, hecho que se ha tornado ya en una elección primaria que otra cosa, el senador cree que la designación del presidenciable «debería hacerse entre los mismos afiliados de cada partido», aunque reconoce que para llegar a esa madurez cívica es necesario contar con un registro de afiliados más importante y motivador que el existente hoy en todas las colectividades políticas, menguada labor que, con las cartas vistas, está muy lejos de poder llevarse a cabo. Tajante y escueto como conocedor de números, el senador Isaac Alfie de la Lista 15 luego de pensarlo y sacar cuentas arribó al siguiente resultado: «Las campañas electorales son muy largas y sumamente costosas. No se puede estar en esta locura de un año en actividad proselitista». Alfie confesó que «a nosotros, a los del Partido Colorado no nos pueden decir nada porque no tenemos un mango para gastar en publicidad». «La culpa de lo extenso de la campaña es nuestra o por como está armado el sistema», disparó. El senador e integrante de la UNA Francisco Gallinal prometió ante este diario que «en el segundo semestre del próximo año iniciaré una ronda de contactos dentro del Partido Nacional primero y luego fuera de él en procura de llegar a un entendimiento político para reformar la Constitución».
Para el legislador también son muy largas, muy caras y muy cansadoras. «Hay que achicar la campaña a un año y trasladar las elecciones municipales a octubre instaurando de nuevo el voto cruzado», gritó Gallinal que incluso no duda en la posibilidad de eliminar las internas partidarias, aunque no sabe aún cómo suplir la designación del presidenciable único.
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