Minuciosa exposición de Bouzas
Minuciosa, extensa y, por momentos, plúmbea, fue la intervención del presidente de Pluna Ente Autónomo Carlos Bouzas. Realizó un pormenorizado informe sobre la situación de la empresa y la gestión del gobierno actual, historió la trayectoria de Pluna y recordó que cuando se asoció con Varig en 1995, el Estado aportó 17 millones de dólares, que representaban 95 por ciento de la inversión, y Varig algo menos de un millón, lo que significaba cinco por ciento; sin embargo, Pluna Ente Autónomo quedó con 49 por ciento de las acciones y el socio privado con 51 por ciento.
Habló de la crisis mundial y destacó (para quitarle trascendencia a la situación deficitaria de la aerolínea) que en Estados Unidos hay un sinfín de compañías aéreas que están solicitándole asistencia al gobierno. Reveló que entre 1995 (cuando se asoció con Varig) y 2005 (cuando asumió la administración actual), Pluna había caído en quiebra en tres oportunidades, y aseveró que él y sus colegas del Directorio están aprendiendo de los errores cometidos por las administraciones anteriores, afirmación que no ha de haber caído muy bien en filas opositoras.
Mientras don Carlos procede a su exhaustivo informe, con el cual responde a todas las interrogantes del interpelante, los legisladores beben infusión guaranítica, se ponen de pie, estiran las piernas entumecidas, bostezan, se desperezan disimuladamente, conversan entre sí. Pero el presidente de Pluna sigue, impertérrito, brindando cifras, fechas, aclaraciones sobre el alcance y el significado de las cláusulas del arbitraje.
Compartí tu opinión con toda la comunidad