Un viejo postulado del FA
Los representantes de cada una de las intendencias frenteamplistas en el G8 destacaron la trascendencia de la ley de descentralización por cumplir un viejo postulado de la izquierda uruguaya, pero paralelamente desnudaron dudas sobre las condiciones en la que se transferirá poder de decisión y recursos a localidades del interior de cada departamento, donde en ocasiones las experiencias previas llevan a no tener garantías sobre la preparación de los referentes locales para asumir tal responsabilidad. «Lógicamente que al elegir alcaldes existe el riesgo que esos municipios no estén capacitados para recibir el poder que se les va a transferir. Pero también es cierto que la transferencia de poder tiene que ver también con la transferencia de recursos y con las posibilidades o atribuciones que se les dé a los municipios. Eso se regula», dijo a LA REPUBLICA la viceintendenta montevideana Hyara Rodríguez, agregando que «si hay una cosa que no puede pasar esa es que la población de un departamento en vez de verse beneficiada con la descentralización, en realidad sea un bumerán y se vea perjudicada teniendo menores servicios por una transferencia mal hecha de ese poder». Gerardo Amaral apuntó, por su parte que «no se pueden tirar las responsabilidades de gobierno a una comunidad que no tiene la capacidad de gobernarse», razón por la cual se hace necesario «procesar los cambios y generar una especie de compromiso de gestión mínima para que se puedan transferir la responsabilidad de gobierno y los recursos para gobernar. Si transportamos los recursos a un mecanismo puramente autoritario clientelar, los resultados no van a ser buenos», comentó.
Compartí tu opinión con toda la comunidad