Se desdibuja un llamado a sala a Arismendi: Herrerismo no votaría
La célebre frase de doble lectura atribuida a un caudillo nacionalista de que «el que se precipita, se precipita», parece venirle al pelo a la actitud de la Alianza Nacional de promover la interpelación a la titular del Mides, Marina Arismendi, sobre los últimos hechos políticos que rondaron al INAU.
El martes pasado, en medio del fragor de un debate parlamentario sobre la minoridad conflictiva, la diputada blanca Sandra Etcheverry prometió interpelar a Arismendi, luego que se frustrara la intención de convocarla a una Comisión del parlamento, que tampoco prosperara plantear como «asunto político» la crisis en el INAU y que tras cartón se rechazara citar a la ministra a una comisión general. «No nos dejan más posibilidades que interpelarla…y lo vamos a hacer» gritó entonces Etcheverry en la sesión del martes que, más que una parlamentaria pareció una sesión de terapia de grupo, pero sin tener en cuenta que, en el resto de la bancada del Partido Nacional, no se manejaba tal posibilidad. Una fuente del Herrerismo fijó ayer a este diario que «nosotros no vamos a acompañar una interpelación sin que se hayan cumplido los pasos previos y sin que existiera siquiera una coordinación en la bancada». Con ese dato que ayer mismo llegó a los oídos de Etcheverry, ésta sostuvo anoche a LA REPUBLICA que «si existe el reconocimiento de la ministra de que se equivocó en la designación de los directores del INAU, con algunos aspectos de la política hacia la minoridad y si promete que por lo menos estudiarán algunas de las propuestas sobre el tema que hemos hecho nosotros, yo ya me quedo conforme y, en consecuencia, no habría necesidad de interpelarla», aseguró. La diputada Etcheverry propondrá esto hoy jueves en la reunión de la Comisión Especial de Población y Desarrollo y lo repetirá en la reunión de bancada prevista para esta tarde. Eventualmente, sin los votos herreristas y sí con los de la Alianza Nacional más los representantes de otras facciones blancas y sumados los del Partido Colorado, se podría llegar al número requerido para un llamado a sala de un ministro en régimen de interpelación. Pasando raya entonces, la posibilidad de presenciar lo que sería la primera interpelación de esta última legislatura del gobierno del Frente Amplio parece irse desdibujando conforme van pasando las horas pero, en política, todo es probable.
Alberto Casas, un paso al frente
Finalmente, pese a los trascendidos en los que se relató cierta operación política poco ortodoxa del diputado herrerista Gustavo Borsari ante su colega frentista Diego Cánepa -y no Gustavo Bernini- para que el Frente Amplio no votara como primer vicepresidente de Diputados al también herrerista Alberto Casas porque hacia él existió un pedido de desafuero, éste último obtuvo ayer el respaldo de todo el parlamento para ese cargo y será quien primero suplante al socialista Roque Arregui en la presidencia. La próxima semana se definirán las restantes tres vicepresidencias. Sandra Etcheverry (Alianza Nacional) y Horacio Yanes (Nuevo Espacio) son los otros nominados. La sesión discurrió más tarde en resaltar la labor del renunciante Marti Dalgalarrondo que hasta el 1º de marzo pasado era secretario de la Cámara. Habló cada uno de los legisladores y se redundó en la capacidad profesional y humana de Dalgalarrondo. El diputado Gustavo Bernini se comprometió a homenajearlo con una despedida.
Marti Dalgalarrondo es el primer secretario en renunciar al cargo en la historia del Parlamento. Su lugar será ocupado por Alberto Bensión, proveniente del MPP.
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