Después de 4 legislaturas, Parlamento tendrá al final un retrato de Michelini
Si por esas cosas del fatal destino a alguien se le ocurre combinar esos tres elementos debería saber que estaría corriendo serio riesgo de perder la salud, porque estaría generando algo más peligroso que si manipulara nitrato de potasio, carbón y azufre.
Ayer en una pálida sesión que tuvo un andar cansino, tambaleante, casi engripada. Los escasos 40 diputados en total que estuvieron presentes en sala aprobaron 2 de los 6 temas que tenían en el orden del día: la declaración judicial de concurso y reorganización empresarial y una propuesta para realizar y colocar un cuadro del extinto senador Zelmar Michelini en una de las paredes de la antesala de la presidencia de la Cámara baja. El resto de los temas de agenda fue abortado por los mismos legisladores por varios motivos. Porque no había en la sesión el número de representantes suficientes como para tratar de manera medianamente seria proyecto alguno, faltó también un legislador (Jaime Trobo) que tenía la responsabilidad de informar sobre una ley y hasta vamos, digámoslo sin más vueltas- no había voluntad de sesionar más allá de las cuatro de la tarde; hora en la que al final se levantó la sesión que había comenzado apenas unos minutos pasadas las 15 horas. Vale la pena subrayarlo: 40 legisladores de los 99 que constitucionalmente están habilitados por el voto soberano para formar parte de esta rama legislativa cumplieron ayer con su presencia que, a veces hasta cesa. Pero si esto no es lo suficientemente llamativo debe saberse también que de esos 40 representantes sólo una mínima parte permaneció ayer como soldado a la autógena a su banca quizá esperando algo que los conmoviera: algunos del MPP, más allá algunos socialistas, uno del Nuevo Espacio y algún que otro integrante de Asamblea Uruguay. En la bancada del Partido Nacional parecía que un gran agujero negro los había deglutido a todos y en la del Partido Colorado sólo se destacó la diputada suplente Paola Pamparatto que permaneció sentada en sala unos cinco, seis o siete minutos. Algo así. Los demás legisladores de esta centenaria colectividad iban y venían cada tanto restregándose los ojos. Iván Posada, del Partido Independiente, hizo lo suyo en la media hora previa (ver nota aparte) y se marchó con rumbo desconocido. Vamos a los temas aprobados. El diputado Javier Salsamendi (CAP-L) informó sobre la declaración judicial de concurso y reorganización empresarial; un tema demasiado técnico y específico destinado a juristas y laboralistas. Y Víctor Semproni (Espacio 609) informó acerca de la intención de homenajear en un retrato al asesinado senador Zelmar Michelini. Lástima que ni bien comenzó a hablar se entreveró con la cita bíblica de Mateo 19:24 si no hubiera sido redondo. «Hablar de Michelini sería pretender hacer pasar por la aguja… eehhh…un camello… mmm… por la aguja… esteeee… ¡por el ojo de una aguja…!» pasaje textual, con silencios incluidos, de la gafe de Semproni que llegado el caso es lo más recordado. Hoy aguarda una agenda más estimulante en esta cámara. Pero nunca estará dicha la última palabra.
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