El "éxodo" en la triple frontera
Llevándose con él más de seiscientos votos literalmente propios, Elías «Poto» Fuentes intentará pesar desde la triple frontera de Cerro Chato en la disputa por la Intendencia de Treinta y Tres entre blancos y frenteamplistas, la misma que en 2005 se definió a favor de los segundos por una diferencia de 406 voluntades en un total de 33.758.
En aquellos comicios él estaba con su electorado del lado de Florida, departamento en el que la contienda se resolvió a favor de los frenteamplistas por 372 votos más que el Partido Nacional, sobre un total de 49.717 sufragios.
Si no alcanza que el propio Fuentes reconozca que él ha provocado la fuga de credenciales hacia tierras olimareñas, tal vez sirva el dato de la Corte Electoral que indica que de las más de 1.500 credenciales que se han trasladado en los últimos meses hacia Treinta y Tres, unas 600 corresponden sólo a Cerro Chato, localidad en la cual el departamento gobernado por Gerardo Amaral es limítrofe con Durazno y Florida.
Las cifras, dadas a conocer en un informe del programa «De 8 a 10″ de Radio Uruguay, que puso al desnudo el caso, inquietan a dirigentes blancos de Durazno y más aún a los de Florida. Pero fundamentalmente alertan a los frenteamplistas de Treinta y Tres, por la incidencia que puede tener un caudillo propio del Uruguay rural de mediados del siglo pasado que «cuando habla en el pueblo no vuela una mosca», según narró a LA REPUBLICA un edil nacionalista floridense.
La sangre de Basilio y el tostado de Aparicio
Elías Fuentes Flores tiene 62 años. Nació y se crió en Cerro Chato entre dos símbolos que han marcado a su familia: una bandera mitad blanca y mitad celeste, y un escudo azul con una diagonal blanca en la cual, en letras rojas, se lee C. N. de F.
Es nieto de un hermano del último Basilio Muñoz de la estirpe de tres que tiene la historia. Su padre, Manuel «Perico» Fuentes fue jugador de Nacional en la época del ‘Mago’ Héctor Scarone, obteniendo junto a éste la primera copa en propiedad conseguida por los tricolores en 1917. En el centro del escritorio de Perico Fuentes sobresalía una foto en la que él aparecía mateando con Atilio García, ambos de bota y bombacha.
En la casa de Perico la divisa significaba mucho, tanto que uno de los tostados de Aparicio Saravia en la revolución de 1904, fue un regalo que su padre, Maneco Fuentes, le hizo al «Cabo Viejo».
La vida de Elías «Poto» Fuentes se fue dando entre esas pasiones, sumada a la de los caballos. Hizo sólo hasta segundo año de liceo y de joven, tras algunos años de vida en Montevideo, se dedicó fundamentalmente a la ganadería y al abasto de carne, explotando también la lechería aunque en menor medida. «Tuve todo para estudiar pero no lo aproveché. Hice después academias de comercio, pero liceo sólo hasta segundo», explicó a LA REPUBLICA.
Actualmente está jubilado de la actividad agropecuaria. Explotó unas mil hectáreas, de las cuales, asegura, nunca tuvo una sola en propiedad.
La vida política con la W
En el 1971, apoyando la candidatura de Wilson Ferreira Aldunate a la Presidencia, Fuentes integró la primera lista partidaria, conformada con un grupo de jóvenes en Montevideo, donde vivía en ese momento.
Considera que la «mayor actividad» comenzó a tenerla en 1984, cuando su lista empató en Cerro Chato en 28 votos con el otro sector nacionalista mayoritario en la zona. Dos elecciones más tarde la historia sería muy diferente. Fue incluido en la lista al Senado que encabezaba Alberto Volonté en 1994, estando como tercer suplente de la segunda línea, cuyo titular era Raúl Iturria, quien fue designado ministro de Defensa. Fuentes tuvo la oportunidad de asumir en más una ocasión, pero prefirió no hacerlo. De todos modos en ese período trabajó algunos años en la secretaría de Andrés Arocena, en aquel momento director de Antel.
En octubre de 1999 fue electo segundo suplente de Arturo Heber en el Parlamento, pero tampoco asumió. Entre 2000 y 2005 se desempeñó como director de Promoción Social de la Intendencia de Florida, cuyo intendente era Arocena. Fuentes sobresalió por el plan de comida caliente implementado durante la crisis de 2002, lo cual le valió que al finalizar el período más de un 40% de la población destacara su área como la mejor durante el gobierno blanco.
Para los comicios de 2005 fundó en Florida la Agrupación Wilson Ferreira Aldunate, lista 962004, que con la esfinge de Wilson en la papeleta aportó 1.545 votos al Partido Nacional en una elección que el Frente Amplio ganó por apenas 372 sufragios en un total de 49.717 emitidos.
La última batalla
Fuentes entiende que ya es el momento de sus últimas elecciones. Incluso señala que no sólo no aspirará a un cargo electivo, sino que «será muy difícil» verlo en un cargo de confianza. No se hace a la idea, explica, de alejarse mucho de su casa y de sus nietas.
Lo único claro es que estará apoyando a Jorge Larrañaga en el plano nacional, y a Dardo Sánchez en Treinta y Tres, hacia donde decidió trasladar su credencial. «Estoy con Larrañaga porque soy wilsonista. Lo otro es herrerismo-lacallismo», aprovechó a apuntar presentada la ocasión.
Pero por encima de ello, su trabajo por la candidatura de Sánchez es lo que ha generado un movimiento importante y no precisamente de dirigentes, sino de ciudadanos. «Acá es muy curioso porque hay que trabajar en los tres departamentos. Si bien antes yo trabajaba más en Florida, siempre tenía vinculación con lo que pasaba en Treinta y Tres y en Durazno. Es raro, porque es más fácil ir a Florida que a Treinta y Tres si bien queda casi el doble de distancia, pero no obstante eso en todos los temas por lo regular siempre se va a Treinta y Tres. Incluso hay quienes dicen que la capital que nos tendría que pertenecer es Melo, que es a donde es más fácil llegar. Cerro Chato es un lugar muy especial, sin lugar a dudas. Por estar en tres departamentos tenemos 93 ediles, seis diputados y tres intendentes, pero igual así no se ve a casi nadie. A Enciso (diputado blanco por Florida), al que le tengo mucho aprecio, creo que lo vi una vez sola», apunta.
Un poco por eso y otro poco «por gratitud a una amistad de casi cincuenta años» con la familia del actual representante olimareño Dardo Sánchez, Fuentes cambia de serie de credencial. «Ellos siempre nos estaban sirviendo y siempre les estábamos pidiendo algo, pero nunca nos dijeron ‘a ver si votás en Treinta y Tres’. La plata se paga pero las gauchadas no, entonces un día hay que retribuir con algo», argumenta para explicar su decisión.
Aunque asegura que él no induce a nadie a seguirlo, su cambio de departamento provocó una catarata de traslados en la Junta Electoral olimareña. «Yo trasladé la credencial y mi familia también, así como muchos amigos. Incluso he tenido quejas de amigos, que hasta ofendidos andaban porque me recriminaban que yo no les había avisado que en estas elecciones iba a estar en Treinta y Tres. A uno le queda mal decir ‘mire, vamos a trasladar la credencial’. Entonces mucha gente andaba ofendida porque me acompañaba siempre y yo no les había avisado», indicó a LA REPUBLICA.
Afirma que lo han llamado desde Capilla de Farruco y La Paloma (Durazno), de Valentines, Nico Pérez y hasta de Polanco (Florida), para anunciarle que lo seguirán a donde vaya. «Quieren venir a votar donde esté yo. Ha sido una locura porque ahora todos quieren votar en Treinta y Tres», explica.
Pero pese a que dice que ha sido espontánea la decisión del electorado de irse a Treinta y Tres, cuando se le pregunta cuántos van de cada departamento tiene cifras muy precisas, que condicen con los registros de la Corte Electoral. «Desde Florida se han trasladado unas 450 credenciales. En realidad es gente que no es de Florida, sino de Treinta y Tres que había hecho el traslado antes a Florida para acompañarnos», indicó. De hecho una fuente de la oficina departamental floridense de la Corte Electoral ex
plicó a LA REPUBLICA que «el flujo que se ha dado hacia Treinta y Tres este año es similar al que se dio anteriormente desde otros departamentos hacia Florida en Cerro Chato». La fuente agregó otro dato que desnuda cuánto significa ese caudal en la ciudad: «En 2005 hubo cuatro circuitos en Cerro Chato del lado de Florida, y este año va a haber dos».
Elías Fuentes también tiene el registro total de ciudadanos que trasladan la credencial a Treinta y Tres para votarlo. «Hay también gente de Durazno y gente amiga de Montevideo y de Lavalleja que quiere votarme porque alguna vez les hice una gauchada. Entre Florida, Durazno, Lavalleja y Montevideo son unas 600 personas», comentó.
En efecto, Marco Rivero, corresponsal de Radio Uruguay en Treinta y Tres, narró en el informe del programa «De Ocho a Diez» que de las 1.600 credenciales que la Junta Electoral olimareña ha recibido desde otros departamento, unas seiscientas son sólo para votar en Cerro Chato.
Para hacer efectivo los cambios de departamento, el caudillo hace lo que está a su alcance. «En la época de Florida, cuando ya las mesas (inscriptoras móviles de la Corte Electoral) no venían conseguimos para ir hasta cinco vehículos, entre camionetas y autos, para llevar gente a hacer los traslados a Florida. Una vez incluso alquilamos un micro». Es una práctica que no hace sólo con credenciales. También alquila vehículos para que personas de Cerro Chato tramiten la Cédula de Identidad en Sarandí del Yi.
Eso, sabe, se traducirá en votos. «La gente es muy agradecida. De repente un porcentaje muy bajito le mete las guampas, pero la mayoría de la gente de campaña es muy agradecida», sostiene.
De todos modos parece tener muchas certezas sobre cuántos lo votarán, al grado que un correligionario suyo confió a LA REPUBLICA que poco tiempo atrás Fuentes comentó: «Me llevo 600 credenciales para Treinta y Tres, pero voy a dejar cincuenta en Florida para que voten a Julio Arocena», candidato a la Intendencia por Alianza Nacional en Florida.
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