Radiodifusores del interior solicitan revocación de catorce adjudicaciones
El «recurso de revocación» interpuesto por el doctor Martíns lleva la firma del presidente y del vicepresidente de RAMI, los doctores Carlos Arezzo Posadas y Alejandro Presa Lamaison. El recurso argumenta que las recientes adjudicaciones pondrán en riesgo la estabilidad financiera de las emisoras existentes, debido a la saturada concentración de radios que se registra en las localidades del interior (ver recuadro adjunto). En tal sentido, el recurso recuerda palabras pronunciadas por el propio presidente Sanguinetti y por el director Nacional de Comunicaciones, Ernesto Dehl, quienes anos atrás habían afirmado que las nuevas concesiones de frecuencias deberían evitar que se pusiera en peligro la sobrevivencia de las emisoras ya existentes.
RAMI cuestionó además en su recurso que el Estado fuera «injusto en la distribución de pautas publicitarias». La gremial aduce que el Estado destina la mayoría de sus recursos publicitarios a los medios de comunicación de Montevideo.
Según pudo saber LA REPUBLICA, emisoras de al menos siete departamentos presentaron por su lado y en forma simultánea sendos recursos de revocación contra la adjudicación de catorce nuevas frecuencias de radio en sus localidades respectivas. Los recursos simultáneos coinciden en su argumento central con el planteo de RAMI pero uno de ellos denuncia además la concesión de una frecuencia en favor de «un consorcio multimedia» que acapara varias medios de comunicación en manos de un mismo grupo económico y familiar.
La rebelión del interior
Las emisoras que recurrieron en forma paralela a RAMI son las siguientes: Desde el departamento de Artigas recurrió La Voz de Artigas; desde Paysandú, Ãxito FM impugnó la adjudicación de tres nuevas emisoras en Paysandú; desde Treinta y Tres, FM Conquistador; desde Maldonado, CW 51 Radio Maldonado impugnó tres nuevas emisoras en Punta del Este y una en Portezuelo; desde Rocha, FM Vida impugnó dos nuevas frecuencias en la ciudad de Rocha y dos en el balneario La Paloma; desde Canelones FM Naturaleza de Tala y desde Río Negro CX 151 Radio Rincón de Fray Bentos.
Dos particulares que se habían presentado al llamado a interesados y que fueron rechazados en beneficio de otros empresarios presentarían por su lado otros recursos de revocación.
Todos los recursos interpuestos fueron presentados para revocar la resolución del Poder Ejecutivo que otorgó a comienzos de febrero 33 frecuencias de radio en Amplitud Modulada (AM), Frecuencia Modulada (FM) y Onda Corta (OC). Doce de las 33 frecuencias adjudicadas fueron concedidas a sociedades anónimas, una de las cuales fue beneficiada con dos emisoras. Las restantes 21 frecuencias fueron concedidas a políticos y empresarios que, en su mayoría, mantienen fuertes vínculos con el sector colorado Foro Batllista que lidera el presidente Sanguinetti y con el sector blanco Manos a la Obra que dirige Alberto Volonté.
Todos los recurrentes solicitaron al Ministerio de Defensa Nacional una vista de los expedientes públicos que derivaron en las cuestionadas adjudicaciones. Se estima que los recursos se sustanciarán recién con el nuevo gobierno, al tiempo que no se descarta que los empresarios recurrentes promuevan luego una acción de nulidad ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA), según dijeron a LA REPUBLICA fuentes de la asociación de radios del interior.
El recurso contra el gobierno
A continuación, LA REPUBLICA reproduce en forma textual el recurso de revocación presentado por el administrativista Daniel Hugo Martíns en representación legal de la asociación de radios del interior:
Senor Ministro de Defensa Nacional
Doctor Juan Luis Storace
Presente
De nuestra mayor consideración:
Carlos Arezzo Posadas y Alejandro Presa Lamaison, en representación de RAMI, con sede en Montevideo, calle Nueva York 1618, dice:
En su calidad de asociación más representativa de la radiodifusión del Interior, viene a interponer el recurso de revocación contra las resoluciones del Poder Ejecutivo por las que se adjudicaron frecuencias en el interior de la República, en base de los siguientes argumentos:
A) La masiva adjudicación de radios en el interior, se realiza en momentos que el país agropecuario está sufriendo la más aguda crisis económica como consecuencia de los bajos precios internacionales que se pagan por la producción y de la más prolongada y perjudicial sequía que se conozca. Ello provoca que el comercio del interior se encuentre muy disminuido, y por ello, el mercado publicitario al que acceden las radios del interior es insuficiente para atender los presupuestos laborales y las necesidades de renovación tecnológicas de las mismas. El propio Estado es injusto en la distribución de pautas publicitarias, quedando la mayor parte de los recursos que Ministerios, Entes y organismos destinan en esta materia, en la ciudad de Montevideo, departamento que es donde se registra el mayor número de habitantes por radio. (Se acompana planilla demostrativa de la saturación de medios de difusión en el interior, con relación a la población que sirven).
B) El artículo 6o del decreto No 125/993 establece que «los interesados en operar frecuencias radioeléctricas suministrarán estudios profesionales demostrativos de la factibilidad técnica y conveniencia del proyecto». Por esa misma disposición, la Dirección Nacional de Comunicaciones debe evaluar: a) «Si el sistema proyectado resulta o no indispensable para asegurar el funcionamiento satisfactorio de los servicios de radio comunicaciones necesarios; b) Si puede llegar a comprometer –tanto técnica como comercialmente– las prestaciones de los servicios necesarios«. El Poder Ejecutivo, por resolución 545/993, al examinar trescientas nueve propuestas presentadas para suministrar el servicio de televisión para abonados en 69 localidades del interior, encomendó a la Dirección Nacional de Comunicaciones el seguimiento en la prestación de servicios autorizados a la fecha del presente acto, al efecto de poder aconsejar la restricción del número de operadores o la oportuna realización de nuevos llamados públicos «siempre que se constate que la virtual entrada de nuevos operadores no frustrara la capacidad de los actuales servicios, tanto de televisión abierta como para abonados, necesario para la satisfacción del interés público o que la restricción en el número de permisarios resulta indispensable para evitar la total degradación de tales servicios«. Que el cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 6o del decreto No 125/993 se hizo efectivo al adjudicar los servicios de televisión por cable en la ciudad de Montevideo, manifestándose en el Considerando III de la resolución número 117/94 que «en este primer lanzamiento de la televisión para abonados en Montevideo no sería adecuado autorizar a los once solicitantes, por cuanto cometería la viabilidad de todos«, lo que fue ratificado en la resolución 72812/994 al no hacer lugar a los recursos interpuestos contra dicha adjudicación, diciendo que se tendía a asegurar la viabilidad técnica y financiera de los proyectos y reiterando el criterio establecido en la resolución No. 545/993.
C) La actual adjudicación viene a agravar la situación que RAMI denunciara con motivo del llamado público a interesados en explotar 35 frecuencias en el interior del país en el ano 1998, en la que se manifestó que «ponía en riesgo la propia existencia del servicio de radiodifusión privada del interior, integrado en su inmensa mayoría por radios cuya delicada situación económica les impide resistir la situación resultante de una indiscriminada proliferación de nue
vas radios, que por similares razones verán también comprometida su supervivencia».
D) La inconveniencia del proceder plasmado en el otorgamiento masivo de ondas, ha sido reconocida por autoridades nacionales e internacionales, y por unanimidad por las organizaciones que, en nuestro país, nuclean a los operadores privados. El Presidente de la República, doctor Julio María Sanguinetti, expresó en su discurso inaugurando la Asamblea de la Asociación de Radios del Interior del ano 1996 en el Edificio Libertad: «… En el ano 85 cuando llegamos la primera vez a la Presidencia, veníamos precedidos de una distribución muy grande de ondas. Dijimos entonces que íbamos a ser muy parsimoniosos en el otorgamiento de nuevas ondas y así fue efectivamente, porque nos parecía fundamental que la actividad, si cabe la expresión, digiriera esa expansión y viera cuál era su repercusión, y en definitiva ella mostró que la actividad crecía en su conjunto como en definitiva convivieron las emisoras de AM con las de FM. Ninguna naturalmente en condiciones de extraordinaria prosperidad, pero sí todas en condiciones de sobrevivencia. De algún también en estos anos hemos reiterado nuestra orientación, diciendo que seremos también muy cautos, muy prudentes en este tipo de pasos y solamente la excepcionalidad muy claramente justificada, habilitará nuevos otorgamientos. Es necesario también que las actividades se consoliden». La UIT (Unión Internacional de Telecomunicaciones) organismo internacional que rige las actividades de los Estados, dictó un reglamento que fue homologado por nuestro país, en el que expresa la necesidad de asegurar el funcionamiento satisfactorio de los servicios de radiocomunicaciones necesarios, con claro énfasis en la preservación de los medios ya establecidos. El actual director Nacional de Comunicaciones, doctor Ernesto Dehl, ocupando tal cargo y en representación del Estado uruguayo en una Asamblea de la Asociación Interamericana de Radiodifusión (AIR), en Buenos Aires, en su discurso manifestaba: «Las telecomunicaciones y en especial, la radiodifusión constituyen como reiteradas veces se ha dicho el sistema nervioso de la sociedad contemporánea. Si tomáramos real conciencia del significado de esta metáfora, se comprobará entonces que aquel viejo estilo de resolver los problemas del espectro, de un modo imaginario, con casi total prescindencia del sector privado y de todo referente económico-financiero se está agotando«. «El eficaz ejercicio de la libertad siempre exige, como es sabido, responsabilidad, y resultaría totalmente irresponsable, una administración del espectro que condujera o aún tolerara el caos, no sólo radioeléctrico sino incluso empresarial y comercial de sus permisarios en la explotación de los mismos… Estos aspectos, tendrían que estudiarse antes de adjudicar, pues dejar de hacerlo nos condenamos a soportar ineficiencias que perfectamente pudieron ser obviadas. De no hacerse tal estudio, de adoptar decisiones con cierta frivolidad, se estará corriendo un riesgo inútil, un probable peligro: que las nuevas operadoras, de JURE o de FACTO, entren en una espiral de competencia ruinosa con las difusoras ya instaladas, que mal o bien –no importa debatir aquí sobre ese aspecto– han venido prestando un servicio a la comunidad. El resultado sería catastrófico, la comunidad podría –cuantitativamente– perder todos o parte de los medios, nuevos o anteriores, o bien danados –en términos cualitativos– de modo tan significativo en sus ecuaciones económicoo-financieros, que paradójicamente conduciría a una merma en la calidad de sus servicios, de sus programaciones (siendo ésta la razón muchas veces invocada para obtener nuevas radios, nuevas televisoras). Si algo puede mejorarse al respecto, no será por cierto poniendo más de lo mismo, sino fomentando con medidas adecuadas, y con dialéctica una elevación de la calidad». «Por tanto si se constatara que las necesidades comunitarias en determinado servicio de radiocomunicaciones están adecuadamente satisfechas, lo que resultaría ilícito, irracional, absurdo sería no reservar tales frecuencias para otros usos, para otros servicios radioeléctricos, tanto o más necesarios. Por consiguiente es falso, terminantemente falso, eso que circula por Latinoamérica, argumentando que si existe alguna frecuencia disponible, cualquiera puede ocuparla o que el órgano regulador debe adjudicarla. Ante todo porque la disponibilidad o no de la frecuencia, es en sí mismo un concepto que reclama diversos análisis técnicos, tanto ingenieriles como económicos, culturales, etc. Aún una valoración política en el mejor sentido de la palabra de todas las conclusiones». «El presidente de la Asociación Interamericana de Radiodifusión (AIR), doctor Luis Tarsitano, manifestó la necesidad de que las adjudicaciones de frecuencia atendieran «… valores técnicos y económicos que rigen cada mercado en particular», subrayando la necesidad de aplicar «… un plan ordenado de frecuencias para poder dar un buen servicio y no un plan alocado para cumplir con compromisos políticos, no necesariamente asociados con las realidades económicas de los operadores de la comunicación«. (Conferencia en Convergencia Mercosur, 09.07.99 LATU Montevideo).
Por los expuesto, del senor ministro solicitamos:
1o. Se nos tenga por presentados y constituido domicilio y por deducido el recurso de revocación expresado.
2o. Se revoquen las siguientes resoluciones: números 81 a 113 del 1o de febrero de 2000 y números 129 a 134 del 3 de febrero de 2000, publicado en los «Diarios Oficiales» de 10 y 11 de febrero de 2000.
Saludamos al senor ministro muy atentamente.
Doctor Daniel Hugo Martíns, abogado matrícula 1224
Carlos Arezzo Posadas y Alejandro Presa Lamaison
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