El FA quiere un Estado más protagonista en 2º gobierno
El programa que hará público hoy el Frente Amplio para un segundo gobierno de izquierda estará volcado a una mayor participación Estatal en los distintos rubros de la economía y la producción nacional «para garantizar el bienestar de la población».
Las propuestas de orientaciones y objetivos de este programa, surgido del V Congreso Extraordinario «Zelmar Michelini», están agrupados en 6 ejes temáticos: Uruguay Productivo, Uruguay Innovador, Uruguay Social, Uruguay Cultural, Uruguay Democrático, y Uruguay Integrado.
Hoy, a las 19.30 horas será presentado en el Salón Azul de la Intendencia Municipal de Montevideo, y contará con las oratorias del presidente del FA, Jorge Brovetto, el presidente de la Comisión de Programa del FA, Héctor Lescano, el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Enrique Rubio, y del senador Alberto Curiel.
En su introducción, el programa del FA señala que la llegada de las fuerzas de izquierda al gobierno nacional ha significado un hecho de enorme trascendencia histórica. «No se trata de un cambio de elenco con el mismo proyecto de país como ha sido en el pasado con la alternancia de los partidos tradicionales-, sino de una auténtica transformación de época, que marca el comienzo de una etapa en la que se intenta echar a andar un nuevo proyecto de país, inclusivo y democrático, centrado en el desarrollo integral, el trabajo y el bienestar de todos y todas las uruguayas».
El informe presenta un diagnóstico del estado en que se encontraba el país cuando la izquierda asumió el gobierno, y en el que se concluye que: «los anteriores gobiernos dejaron al país endeudado como nunca, con un aparato productivo totalmente estancado, una economía extremadamente débil, con la más alta desocupación en décadas, con la cifra más alta de compatriotas en situación de pobreza, y un marcado desprestigio internacional. Fracasaron en toda la línea. Por esto nuestra sociedad decidió que era la hora de cambiar».
Luego, enumera una serie de logros de la actual administración, para luego proyectarse sobre los aspectos de continuismo del presente gobierno, con iniciativas que pretenden impulsarse en una administración frenteamplista en el período 2005-2010.
Una de las propuestas para un nuevo gobierno del FA está centrada en implementar cambios en la conformación de la estructura productiva, impulsado en rubros con mayor generación de puestos de trabajo directos e indirectos y en fuentes de crecimiento sectorial más diversificadas. En este como en otros varios casos el Estado tendrá un rol activo y conductor.
Tal es así la incidencia que se le quiere dar al Estado en la vida del país, que en el programa del FA se advierte que «el abstencionismo de los gobiernos pasados no logró más que sumirnos en una crisis tras otra, en que el aparato productivo no se especializara, que la inversión no creciera, que el desempleo se elevara a las nubes, que la pobreza y la marginalidad crecieran. El primer gobierno del Frente Amplio demostró que esa tendencia puede cambiarse y en el segundo gobierno profundizará los cambios. En esta estrategia el gobierno tuvo un rol activo».
En tal sentido, se establece que el programa para los próximos cinco años tendrá metas más ambiciosas: profundizará todas las reformas implementadas, abordará los objetivos que quedaron inconclusos y generará las bases para un desarrollo sostenido.
En cuanto al esquema tributario, el programa del FA propone una aplicación más reducida en los impuestos más relevantes; así como viabilizar un proceso de disminución de la carga tributaria individual de los buenos contribuyentes.
«Para una mayor eficiencia se debe promover, con intervención de la Justicia, el levantamiento del secreto bancario con exclusivos fines fiscales para controlar la evasión impositiva», se aclara.
No obstante, la política cambiaria establece el programa del FA- debiera atender la competitividad, que se traduzca no solamente en beneficios a la exportación sino que también favorezca la inversión en proyectos productivos que carecen de las ventajas comparativas derivadas exclusivamente de nuestra abundancia en recursos naturales. «Para ello es indispensable la intervención del sistema financiero público en el mercado cambiario, y de ser necesario también la regulación de los flujos de capital internacional.»
El Estado en un segundo gobierno del FA estimulará las formas asociativas de trabajo, incluyendo la política de promoción de empresas (y puestos de trabajo) recuperadas. En tal sentido, se prioriza la conformación de una nueva lógica de producción que «requiere de apoyos estatales para su consolidación y una estructura institucional propia que centralice las acciones para el desarrollo de la economía social y autogestionaria».
Otro elemento de fuerte participación estatal estará dada en la política laboral, con proyecto de conformación de bolsas de trabajo que permita conectar oferta y demanda y superar los escollos de la búsqueda individual que perjudica a los sectores más alejados de la estructura formal de la sociedad.
En tal sentido, el propio Estado, en una segunda administración de izquierda, generará estímulos a las pequeñas y medianas empresas por su capacidad de generación de empleo. En cuanto a la negociación salarial, propone incluir temas como la organización del trabajo, la capacitación, seguridad e higiene. Contempla también la negociación sectorial, considerando factores como el crecimiento, las ventas, las exportaciones de cada rama, y también la negociación por empresa. En este caso, incluye incluir factores relacionados con la productividad, ventas y mejor utilización de materias primas.
Compartí tu opinión con toda la comunidad