LA COLUMNA DE SHERLOCK
EL PULSO DEL PESCADOR
– ¿Cómo viene el debate en el parlamento sobre la inconstitucionalidad de la Ley de Caducidad? preguntó Sherlock a un funcionario del Palacio Legislativo, que es una buena fuente.
– Va a ser duro, porque los blancos van a concentrar todo su fuego en el Club Naval, para hacer creer que ese fue el antecedente de la impunidad.
– Argumentos desgastados y viejos ¿no?
– Puede ser, pero los blancos son especialistas en mojar la cancha, cuando se la ven brava.
– Es verdad, pero no le veo fuerza a esos versos. ¿Sabe algo más de este tema?
– Sí y ponga atención. ¿Recuerda que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos tenía en la mira a nuestro gobierno, por este tema, particularmente vinculado al Caso Gelman?
– Sí señor.
– Le cuento que hace unos días, nuestro gobierno solicitó ante esa comisión, que le prolongara el plazo por seis meses para responder, antes de que el asunto pasara a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
– ¿Argumentos?
– Que la Suprema Corte de nuestro país estaba estudiando el pedido de inconstitucionalidad de la Ley de Caducidad, pero por el Caso Sabalsagaray, y que esperaban que se expidiera.
– ¿Así que el Taba ganó tiempo y a la vez le salió bien la jugada?
– Es que el hombre tiene pulso de pescador. Tira de la caña, cuando tiene enganchada en el anzuelo a la borriqueta; pero nunca antes.
– ¿Así que no se descarta que si la Suprema Corte dice que la Ley es inconstitucional por el Caso Sabalsagaray, mañana puede decir lo mismo por el Caso Gelman u otros casos.
– Correcto.
EL MINISTRO DEL CARNAVAL
– ¿Cómo le va con las murgas? le preguntó un vendedor de chorizos, al sabueso.
– Más o menos, es que llego muy cansado a la noche.
– Oiga bien, el pasado martes vino al teatro de Verano el ministro de Economía, Alvaro García, a disfrutar de su murga «La Cofradía». Se sentó en primera fila.
– No me diga…
– La murga está rebuena y la letra, no sé cómo decirle, está escrita desde una visión optimista de lo actuado por el gobierno, pero tiene sus puntas.
– ¿Un ejemplo? preguntó Sherlock.
– Y en un momento dice que «quedan cosas por hacer», a la vez que destaca cosas positivas como el Fonasa, el Plan Ceibal y la reforma tributaria. También lanza algunos alertas, por ejemplo cuando asegura que «las diferencias internas pueden complicar» ese proceso de avance.
– ¿Qué hacía el ministro cuando escuchaba esos cánticos?
– Acompañaba, porque mostró que sabía todas las letras, sin cometer un solo error.
– Así que gobernante y opositor a la vez…
– Algo de eso o si quiere un gobernante finamente crítico.
– Mejor.
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