Seca histórica y energía cara por generación térmica
La actual situación de sequía contínua ha generado una situación difícil de predecir unos meses atrás. Esta seca histórica ha obligado a importar más energía proveniente de Brasil y Argentina que la estimada en el presupuesto anual, habiéndose ya invertido los tres cuartos del total anual.
Por ese motivo, y en atención a que la sequía es regional y también afecta a nuestros vecinos, UTE apela y apelará a toda la generación térmica a la que se pueda acceder, lo cual encarece su costo. Por ello, en reunión con el subsecretario del MIEM Gerardo Gadea, el subsecretario del MGAP, ingeniero Berterreche, y el ingeniero Saldías de Antel, el presidente de UTE ingeniero Beno Ruchansky, informó que habrá que apelar a un aumento de tarifas a partir de mayo que «no superará el 10%».
Las gestiones realizadas ante Argentina y Brasil han sido exitosas en el sentido de que se comprometieron, y lo están cumpliendo, a enviar energía a nuestro país, pero las cantidades remitidas exigen que nuestro país se exija al máximo en materia de generación. Por lo demás, la energía del exterior es más cara que la producida en el país lo cual obliga a erogaciones mayores y por ello surge lo inesperado: el aumento de las tarifas.
Por otra parte, la agencia de noticias Europa Press anunció que UTE ha adjudicado por 93 millones de dólares (70 millones de euros) a Abengoa la construcción de una central eléctrica de 80 megavatios (MW) en el país, según un anuncio del grupo español en un comunicado.
En concreto, la sociedad encargada del diseño, construcción y montaje de la central será Teyma Construcción, filial de Abeinsa en Uruguay, el grupo de negocio de Ingeniería y Construcción Industrial de Abengoa.
El proyecto, en el que Teyma asumirá una participación del 50%, responde al compromiso de la propia UTE de ampliar las infraestructuras de generación eléctrica para dar una respuesta adecuada al fuerte aumento de la demanda de energía en el país.
Para ello, Teyma Construcción realizará las obras de ingeniería necesarias para instalar y poner en marcha los ocho motores de pistón, de 10 MW cada uno, construidos por la empresa finlandesa Wartsila en las instalaciones de la Central Batlle, una vez se consigan los permisos ambientales y el apoyo del vecindario. Además de estos equipos, de más de 200 toneladas de peso cada uno, se montarán dos transformadores de tensión, 120 radiadores y diversos cuadros eléctricos y equipos de control.
Se espera que los motores puedan estar en funcionamiento para fines de este año pero, en realidad, los 80 MW que se incorporarán al parque energético permitirán cubrir el aumento anual de la demanda energética.
La particularidad de estos motores es que funcionan tanto a fuel oil como gas natural o biodiesel, lo cual da posibilidades de una generación que pueda ser económica en materia de combustible.
Compartí tu opinión con toda la comunidad