Mujica: reformar el Estado para tomar "decisiones estratégicas"
Cerca de las 18.45, mientras el senador Víctor Vaillant (Claveles Rojos – Espacio 609) realizaba su discurso, el precandidato frentista José Mujica arribaba junto con su esposa Lucía Topolansky al acto organizado a una cuadra de la Plaza del Trébol, en Atlántida. Desde ese momento y hasta que tuvo que subir al estrado para realizar su discurso, media hora después, no paró de saludar, sacarse fotos y abrazar a niños, mayores y viejitos que iban atrás del estrado para estar con «el Pepe».
Mujica apuntó ayer en su discurso a la reforma del Estado, la que definió como de «carácter estratégico». «Tenemos que reformar el Estado y tenemos que reformar los procedimientos; cualquier mequetrefe te dice: ‘esto no se puede, esto no es de acá’, un expediente empieza a girar y te lo llevan pa’ un lado y pa’l otro y pa’l otro y ‘no lo firmó’, ‘no salió’. Ahí la quedamos para poder tomar decisiones estratégicas», dijo.
El precandidato aclaró que «tiene que haber seguridad jurídica» y que reformar el Estado no significa despedir funcionarios. «Significa que mucha gente pueda hacer otras cosas útiles que no estamos haciendo; estamos haciendo una montaña de cosas inútiles; haciendo expedientes, metiendo el sello, amontonando y amontonando», explicó. «No estoy hablando ni de izquierda ni de derecha, estoy diciendo mucho menos, hacer un Estado soportable, práctico», aclaró.
Entre los cambios propuestos, Mujica apuntó que «tiene que haber mucha gente que tome decisión en cada uno de los escalones, y si metió la pata, mala suerte. Porque si no, jugamos a un supuesto control que termina siendo una pantomima miserable, porque lo único que hace es encubrir la responsabilidad en el medio de un papeleo». El precandidato dijo que esto no es culpa de los funcionarios, y apeló a ellos para realizar la reforma del Estado: «‘Esto lo transformamos con los funcionarios o no lo transformamos, sencillamente. No lo podemos transformar a prepo, ni a los barrotazos, ni a sanciones».
Sin embargo, también indicó que no es «incentivando retiros ni es tampoco aumentando sueldos», lo que definió como «un sabotaje al Estado». «No se arregla ni con sanciones ni regalando plata, lo que tenemos que aumentar es el compromiso», señaló.
Resaltó que esta reforma es de carácter estratégico: «El Uruguay, para su cambios, necesita el cambio de la actitud y compromiso público en el Estado, porque el Estado debe ser el paragolpe de los más débiles». Mujica dijo que el que «tiene guita contrata una gestoría, ni pasa por una oficina. Los que pasan son los pobres, los más débiles, los que no tienen abogados, los que no tienen quien los defienda», y que la visión sobre el Estado debe ser «al revés: el Estado tiene que ser el orgullo de la nación, los funcionarios públicos tienen que ser el orgullo de la nación».
Mujica dijo que para hacer una administración pública «solvente», primero «hay que empezar por dar el ejemplo arriba, para tener autoridad moral de poder plantear ‘vamos a hacer algo'».
El precandidato convocó a todo el pueblo frentista a votar en las elecciones internas y que entiendan «como un mandato el tener que definirse». «Pídanle a nuestro pueblo, el pueblo frentista, que en junio vaya a votar. Que cada cual vote con su conciencia y vote lo que se le cante, pero vayan a votar. El voto no es obligatorio, pero la manera de expresarnos como partido político, como fuerza, para dar un campanazo, es que los compañeros frentistas entiendan como un mandato el tener que definirse», explicó el precandidato.
Respecto a la unidad de la izquierda, Mujica dijo que «andar juntos es una necesidad. Esto es la cultura de la humildad en el sentido estratégico: todas nuestras verdades son relativas, necesitan que el pueblo las laude y las haga suyas o las transforme, pero necesitamos la diversidad de todos los compañeros». Y reafirmó: «Antes que nada, la unidad, manteniendo la diversidad, manteniendo la libertad en nuestras cabezas libertarias, insurrectas, no acomodadas, no transables, no negociables, pero cabezas compañeras, que hemos aprendido que dos más dos en política no es cuatro, es mucho más».
El líder del Espacio 609 señaló que se están «disputando nombres que el pueblo tendrá que laudar», pero que la elección interna no puede terminar «pagando el precio de nuestra unidad ni mucho menos comprometiendo el partido más importante que es en octubre». Mujica enfatizó que «lo que haga el pueblo, palabra santa. No se discute, será una orden».
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