Llamadas al Director

Terminemos con la mentira: la impunidad no es consecuencia del Club Naval

Señor Director:

A raíz del debate que se viene en la Asamblea General sobre la triste Ley de Impunidad, voceros del Partido Nacional salen otra vez a repetir la vieja mentira de que la Ley de Impunidad es consecuencia del Club Naval. Creen que repitiendo una mentira mil veces se va a transformar en realidad. Pero no, en el Club Naval no se pactó nada vinculado al tema de la Justicia y las violaciones de los derechos humanos en la dictadura. La impunidad es consecuencia del pacto entre Medina, Wilson y Sanguinetti. Y además, la responsabilidad de la impunidad es la de los legisladores que levantaron su mano a favor de dicha ley, en diciembre de 1986. La Ley de Impunidad también es consecuencia de quienes convocaron a votar amarillo en abril del 89, o sea de los sectores mayoritarios del Partido Colorado y del Partido Nacional, que convocaron a votar amarillo.

Teléfono: 099618…

El Director:  Creo, estimado lector, que a esta altura de la historia ya nadie duda de que la renuncia del Estado a punir los crímenes de lesa humanidad no surgió del Club Naval sino del desacato del general Medina y el temor de Wilson Ferreira y Julio María Sanguinetti de que el desacato se transformara en derrocamiento de las autoridades elegidas por el pueblo. Creo que se equivocaron porque en los primeros meses de la restauración democrática no existían las condiciones objetivas, ni subjetivas, ni locales, ni regionales, ni mundiales para asonada alguna, como sí existieron en junio de 1973 tanto en lo interno como en lo externo. Obviamente basta mirar la votación, los responsables de ese engendro que nació nulo fueron los colorados en forma unánime y los blancos en forma mayoritaria, muchos de ellos, me consta, con el corazón hecho pedazos.

 

Volvieron los manyas a la página deportiva 

Señor Director: 

Otra vez volvieron los manyas a la página deportiva. Una página para Peñarol y media para Nacional. ¿Sabrán lo que quiere decir «gladiadores» los muchachos? Que se fijen en el diccionario el disparate que pusieron. Esto es un juego y no un combate.

Teléfono: 3050…

El Director:  ¿Será acaso usted bolsilludo, amigo lector? Es una lástima que su hinchismo exacerbado le haga perder la ecuanimidad y (casi) el raciocinio. Usted se refiere a nuestra edición del sábado, día en que se iniciaba el Clausura con el encuentro ­entre otros­ entre Peñarol y Wanderers. ¿No le parece lógico que hayamos dedicado más espacio a Peñarol que a Nacional siendo que éste jugaba al día siguiente? ¿No se fijó en la sección Deportes del domingo, con amplia cobertura sobre el partido entre Peñarol y Wanderers pero con una página para Nacional que debutaba ese día? ¿Y qué comentario le merecen las dos páginas íntegras que dedicamos en la edición del lunes al partido que empataron Nacional y Juventud de Las Piedras?

En cuanto a lo otro, le respondo lo siguiente. Todo deporte de competición tiene mucho de combate, y es por ello que se habla de lucha, de lid, de victoria y de derrota, y se compara a los jugadores con luchadores, con titanes… Se trata de un lenguaje metafórico, obviamente, que no hay que tomar al pie de la letra.

 

Omnibus para discapacitados en Carlos M. Ramírez y Cibils

Señor Director:

Le habla la mamá de una chica discapacitada de la calle Carlos María Ramírez y Cibils. Reitero la necesidad de contar con transporte para pacientes en silla de ruedas a partir de estas dos calles. Los discapacitados de estos lugares no podemos subir a los ómnibus y creemos que tenemos derecho a esa locomoción. Le agradezco y que nos ayuden, a Cutcsa, a otras empresas a resolver este angustiante problema.

Teléfono: 3119…

El Director:  Con mucho gusto, estimada lectora, publico este pedido más que justificado y lo traslado a la IMM y a las empresas transportistas.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje