Uruguay y Brasil coincidieron ayer: la salida no es más proteccionismo
Los cancilleres Gonzalo Fernández (Uruguay) y Celso Amorim (Brasil) alertaron en la pasada jornada sobre los riesgos que puede generar para el futuro de la integración del Mercosur la aparición de «brotes proteccionistas» para hacer frente a la crisis financiera mundial.
La Aduana argentina aumentó en las últimas semanas «el valor criterio de unos 800 productos de importación, una medida precautoria que busca combatir la evasión fiscal y la subfacturación».
Dicha iniciativa implica elevar el precio de referencia de mercaderías que ingresan a Argentina, «lo que podría aliviar la situación de fabricantes locales a costa de una suba del precio de esos artículos en el mercado interno».
La medida de fijar precios de referencia para 800 productos que Argentina importa desde todo el mundo provoca que tal producción tenga un precio mínimo para ingresar al mercado argentino, pero mayor al precio que tienen los mismos productos fabricados en ese país.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, admitió ayer que el comercio con Argentina enfrenta problemas, según consignaron varias agencias de prensa, y afirmó que «deben discutirse en el Mercosur».
El mandatario brasileño dijo tener la certeza de que «cualquier diferencia entre los dos países se resolverá en el ámbito del Mercosur».
Lula reconoció que existe un inconveniente con Argentina y por ello propuso que ambos gobiernos se sienten «a una mesa de negociación en el ámbito del Mercosur para resolver las discrepancias, porque el Mercosur es el foro legítimo para discutir los aspectos comerciales entre ambos países».
«Es un equívoco pensar que medidas proteccionistas al comercio puedan ayudar a resolver los problemas. No creemos en el proteccionismo, vamos a movilizarnos contra él y haremos los acuerdos que puedan realizarse», remarcó el jefe de Estado brasileño.
Lula, no obstante, rechazó cualquier posibilidad de adoptar medidas equivalentes como represalia para los productos argentinos, como reclamaban las gremiales de exportadores brasileños.
Durante la visita que Fernández realizó ayer a su par brasileño, Amorim, ambos coincidieron en que el surgimiento de «brotes proteccionistas» para hacer frente a la crisis global, puede generar importantes riesgos para el futuro de la integración.
«Brasil y Uruguay se preocupan con el proteccionismo y el interés de ambos países en reactivar la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio es suficiente para demostrar el deseo compartido de que haya un comercio abierto», dijo Amorim a la prensa.
Añadió que en el Mercosur «existen escenarios para ser explorados y que podrían evitar medidas de corte proteccionista en el comercio». Ejemplificó con la posibilidad de «acelerar las discusiones para eliminar el doble arancel que pagan los productos que ingresan al Mercosur cuando circulan dentro del bloque».
Por su parte, Fernández remarcó la coincidencia con Brasil referida a que, «ante una crisis financiera, la solución es antagónica al proteccionismo y pasa por profundizar más la integración».
El canciller de nuestro país recibió del ministro de Energía brasileño la confirmación de que llegarán a Uruguay 500 megavatios diarios, lo que significa un importante apoyo en la situación actual. Por otra parte, Gonzalo Fernández expresó el interés de nuestro país por habilitar para todo el bloque regional la modalidad que ya implementaron Argentina y Brasil de utilizar la moneda local en lugar de dólares para el comercio.
Cumbre presidencial
Fuentes del gobierno uruguayo aseguraron ayer a LA REPUBLICA que es altamente probable que la medida que adoptó Argentina «integre la agenda de temas que el presidente Tabaré Vázquez analizará con su par brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, el 10 de marzo, cuando ambos se reúnan en Brasilia.
«Son temas de preocupación. Por el momento se está chequeando y analizando cuáles son los productos más afectados», indicaron los informantes.
De todas maneras existe total certeza de que por el momento se han visto afectados los sectores «textil, automotriz y cueros», actividades que el gobierno declaró protegidas.
Por otro lado, desde Uruguay existe la firme intención de fortalecer la alianza estratégica con Brasil ante un excelente momento de las relaciones diplomáticas.
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