Mato declara por primera vez en la causa Michelini-Gutiérrez Ruiz
El teniente coronel (r) Pedro Mato comparecerá hoy ante la Justicia para declarar en torno al secuestro y homicidio en Argentina de los ex legisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, y de los militantes del MLN-T Rosario Barredo y William Whitelaw, en mayo de 1976.
El juez Penal de 11º Turno, Roberto Timbal, dispuso la citación de Matto para hoy, a solicitud de la defensa del ex dictador Juan María Bordaberry, dijeron fuentes judiciales a LA REPUBLICA. La intención de la defensa sería recabar el testimonio de uno de los presuntos autores materiales del crimen de los ex legisladores. Matto comparecerá en calidad de «testigo».
El nombre del oficial Pedro Matto como posible autor del asesinato de Zelmar Michelini trascendió tras la declaración de la enfermera Haydeé Trías en la Comisión Investigadora parlamentaria instalada en 1985 por el secuestro y asesinato de los dos ex legisladores. Diez años más tarde, Trías narró los mismos hechos en una entrevista con «El Observador».
Trías contó que conoció a los represores Manuel Cordero y Pedro Matto, a través de una chica (JDS). «Ellos decían que pertenecían a un movimiento contra la subversión y empezaron a dar detalles de las misiones en el exterior, de Orletti, incluso de misiones a México». Una noche de mayo de 1976, JDS la llama para decirle que se tome un taxi y vaya para una casa «porque estaba con Matto que tenía una crisis de nervios». «Entonces fui y lo encontré a él, pálido, blanco, desencajado. Con un revólver en la mano, me decía que estaba jugando a la ruleta rusa y que se quería matar», narró Trías.
«Ahí (Matto) me dijo que habían viajado a Buenos Aires con Cordero y que había matado a Michelini. Ella (JDS), entonces, empezó a darme los detalles y él no sólo que consentía, sino que justificaba lo que había hecho: que él no quería hacerlo, que lo había hecho por necesidad, que a la madre la habían desalojado de la casa (…) Ella lo justificó diciendo que no tenía nada que ver y que cumplía órdenes superiores», expresó Trías. «Después me enteré que los mandaban a los dos (Matto y Cordero) para tenerlos enganchados, o sea, uno iba a matar a Gutiérrez Ruiz y el otro a Michelini. Pero especificaron que, cuando llegaron, Gutiérrez Ruiz ya estaba muerto y que le dieron un balazo sólo a Michelini». «Según ese testimonio que recibí, cuando fueron a buscarlos a Orletti, Gutiérrez Ruiz llevaba horas de muerto. También me dijeron que los habían torturado, que les habían sacado las uñas, que los habían quemado con cigarrillos, que tenían la cara quemada, que tenían no sé qué en los pies y que tenían golpes en la cabeza», especificó Trías.
«Matto luego me comentó que en el asiento de atrás llevaron a Michelini sobre la ventanilla derecha y que todavía alentaba (por estar con vida), y sobre la izquierda -en el medio de los dos iba Matto- el cuerpo de Gutiérrez Ruiz, ya sin vida, y que en la valija llevaban los cadáveres del matrimonio Whitelaw».
«Fue ahí que Matto me dijo que lo remató, que le pegó un balazo en la cabeza. Cuando yo dije eso en la comisión investigadora se armó un lío bárbaro».
«Esa noche, luego de la conversación, el whisky y un diazepán que le proporcioné, Matto se tranquilizó. En principio pensé que era una crisis nerviosa y me fui para mi casa sin poder creer que había matado a un senador. Pero al otro día, o dos días después, veo un titular en los diarios y me quise morir. Todo coincidía, entonces me pelé para Buenos Aires, pensé: cuando recuerde que me contó todo me mata» (ver en páginas 4 y 5).
La causa por el homicidio de los ex legisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz se sustanció exclusivamente contra el ex dictador Bordaberry y el ex canciller de la dictadura, Juan Carlos Blanco, puesto que por ser civiles no están amparados en la Ley de Caducidad.
Bordaberry y Blanco fueron procesados el 16 de noviembre de 2006 como «coautores de cuatro delitos de homicidio muy especialmente agravado» y más tarde el Tribunal de Apelaciones Penal de 2º Turno ratificó ambos procesamientos. Al entender del TAP, Bordaberry y Blanco «sabían» de los hechos ocurridos en la Argentina y nada hicieron para evitarlos. Sin embargo, la prueba testimonial recabada durante el proceso apunta a la participación de militares uruguayos en Argentina como parte del operativo contra los dos ex legisladores. Por esta razón, la fiscal Guianze solicitó la exclusión del caso del amparo de la Ley de Caducidad para investigar a los ejecutores «materiales» de la muerte de Michelini y Gutiérrez Ruiz. El juez Timbal ya elevó al Poder Ejecutivo el pedido de la Fiscalía.
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