Examen. Jorge Vázquez explicó el trabajo en Emergencias, combate al lavado de dinero y al narcotráfico

Gobierno enviará dos proyectos de ley: Emergencias y lavado

En una extensa charla con LA REPUBLICA, en su despacho del Edificio Libertad, mientras monitoreaba en detalle la situación de los incendios y el apoyo a las zonas más afectadas por la sequía, Vázquez habló sobre los temas en los que trabaja directamente: emergencias, combate al narcotráfico y combate al lavado de activos. La situación en que se encontraban, cuando asumió el gobierno, lo que se ha hecho y lo que queda por hacer.

­Entre sus responsabilidades se encuentra la de coordinar el Sistema Nacional de Emergencias, ¿con qué situación se encontró cuando asumió la tarea?

­En el año 2005, cuando asumimos la responsabilidad de estar al frente del SNE, la situación era tremendamente precaria; no había planes de trabajo. Había una cultura de que cada organismo respondía ante una emergencia como podía o como se le ocurría, una mentalidad y una práctica de «chacra». Otro aspecto que influía, y hasta cierto grado influye hoy, ya no en la respuesta del Estado, pero sí en la actitud de la gente: el mito de que en Uruguay nunca pasa nada. Como no pasa nada, nadie prevé nada, entonces, cuando las cosas suceden, tienen una magnitud mucho mayor que la esperada.

Un ejemplo fue el tornado de agosto de 2005. Nosotros habíamos asumido en el mes de marzo, los intendentes en el mes de julio, y en agosto tuvimos un tornado que nos tiró abajo la mitad del Uruguay. Allí hubo que responder, y cada organismo respondió como pudo. Era muy difícil hacer entender que había que tener un centro de comando para poder racionalizar las respuestas. Había que atender a las víctimas, resolver cortes de energía eléctrica y suministro de agua potable; pero ocurría que había muchos lugares donde ni UTE ni OSE ni el auxilio, podían llegar porque estaban los árboles en el suelo. Se recurrió a las intendencias, y encontramos que no tenían motosierras suficientes. Entonces, la primer medida que tomamos fue comprar 100 motosierras para cortar árboles.

­Ante esa realidad, ¿Cuáles fueron los pasos más importantes que se han dado?

­Este gobierno asumió con la decisión de que la prevención y atención de emergencias se transformara en una política de Estado. En 2005 empezamos por la instalación de los Comité Departamentales de Emergencia, para que trabajaran, fundamentalmente, en la prevención del riesgo, no sólo en la respuesta frente al daño. Invitamos a los intendentes a presidir los comités departamentales y los 19 aceptaron. Nos reunimos con todos los comités departamentales y con todos los intendentes del país.

Por primera vez en la historia del país, se hizo departamento por departamento, lo que se denomina una evaluación de riesgo. Se diagnosticó cuales eran los riesgos existentes, cuales se podían eliminar, cuales minimizar y, ante la posibilidad de un evento adverso, se discutió la respuesta. Se impulsó la concepción de que los comités tuvieran la integración más amplia posible, con organismos del Estado, de la sociedad civil organizada. El temporal de 2005 nos encontró con la mitad de los comités departamentales instalados, igual se respondió mejor, pero faltaba mucho y no había experiencia de trabajo coordinado.

Instalamos seis Centros Coordinadores de Emergencia. Esto es bien importante, porque si bien están funcionando los 19 centros departamentales, tienen que tener un lugar físico desde donde operar. Cuando pasa algo, las personas que tienen que tomar decisiones tienen que estar juntas y en un centro equipado, con posibilidad de acceso a información y comunicación. Instalamos estos centros en Montevideo, Canelones, Artigas, Cerro Largo, Durazno y Río Negro. Estos centros tienen un responsable, equipamiento informático, comunicación telefónica, celular y radio.

­¿Cómo se concretó la integración de los distintos organismos del Estado?

­Se trabajó desde Presidencia de la República a nivel nacional, con la elaboración de un plan, con medidas concretas y también con la visión de descentralización hacia los comités departamentales y los centros coordinadores.

Hemos incorporado a Ancap que nos da combustible y lubricantes para tener disponible y atender a las emergencias.

­¿Tampoco había un fondo de reserva de combustible para emergencias?

­No, no había.

También trabajamos muy bien con UTE, que tiene un plan para cortar inmediatamente la energía en las zonas afectadas y colocar llaves térmicas. OSE asegura el suministro de agua potable. Con OSE y sus trabajadores tengo un ejemplo en las inundaciones de 2007. En Durazno hay una planta potabilizadora de agua, que según las previsiones estaba a una altura adecuada y no iba a ser cubierta. El río subió mucho más de lo que habían previsto y el agua tapó la planta potabilizadora. Los técnicos de OSE fueron capaces de hacerla seguir funcionando aún debajo del agua. Esto habla del compromiso de los trabajadores cuando existe un trabajo serio, coordinado y participativo también.

Eso, a lo mejor no se nota, pero eso es prevención, eso es seriedad, eso es cuidar de los uruguayos y las uruguayas.

Se está trabajando en coordinación con los Ministerios y con la Universidad en el impacto del cambio climático, que es real, concreto; el tornado y la sequía son sólo ejemplos de ello. Tenemos un estudio del comportamiento de los ríos, que tampoco existía. Se creó un grupo de trabajo que estableció un sistema nacional de evaluación de daños, eso tampoco existía. Aquí también hubo y hay un respaldo muy importante de la Udelar.

Estamos mejor porque la gente ha aprendido a coordinar, hemos empezado a superar la fragmentación y hemos eliminado burocracia. Por ejemplo: antes, para pedir un helicóptero, el oficial que estaba a cargo en Bomberos tenía que comunicarse con el director de Bomberos, este con el Ministerio del Interior, este con el Ministerio de Defensa, este con el Comandante de la Fuerza Aérea y este con la Brigada de Helicópteros, y allí recién se despachaba el aparato. Hoy, el oficial de Bomberos se comunica directamente con la Brigada de Helicópteros, tiene la autoridad para hacerlo y el procedimiento normado.

Lo de la desburocratización es importante, en el sentido de poner el Estado al servicio de la gente. Para todas esas tareas no se ha creado una nueva estructura con más burocracia; en Presidencia de la República, la coordinación de esto funciona con dos coroneles y dos funcionarios administrativos.

­¿En que otras áreas están trabajando?

­Tenemos un plan de acción para actuar ante derrames de sustancias tóxicas. También tenemos un plan para actuar con sustancias radioactivas. Al Uruguay ingresa material radioactivo para el uso clínico y además uno de los grandes problemas del mundo es el tráfico ilícito de material radioactivo. Ahora tenemos equipamiento para detectar el tráfico ilícito de material radioactivo por el Aeropuerto y por el Puerto.

­¿Tampoco había equipos de detección de material radioactivo?

­No. No había absolutamente nada.

 

«Todas las emergencias de la lista»

­Hasta allí los planes y las medidas de prevención pero, ¿cuáles fueron las emergencias más importantes que hubo que enfrentar en estos cuatro años? ¿Cómo funcionó la respuesta?

­En estos casi cuatro años hemos tenido todo tipo de emergencias. En el año 2005 tuvimos sequías importantes en el norte del país e inundaciones en el sur. En el 2005 tuvimos el tornado, que dejó daños enormes, por ejemplo destruyó por completo el pueblo Plácido Rosas. Con un trabajo coordinado de los ministerios de Transporte, Vivienda, Desarrollo Social y Salud Pública, se reconstruyó el pueblo totalmente. Tuvimos escape de gas en el puerto de Montevideo. Inundaciones en 2007. Incendios forestales de diversa entidad todos los años. De la lista de posibles emergencias, las hemos tenido casi todas y estamos respondiendo cada vez mejor.

En el año 2007 tuvimos una de las inundaciones más importantes de la historia del país. En los
lugares donde la evacuación fue planificada, avisada anteriormente, no solamente se salvaron las personas, sino que muchos salvaron sus bienes, que fueron depositados, con tiempo, en el cuartel más cercano, y devueltos una vez que se normalizó la situación. En otros lugares hubo que dar otro tipo de respuesta, porque no se había trabajado en la prevención y en el diagnóstico. En una semana tuvimos más de 12 mil evacuados, no hubo un muerto, no hubo un cuadro de diarrea infantil, no hubo epidemias, se mantuvo el amamantamiento de los niños, las personas evacuadas tuvieron dos visitas médicas por día, se apoyó con alimentación; hubo una gestión coordinada de todo el esfuerzo del Estado y de la solidaridad del pueblo uruguayo que fue mucha.

Cuando pasaron las inundaciones solicitamos una evaluación a la ONU, que mandó expertos y llegaron a la conclusión de que la actuación del SNE y los comités departamentales había sido muy buena.

 

Concretar el trabajo en una Ley

­¿Cuáles son las tareas más importantes que todavía están pendientes?

­En mi opinión, hemos avanzado mucho, pero, por supuesto, queda mucho por hacer. Por ejemplo: es muy importante que estos avances se concreten institucionalmente y por eso ya tenemos elaborado un proyecto de Ley.

­¿Cuáles son los principales contenidos?

­Desburocratizar una serie de trámites. Le da carácter obligatorio a algunas medidas básicas para prevenir y responder mejor. También establece la necesidad de especializar y profesionalizar recursos humanos. Fija para los gobiernos locales la obligatoriedad de tener planes de riesgo. Se establecen limitaciones a la propiedad privada en caso de desastres. Se señala que aquel que genera el riesgo debe asumir la responsabilidad de cubrirlo. Se plantean exoneraciones tributarias para promover las tareas de prevención. Define conceptos como Alerta, Riesgo, Vulnerabilidad, Prevención, Areas Vulnerables. Define el concepto de Estado de Desastre, quién lo declara, qué implica y qué medidas obligatorias se deben adoptar en todos los niveles. Se delimita el procedimiento para declarar una Alerta Nacional y una Emergencia Nacional. También cómo se define que terminó la emergencia y cuándo debe empezar la rehabilitación y la recuperación, y qué organismos deben trabajar en estas etapas. Se impulsa la prestación civil obligatoria, la gente tiene que tener una disposición de horarios y recursos. Se crea un Fondo Nacional de Desastres. Con la Ley aprobada, el SNE será un real sistema, con la articulación de todos los recursos de la sociedad para atender un desastre.

­¿Cuando lo remitirán al Parlamento?

­El proyecto ya está terminado. Falta hacerle una última revisión y lo estaríamos enviando al Parlamento en febrero o marzo.

 

Nueva ley contra el lavado

­Otra área importante de su trabajo es el combate al Lavado de Dinero, un tema clave en un país que hasta el crack era considerado y a veces promovido como un paraíso fiscal o financiero. ¿Qué pasos se han dado?

Uruguay cuenta con la Ley Antilavado que fue aprobada en 2004 y reglamentada en 2005, porque estábamos a punto de ingresar a una lista de «países no colaboradores». Eso hubiera significado que los bancos, a nivel internacional, no direccionan inversiones a los países que no colaboran con el manejo lícito de capitales.

Durante este gobierno, en el 2005, se procesó por primera vez en el país a un individuo por lavado de dinero.

Este año 2009, Uruguay va a presidir el Comité de Expertos de la Comisión Interamericana de Combate al Abuso de Drogas (Cicad-OEA).

En tres años pasamos de ser considerados un «país lavador» a un país que cumple los mejores requisitos a nivel internacional en el control del lavado de dinero y la financiación del terrorismo.

Esto se logró, primero, porque hubo una voluntad política expresa del Gobierno de trabajar en serio y con responsabilidad en este tema. Segundo, porque también se hizo con un criterio integrador, se convocó a todos los organismos que tienen que ver con las cuatro áreas fundamentales para este tema: trabajar en la prevención, para que no se consuma droga, en el tratamiento a los adictos; combatir el narcotráfico; combatir el lavado del dinero y recuperar los bienes que le fueron sustraídos a la sociedad en forma ilícita.

Creamos una Secretaría Nacional Antilavado, que en el Uruguay no existía.

Hoy, ya son 30 los procesados por lavado de dinero, se terminó la impunidad.

También en este tema, enviaremos un proyecto de ley, que es un complemento a la Ley Antilavado. Este complemento posiciona al Uruguay como uno de los países más avanzados a nivel internacional en el combate al lavado de dinero.

Esto también es una política de Estado, en la elaboración de este proyecto de ley han participado el Banco Central, nuestros especialistas, privados, el Poder Judicial y también expertos de distintos partidos políticos, por ejemplo Leonardo Costa que era el anterior presidente de la Junta Nacional de Drogas, que es del Partido Colorado.

En lo institucional también impulsamos la creación de juzgados especializados, que ya están trabajando a partir de enero de este año; por primera vez en la historia.

­¿Cómo es la situación en cuanto al combate al narcotráfico?

En el combate al narcotráfico, por primera vez se coordina la acción de todos los organismos, Prefectura Nacional Naval, Aduana, Dirección Nacional de Represión del Tráfico Ilícito de Drogas.

Se han realizado incautaciones de droga de niveles históricos, se han desarticulado bandas nacionales e internacionales. Una de las cosas que menos se sabe es el efecto que, a nivel internacional, tienen los procedimientos que estamos realizando en Uruguay. Con información recogida en Uruguay se han desarticulado bandas en Argentina, Brasil, EEUU, España, Holanda y Rusia.

Tenemos gente muy comprometida y que está trabajando muy bien, ha recibido apoyo financiero, de equipamiento, lo que se recupera en la lucha contra el narco, se invierte allí para poder combatirlo mejor y también para la prevención y el tratamiento a los adictos. Pero además, tienen un respaldo político absoluto.

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