Combate a la inseguridad divide a precandidatos Larrañaga y Lacalle
Se trata de «una estructura de rango militar, integrada por personal de las Fuerzas Armadas, que será una dependencia funcional del Ministerio de Defensa, pero a su vez dependerá administrativamente del Ministerio del Interior», sostuvo ayer Larrañaga en conferencia de prensa, flanqueado por los legisladores Sergio Abreu, Carlos Moreira, Eber Da Rosa, Javier García y Alvaro Lorenzo, y el ex ministro Juan Andrés Ramírez.
Pero en la mañana Lacalle, al participar en el desayuno de trabajo de ADM, salió al cruce de la iniciativa, minimizándola, en el sentido de que ya existía la Guardia Republicana para cumplir con dicha función. Lacalle dijo que Jorge Larrañaga olvidó que ya existe esa fuerza llamada Guardia Republicana, con dos regimientos, el de Coraceros y el de Granaderos, con sede en Montevideo. Recordó que durante su anterior administración propuso darle jurisdicción nacional y la oposición no lo votó. Aseguró que lo volverá a proponer para mejorar su despliegue.
Y Larrañaga replicó: esta nueva estructura no es la «Guardia Metropolitana» que ya existe, sino que tanto su conformación como sus cometidos son muy distintos. En su exposición, Larrañaga indicó que «se deberán destinar unos 2.000 efectivos de las 3 armas», agregando que «los efectivos de las Fuerzas Armadas de nuestro país han demostrado que están perfectamente preparados para cumplir funciones de tipo policial, como lo hacen en las misiones de paz, que han sido aprobadas por todos los partidos políticos».
Entre las funciones que se debe asignar a la Guardia Nacional según el proyecto, Larrañaga mencionó el respaldo a la fuerza preventiva y disuasiva de la Policía, a la actuación policial en operativos de saturación o procedimientos especiales ordenados por la Justicia, además del combate frontal a la pasta base y el abigeato.
Antecedentes
Tras expresar que es un instrumento que se utiliza en varios países del mundo como Chile, Italia y España, agregó que «con esta iniciativa se aprecia y valora a la institución militar».
Abogó por hacer respetar los derechos humanos, especialmente de los más pobres, que no pueden pagarse una seguridad privada, en un país donde ya se cuenta con más de 13.000 guardias privados. Concluyó que «aunque son temas a discutir, lo ideal sería que esta fuerza tuviera un uniforme marrón, distinto al de la Policía».
Compartí tu opinión con toda la comunidad