Gobierno argentino reconoció gesto de Vázquez al viajar a sepelio de Alfonsín
«Los uruguayos estamos agradecidos por lo que hizo Alfonsín en momentos muy difíciles para el Uruguay como fue la dictadura y la posdictadura. El siempre tuvo la preocupación sobre el destino de los uruguayos en ese camino hacia la democracia», afirmó el mandatario uruguayo.
El viaje realizado ayer por el mandatario uruguayo en un avión de la Fuerza Aérea al sepelio del histórico líder de la Unión Cívica Radical, fue tomado como un gesto positivo por parte del Ejecutivo argentino. También viajó anoche al velatorio el senador José Mujica.
Por su parte, el ex presidente Julio María Sanguinetti fue elegido por los familiares de Alfonsín, para ser esta tarde el único orador en el entierro en el cementerio de La Recoleta.
Sobre las 17.20 horas, el presidente Vázquez y el canciller Gonzalo Fernández arribaron a Buenos Aires para asistir, junto al embajador Francisco Bustillo, al sepelio del ex presidente Alfonsín. Sobre las 17.45 horas, la delegación uruguaya saludó al presidente argentino en ejercicio, Julio Cobos y a los familiares de Alfonsín, y permanecieron junto al cuerpo del ex mandatario por cerca de una hora. En declaraciones a la prensa, Vázquez señaló: «Me embarga un sentimiento de dolor por la pérdida de una figura política como la del doctor Raúl Alfonsín».
El mandatario uruguayo dijo que el ex mandatario argentino fue una figura de altísimo valor, no sólo para Argentina sino también para Latinoamérica y el mundo», indicó Tabaré Vázquez y aseguró: «Los uruguayos estamos agradecidos por lo que hizo Alfonsín en momentos muy difíciles para el Uruguay como fue la dictadura y la posdictadura. El siempre tuvo la preocupación sobre el destino de los uruguayos en ese camino hacia la democracia».
Los medios argentinos y representantes del gobierno de Cristina Fernández destacaron el gesto de Vázquez, por ser el primer mandatario extranjero en participar de un velatorio que comenzó sobre las 10 horas de ayer. En tal sentido, el embajador argentino, Hernán Patiño Mayer, agradeció públicamente «el gesto de fraternidad» de viajar a Buenos Aires y de haber decretado dos días de duelo nacional por el fallecimiento de Alfonsín, donde las banderas estarán a media asta.
Quien estaba presente el día del fallecimiento del ex presidente argentino, fue el senador colorado Julio Sanguinetti, que coincidentemente se encontraba en Buenos Aires brindando una conferencia. Ayer participó del velatorio, y hoy a las 14 horas, será el orador en el sepelio en La Recoleta.
Está previsto para esta mañana que el ex presidente brasileño, José Sarney (que coincidió en su mandato con el de Alfonsín) hablara en el Congreso Argentino. También se prevé que la presidenta Cristina Fernández regrese el viernes a su país, adelantando su retorno desde el exterior, pero igualmente no llegará a tiempo al entierro.
El embajador Francisco Bustillo declaró ayer que Alfonsín fue una persona emparentada con «las horas democráticas de Latinoamérica» y que tuvo un papel fundamental en la recuperación democrática argentina.
En tanto, el embajador argentino Patiño Mayer señaló que más allá de las diferencias políticas, Alfonsín tuvo una profunda convicción democrática. «Fue un enamorado de la política, y tanto con su honestidad como con su austeridad, demostró que el político puede ejercer un servicio público».
El diplomático destacó que el ex presidente rescató en su conducta, su lucha por los derechos humanos, «que no empezó con el juicio de la Junta de Militares, a través de tribunales civiles, sino mucho antes, cuando en dictadura, era miembro de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos, y presentaba recursos de hábeas corpus por los desaparecidos».
Patiño destacó estas virtudes de Alfonsín, «con independencia de los errores de su gestión». Aclaró que los hombres públicos cometemos errores, pero el ex presidente, dijo el embajador, tiene un balance positivo, en el compromiso por la democracia y los derechos humanos.
«PESAR»
«La Presidencia de la República, interpretando el sentimiento del gobierno nacional y de la ciudadanía del país, expresa el pesar de los uruguayos ante el fallecimiento del doctor Raúl Alfonsín, ex presidente de la República Argentina.
Político de sólidas convicciones democráticas y extensa trayectoria, el Dr. Raúl Alfonsín fue factor fundamental en la recuperación de la democracia en su país y consolidación de la misma tras la oprobiosa dictadura militar cuyos máximos responsables fueron enjuiciados durante su mandato presidencial.
Hombre de paz y de diálogo, el doctor Raúl Alfonsín promovió el Tratado con Chile, que puso fin al litigio binacional sobre el canal de Beagle y fue un decidido impulsor de la integración regional. Fue también un amigo del pueblo uruguayo y solidario con nuestra causa democrática, que sintió y expresó como su propia causa. Su muerte nos apena y nos adherimos al duelo de la hermana República Argentina, pero también nos reafirma en los valores y principios por los que Raúl Alfonsín entregó generosa y apasionadamente su inteligencia, su integridad y su compromiso.
Tabaré Vázquez Presidente de la República Oriental del Uruguay»
Sus fuertes vínculos con Uruguay
Los ex presidentes uruguayos Jorge Batlle, Luis Alberto Lacalle y Julio María Sanguinetti destacaron en las últimas horas la figura de Raúl Alfonsín.
El ex mandatario Batlle señaló que por su condición de político radical fue «un hombre de una condición democrática totalmente acreditada por la historia personal, política y partidaria.» Dijo que se convirtió en un factor de importancia en la recuperación democrática del país.
Por su parte, el ex presidente Luis Alberto Lacalle, precandidato por el Partido Nacional, lo definió como un «demócrata» que tuvo que enfrentar un período de serias dificultades.
El ex presidente Julio María Sanguinetti manifestó en declaraciones a una emisora argentina su congoja por la muerte de Alfonsín, a quien definió como «un gran empecinado de las grandes causas.
En tanto, Juan Raúl Ferreira, hijo del caudillo nacionalista Wilson Ferreira Aldunate y ex embajador uruguayo en Argentina, dijo que tiene recuerdos «muy intensos» del ex presidente argentino Raúl Alfonsín, vinculados a situaciones muy dispares. «Recuerdo situaciones buenas y malas de Alfonsín, de nuestra familia, de Uruguay o de Argentina. Pero en todas las situaciones, él era el mismo en cuanto a su solidaridad, amistad, cariño, afecto y a su capacidad de jugarse por las cosas en las que creía y por la gente que quería».
«En oportunidad de nuestra llegada al exilio en Argentina en 1973, fue el primer senador de la oposición que se presentó a saludarnos y allí nació una amistad que nos permitió recurrir a él la noche del secuestro de Michelini y Gutiérrez Ruiz. También fue él quien me contó que ambos legisladores habían aparecido muertos». «Cuando retornamos al Uruguay, le hizo a Wilson una despedida de jefe de Estado, violando incluso normas protocolares, porque para él el compromiso con la democracia era más fuerte que el protocolo», señaló.
«Fue la primera voz que se levantó en el mundo reclamando nuestra libertad y fue el primer dignatario extranjero en llegar al país y estar a nuestro lado, tras la muerte de Wilson».
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