Hace 24 años Uruguay recuperaba la democracia tras 12 años de dictadura
Pero el país había comenzado a reinstalar sus instituciones democráticas un par de semanas antes, concretamente el 15 de febrero de ese año, cuando se realizó la primera sesión de la Asamblea General, hecho que significó el regreso a la senda democrática.
En aquella emotiva sesión inaugural del Parlamento, que presidió el senador Jorge Batlle, participó especialmente invitado Jorge Sapelli, quien ocupó un sitial de honor en su calidad de ex vicepresidente de la República y presidente del cuerpo hasta su disolución con el golpe de Estado, en la fatídica madrugada del 27 de junio de 1973.
Una enorme cantidad de delegaciones extranjeras participaron en aquella jornada de fiesta en el Palacio Legislativo. Los cuatro partidos políticos con representación parlamentaria designaron un representante para hacer uso de la palabra, recayendo la distinción en Jorge Batlle por el Partido Colorado, Carlos Julio Pereyra por el Partido Nacional, José Pedro Cardoso por el Partido Demócrata Cristiano Frente Amplio y Heber Rossi Passina por la Unión Cívica.
Casi al comienzo de la sesión, el plenario realizó un minuto de silencio en homenaje a los legisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, integrantes del cuerpo hasta el golpe de Estado, asesinados en Buenos Aires en mayo de 1976.
El presidente del cuerpo, Jorge Batlle, dijo durante su alocución que «a este Parlamento libre, le corresponde reemprender hoy la gran tarea de recrear el Uruguay que nos habían quitado». Batlle presidió aquella sesión por ser el senador con más votos; luego del 1º de marzo, ese lugar sería ocupado por Enrique Tarigo.
A su turno, Carlos Julio Pereyra señaló que ese discurso le hubiera correspondido a Wilson Ferreira Aldunate, quien estuvo proscripto durante las elecciones nacionales y no pudo ser candidato.
En aquella sesión del 15 de febrero, también se pidió la liberación del ex diputado frenteamplista Wladimir Turianski, a través de una moción firmada por más de 90 legisladores presentes en sala. Minutos más tarde, el cuerpo amplió el contenido de la iniciativa, pidiendo la libertad para todos los presos políticos que había en ese momento en el Uruguay.
El recuerdo
José Díaz, ex ministro del Interior, recordó aquella jornada como un «acontecimiento histórico». Díaz fue diputado suplente por el Partido Socialista hasta 1973 y ocupó una banca como titular por Montevideo a partir de 1985.
«Me acuerdo que aquel día todos los legisladores del Frente Amplio nos concentramos en un local de la Lista 99, que había sido la más votada, y de allí marchamos caminando juntos hacia el Palacio Legislativo, un edificio que para la mayoria de los nuevos parlamentarios era una novedad».
Al cumplirse un nuevo aniversario, Díaz reflexionó que «en algunos temas todavía estamos en transición, a pesar de los años transcurridos desde la recuperación democrática». Opinó que «aún nos falta cumplir una asignatura pendiente, que es llegar a la verdad y la justicia en materia de derechos humanos y también tenemos que hacer un gran esfuerzo por saldar una deuda social con los sectores más carenciados, mejorando la distribución de la riqueza».
El actual senador colorado Juan Justo Amaro, que estuvo en ambas legislaturas, dijo a LA REPUBLICA que la jornada del golpe de Estado fue «la noche más triste» de su vida.
«Los ciudadanos de este país estábamos acostumbrados a vivir en un sistema democrático, republicano y representativo, pero al declararse una dictadura -que este pueblo no merecía- perdimos la libertad y la democracia; fue una dictadura feroz, que no respetó ningún derecho ciudadano», indicó.
«El 15 de febrero de 1985 recuperamos todos esos conceptos para la vida del país, por lo tanto, puedo decir que aquella jornada fue uno de los momentos más felices de mi vida», evocó el legislador.
«La democracia es el único régimen que da garantías, libertad y posibilita que los ciudadanos puedan aspirar a un mejor porvenir.
Aquel 15 de febrero se reinstaló el poder del pueblo, que es el Poder Legislativo, que conjuntamente con los poderes Ejecutivo y Judicial son los pilares de la democracia.
Y tenemos que hacer un esfuerzo para reafirmar este régimen todos los días», subrayó.
En tanto, el ex senador nacionalista Carlos Julio Pereyra considera que tuvo «un privilegio triste y otro alegre», al estar presente en la caída del Parlamento en junio del 73 y en la recuperación democrática de 1985. El veterano legislador del Movimiento Nacional de Rocha (MNR) dijo a nuestro matutino que el golpe constituyó «el arrasamiento de las instituciones democráticas», pero con la reinstalación de un Parlamento «el pueblo uruguayo tuvo conciencia de que se estaba restableciendo el régimen democrático, porque allí es donde existe la mayor representación popular».
Evocó la reapertura de las Cámaras como un «acontecimiento extraordinario».
«En este momento de conmemoración, creo que hay que hacer un esfuerzo de todos los partidos políticos para consolidar la vigencia plena de aquellos principios que sustenta la democracia y el régimen de tolerancia que caracteriza la vida democrática del país, donde puedan coexistir civilizadamente las ideas de todos los individuos».
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