Secretario general de OEA. "Muy impresionado" porque Uruguay exhibe su crecimiento en la calle

Insulza: "Cenar con todos los  candidatos sólo se ve en Uruguay"

Durante su estadía en Montevideo, Insulza inauguró una sala de la filial uruguaya del Instituto Interamericano de Derechos Humanos, denominada «Belela Herrera»; estuvo en el Instituto Interamericano del Niño; firmó convenios en la sede de la Asociación Latinoamericana de Integración y participó en la inauguración del encuentro de la Red de Líderes de Gobierno Electrónico de América Latina y el Caribe en el Edificio Mercosur.

Se reunió con el presidente Tabaré Vázquez, con el canciller Gonzalo Fernández y participó en una cena con los precandidatos presidenciales en la residencia del embajador de México, en la que estuvieron José Mujica, Danilo Astori, Marcos Carámbula, José Amorín Batlle, Pedro Bordaberry, Daniel Lamas, Jorge Larrañaga y Pablo Mieres.

También se reunió con la ministra Daisy Tourné, preparando un encuentro sobre seguridad pública que se va a desarrollar en agosto en Montevideo y con el asesor de Barack Obama, Joe Rospars, con quien analizó el uso de la tecnologia en la pasada campaña presidencial norteamericana. A pesar de tener por delante una apretada agenda, igualmente se hizo tiempo para reunirse con amigos.

La siguiente es una entrevista exclusiva que concedió a nuestro matutino en el Hotel Sheraton de Punta Carretas.

 

-¿Qué balance hace de su visita a nuestro país?

-Estoy muy contento, porque además de los eventos a los que asisto normalmente por nuestra organización, también he mantenido reuniones con las principales autoridades del país. En este caso, he tenido la oportunidad de conversar con el presidente Tabaré Vázquez y con el canciller (Gonzalo Fernández), antes de la próxima Cumbre de las Américas.

Por cierto que con el presidente Vázquez hemos conversado sobre este tema en el que hemos puesto un gran énfasis, que es la reforma del Estado, en una de sus tres dimensiones. La reforma del Estado tiene que ver, por cierto, con una modernización institucional en el fortalecimiento de las democracias, con los temas de transparencia y probidad, pero también con la eficiencia y el buen funcionamiento del gobierno para darle beneficios a los ciudadanos. La política no sólo tiene que ver con valores, sino también con resultados y la gente espera resultados de sus gobiernos democráticos.

Creo que el tema de la aplicación de las tecnologías modernas a la gestión de gobierno ayuda en todos los aspectos. Ayuda a la participación, a la transparencia y también a la eficiencia. Por eso le hemos dado tanta importancia a este tema y también lo ha hecho el gobierno de Uruguay, no sólo con el uso propio de la tecnología, sino también con su diseminación, como es el programa «una computadora por niño». Así que realmente este era un lugar muy interesante donde hacer esta reunión que, además, creo que ha sido muy exitosa.

Además había un tema que tenía pendiente, sobre un convenio que habíamos negociado hace tiempo con la Unión Postal de las Américas, España y Portugal (Upaep), que tiene varios aspectos, pero fundamentalmente se enfoca a fomentar la acción de los correos públicos en el tema de las remesas. Este es un tema que tiene un volumen económico muy sustantivo, pero que además tiene un sentido social y cultural, si se quiere, absolutamente fundamental. Es mucha la gente que vive fuera de su país y se mantiene ligada con su familia, haciendo envíos de dinero que muchas veces son muy menores, que para una familia significa la posibilidad de vivir mejor. La verdad que el hecho de poder transferir esos recursos, a un costo bajo, se convierte en un servicio social que los estados están obligados a prestar. De lo contrario, las agencias privadas y los bancos lo toman como un negocio y esto es más que eso. Así que involucrar a los correos públicos es muy interesante.

-¿Qué otros temas tuvo oportunidad de analizar?

-Estuvimos analizando con Aladi, Cepal y otras organizaciones el tema de la energía con el objetivo de trabajar juntos. Todo el mundo está trabajando en el tema de la energía en el continente, pero ojalá que -a diferencia de lo que ocurre con otras organizaciones internacionales- no lo hagamos cada uno por su cuenta. Las organizaciones internacionales generalmente predican mucho la necesidad de integración de los países, pero a veces las propias organizaciones no se integran entre ellas. Así que este esfuerzo de varias instituciones por trabajar en conjunto sobre los grandes temas de energía, en los cuales el continente tiene tanta potencialidad, también nos pareció algo muy interesante.

 

«Sólo pasa en Uruguay»

¿Usted tuvo un encuentro con nuestros candidatos presidenciales?

Eso es algo que pasa solamente en Uruguay. Fue una cena a la cual asistieron la mayor parte de los candidatos y constituyó una gran experiencia. Fue muy grato verlos a todos sentados en torno a una mesa y no es necesariamente gente que haya tenido nada en común, por el contrario, muchos han sido adversarios. Pero tuve la oportunidad de tener con ellos una conversación muy razonable, muy correcta, sobre temas del presente y también del futuro. Esa cena fue al principio de mi agenda, así que fue un muy buen comienzo para mi visita, porque tuve contacto con algo tan señero en la política uruguaya que es la forma de convivencia y el diálogo de los uruguayos.

Allí vi la capacidad de conversar y dialogar sobre cantidad de temas, sin que nadie alzara la voz ni pretendiera sacar alguna ventaja con respecto al contrario por algo que se haya dicho. Todo el mundo dio su opinión sobre muchas cosas. No se habló mucho de países en especial, salvo opiniones que se dieron sobre el Uruguay, por cierto. Pero se habló mucho más de la región, del origen de la crisis económica y de cómo va a salir América Latina de ella.

Sin perjuicio de que la crisis nos va a llegar, yo diría que en esa reunión, en general, casi todos fuimos cautamente optimistas, en el sentido de que estamos mejor preparados que otras veces. Nadie disintió en que América Latina y Uruguay están mejor preparados que otras veces.

-Hablando de candidaturas presidenciales ¿por qué desistió de postularse a la Presidencia de Chile?

-En un momento determinado, las necesidades de la campaña electoral eran incompatibles con mi presencia en la OEA. Además, a mi juicio no se daban las condiciones para que yo dejara la organización en buenas condiciones. Creo que yo no me podía ir de la OEA en cualquier momento y en cualquier condición, sin explicar bien las razones que me llevaban a abandonar una responsabilidad de manera prematura.

Como no había unidad en la Concertación y en la propia izquierda respecto a mi candidatura, era muy difícil para mí justificar un abandono prematuro del cargo y la decisión había que tomarla en ese momento. Así que no me arrepiento, porque a veces hay que dejar pasar oportunidades importantes en la vida, por un sentido de responsabilidad.

 

«Estoy impresionado por el bienestar de la gente»

-¿Qué impresión se lleva de los avances tecnológicos en nuestro país, fundamentalmente los que se han incorporado al Estado?

-Estoy muy impresionado, en general, no solamente por lo tecnológico, sino por lo que he estado viendo en Montevideo.

Me estoy refiriendo a las obras en construcción, al mejoramiento, a la modernización de la ciudad. Yo hacía un par de años que no venía a Uruguay y la verdad que esto es muy impresionante.

A uno le pueden decir las cifras, por ejemplo que se ha crecido un 10%, pero un crecimiento de un 40 ó 50% en los años de la presidencia de Tabaré Vázquez, la verdad que se nota materialmente, por lo menos en lo que uno alcanza a ver cuando recorre la ciudad. No es que haya un cambio en el estilo de vida o que la gente sea distinta, pero sin duda he podido observar un bienestar mayor y eso es lo que más me impresiona.

Me impresiona también la cel
eridad y decisión con que un país, que es pequeño dentro del hemisferio, ha tomado en el tema de las tecnologías de la información, eso es realmente muy interesante. No solamente es por la experiencia de gobierno, porque también otros, no muchos, tienen la experiencia de gobierno en el continente y tienen planes de compra gubernamentales, firmas electrónicas y otros adelantos. Pero acá, sobre todo, yo veo una disposición a poner la tecnología al servicio de la gente, cosa que es muy importante. Por ejemplo, la masificación en el uso de las computadoras es muy notable. Aquí los chicos reciben una computadora a los 6 años y no solamente hay que preocuparse porque la sepan manejar, sino también que estén en un ambiente en que la puedan manejar. He tenido oportunidad de conversar mucho con los encargados aquí de este tema y la experiencia ha sido muy interesante.

 

«América Latina resistirá mejor que otras regiones»

-¿Cuál es el grado de impacto que prevé para América Latina como consecuencia de la crisis económica?

-La crisis va a llegar a todas partes, porque además de la contaminación casi inmediata hacia Europa y Asia, hay que tener en cuenta que se produjo inicialmente en una economía norteamericana que es casi la cuarta parte de la economía mundial.

Y en una economía globalizada nadie puede suponer que no va a llegar. Creo que se va a proyectar hacia America Latina en general, por ejemplo, en la baja en las tasas de crecimiento, que no son bienvenidas ni mucho menos, porque hemos tenido un buen crecimiento en los últimos seis años, con baja en la tasas de pobreza y más empleo formal.

Así que va a haber más desempleo, más informalidad, no va a caer la pobreza todo lo que quisiéramos, pero una cosa es hablar de crecimiento lento y otra es el retroceso.

Sinceramente creo que no habrá retroceso, aunque hay muchas voces agoreras, América Latina va a resistir mejor que otras regiones porque está mejor preparada.

Ha habido políticas fiscales responsables, hay una buena acumulación de reservas y, además, hemos tenido tantas crisis que nuestros gobiernos han aprendido a manejarlas mucho mejor. La calidad de nuestros equipos económicos es cada vez mejor, incluso, tanto en los gobiernos como en las oposiciones nadie propone locuras. En lo político, pueden ocurrir cosas en las muchas elecciones que tenemos en los próximos dos años. Eso es bueno, porque antes teníamos conmociones en los países y ahora tendremos elecciones muy competitivas y complejas, donde los electores van a poder expresarse.

En definitiva, la crisis va a golpear América Latina, va a producir bajas sensibles en el crecimiento y en algunos avances sociales. Esto va a repercutir en las luchas políticas, pero todo dentro de la institucionalidad.

 

Relación con Chávez «es buena»

¿Cómo es su relación actual con el presidente venezolano Hugo Chávez?

Es buena. El presidente Chávez tiene una forma de trato con la gente que a veces no es la mejor. El sale a la ofensiva, dice cosas terribles, como me dijo a mí hace dos años (NdeR: En enero 2007, Insulza pidió que Venezuela reconsiderara la renovación al canal de televisión RCTV y Chávez le respondió que era un «pendejo»). Pero también lo ha hecho con varios jefes de Estado y a los varios meses reanuda excelentes relaciones con ellos. Creo que todos nos hemos acostumbrado un poco a eso y ahora las relaciones con Venezuela son realmente muy buenas.

 

FIN DEL BLOQUEO A CUBA

-¿Qué va a pasar con el bloqueo a Cuba?

-Espero que se termine. Siempre he sido partidario de eso, aunque muchos dicen que voy muy apurado. No creo que vaya apurado, pero entiendo que tiene que ser algo consensuado y Estados Unidos tiene un papel fundamental. No nos engañemos, las relaciones de Cuba con el resto del hemisferio son buenas, normales, y a Cuba lo que le interesa son sus relaciones con Estados Unidos. No es empujando a Estados Unidos que se van a lograr resultados, sino que es importante que el gobierno y la sociedad norteamericana se convenzan de que les conviene cambiar de política con respecto a Cuba.

Espero que se entienda que una relación normal con Cuba favorece mucho más a la democracia que la política de los últimos años. Creo que ahora hay que apostar a una apertura.

 

OBAMA Y AMERICA LATINA

-¿Cómo cree que incidirá el triunfo de Barack Obama en la relación con América Latina?

-Creo que nos vamos a enterar recién en la próxima Cumbre de las Américas (abril 2009). Lo que ocurría antes, durante la administración Bush, es que daba la sensación de que Estados Unidos decidía las políticas por su cuenta y después se las contaba a los demás. Creo que hemos tomado muy en serio la frase del presidente Obama, de que no quiere hacer políticas para América Latina, sino con América Latina; es un énfasis que, si se concreta, va a cambiar sustantivamente este asunto. En los temas de agenda, como el comercio, el proteccionismo, el calentamiento global, delincuencia, migración o la energía, estamos en el mismo barco. Por ejemplo, los principales proveedores de petróleo para Estados Unidos están en América; son Canadá, México y Venezuela. Así que será mucho mejor si nos sentamos efectivamente a conversar y discutir sobre las distintas políticas, aunque cada región ponga distintos énfasis en cada uno de los asuntos. No habrá un multilateralismo en todos los temas, pero se puede hacer mucho trabajando en conjunto con los principales actores en América Latina.

 

Uruguay y la crisis «Uno de  los mejor preparados»

-¿Y cómo ve particularmente a Uruguay?

-No quiero opinar mucho sobre los países, pero creo que Uruguay es uno de los mejor preparados para enfrentar la crisis. Tiene excelentes reservas, una buena política económica, un sistema financiero poco expuesto y está recién reorganizado por la crisis que tuvo unos años atrás. Por lo tanto, está en buenas condiciones. Comparto con el Presidente en que va a haber una cierta baja en el crecimiento, pero todavía será un crecimiento positivo. Hay otros países que también están bien preparados en la región, pero no será un tema sólo de los gobiernos, porque también el sector privado tiene que estar dispuesto a empujar.

 

-¿Cómo deberían enfrentar nuestros países el cierre de los grandes mercados?

-Yo veo una cosa positiva, porque si la crisis es global y abarca a todos los países del mundo, de igual manera y de igual magnitud, realmente tendremos dificultades, pero no creo que vaya a ser así necesariamente. Así que la mejor forma de estar preparado para eso es tener diversidad de mercados. Hace pocos años, Uruguay exportaba hacia algunos países y hoy lo hace a más de 100. Por lo tanto, necesariamente hay que apostar a mejorar algunos mercados mientras caen los otros. Además, depende mucho del tipo de exportaciones. Los países que exportan alimentos, como es el caso de Uruguay, tienen un piso, porque los países siempre deben importar alimentos. Indudablemente, la crisis va a afectar a la baja los precios de los productos agrícolas, pero hasta un cierto piso, que es muy distinto al de los productos manufacturados y otros commodities.

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